Guerra abierta en Kukuxumusu

Mikel Urmeneta./
Mikel Urmeneta.

Mikel Urmeneta, fundador de la mítica firma de diseño, abandona la compañía para crear otra mientras sus antiguos socios le acusan de que "apenas aportaba" y de centrarse en sus proyectos personales

AGENCIASpamplona

'Katuki Saguyaki', una expresión que combina el euskera y el japonés, es la nueva marca creada por Mikel Urmeneta, exdirector artístico de la empresa Kukuxumusu, de la que, según el dibujante pamplonés, ha sido "expulsado" por el nuevo socio mayoritario.

Urmeneta, que ha comparecido en conferencia de prensa junto a los "históricos" dibujantes de Kukuxumusu Txema Sanz, Belatz, Asisko y MKO, ha expuesto la evolución de esta conocida empresa navarra desde su fundación unos sanfermines de 1989.

Tras años de crecimiento y expansión de la marca, ha destacado, "la crisis, que no pudimos gestionar nos puso al borde del precipicio. Nuestra empresa de producción de camisetas entró en concurso, con la consiguiente sangría económica y sobre todo humana, y quedaron muy debilitadas la empresa creativa y la de encargos a terceros".

Ante la necesidad de "musculatura" financiera y de gestión para evitar más despidos y garantizar la supervivencia de la marca, llegaron a un acuerdo con el diseñador Ricardo Bermejo, que se convirtió en accionista mayoritario y administrador único de la empresa. Urmeneta firmó un contrato de prestación de servicios como director artístico y mantuvo su 33% de accionariado.

El nuevo socio, ha afirmado Urmeneta, "se había comprado un juguete nuevo sin leer las instrucciones" y actuó "ignorando la historia y filosofía de Kukuxumusu hasta entonces". A un "cambio de tipografía y logotipo, manipulación de los dibujos, maltrato al euskera y al origen de la marca", ha asegurado, se le unieron "despidos significativos", incluido el suyo propio en noviembre, comunicado mediante un burofax que ha mostrado en la rueda de prensa.

"Queda meridianamente claro que Ricardo Bermejo me apartó de la marca, rompiendo unilateralmente el contrato y expulsándome como director artístico", ha destacado Urmeneta, que ha comentado que ninguno de los tres socios fundadores y de sus dibujantes "históricos" están ya en Kukuxumusu, cuyos portavoces han indicado a Efe que están estudiando la respuesta que van a dar a las acusaciones de su exdirector artístico.

Urmeneta ha declarado que conserva sus acciones de Kukuxumusu y pensará qué hacer con ellas, aunque cree que "hoy por hoy poco valor tienen". De esta forma, ha agregado, Kukuxumusu "se queda sin autorización para recrear nuestros personajes, iconografía y estilos, pudiendo usar exclusivamente los dibujos ya adquiridos en el pasado, sin causar daño moral a los autores, y los que, en un marco de sana competencia, pueda crear a partir de ahora, distintos y desvinculados de nuestro universo artístico y creativo". "Al final, manda el consumidor, y si opta por lo que invente a partir de ahora Kukuxumusu, perfecto", ha resaltado.

La versión de la compañía

Kukuxumusu ha explicado hoy que la decisión de prescindir de los servicios de Mikel Urmeneta se debe a la imposibilidad de pagar "unos elevadísimos honorarios" a un director artístico que "apenas aporta" y que está centrado en sus "proyectos personales".

En un comunicado de respuesta a la rueda de prensa ofrecida hoy por Mikel Urmeneta, Kukuxumusu señala que fue este último el que invitó al diseñador Ricardo Bermejo a entrar en el accionariado de la empresa en febrero de 2014.

En ese momento, agrega, la situación financiera de la empresa "era muy delicada, en buena medida debido a la lamentable gestión liderada por el propio Urmeneta", uno de los tres cofundadores de Kukuxumusu en 1989.

La coyuntura "requería un aporte importante de capital para mantener los puestos de trabajo, dar confianza a los proveedores y bancos, preservar la continuidad de la marca y evitar el cierre definitivo", explica Kukuxumusu.

La empresa destaca que "confió en todo momento" en Urmeneta como director artístico y entendió que, dada su trayectoria profesional, "aportaría a Kukuxumusu todo su genio creativo, su extensa red de contactos con personajes de alta credibilidad pública, así como su indudable talento mediático para estar en todas las salsas".

Sin embargo, añade, "la mayor parte de su aporte generó muchos gastos, mínimos ingresos, un resultado negativo de sus gestiones y la consiguiente decepción de nuestro equipo".

Entre sus tareas también estaban las de "inspirar al equipo de dibujantes, analizar las tendencias del mercado y los nuevos gustos o adecuar la respuesta de Kukuxumusu a los tiempos", pero "tampoco en ese terreno la marca se benefició del talento, la genialidad y el espíritu innovador de Mikel Urmeneta. Bien al contrario, rechazaba propuestas que luego resultaron un éxito comercial".

Kukuxumusu subraya al respecto que, "en una situación de pérdidas y de necesario reajuste, es comprensible pensar que una empresa no puede permitirse pagar unos elevadísimos honorarios a un director artístico que apenas aporta y que está centrado en sus proyectos personales".

Por ello, añade, se intentó negociar una reducción de sus honorarios, pero "ni aceptó ni hizo ninguna contrapropuesta, lo que la empresa entendió como una negativa a seguir en el proyecto en las actuales circunstancias".

El burofax que Urmeneta ha mostrado hoy como prueba de que ha sido despedido, asegura Kukuxumusu, le fue enviado tras un fuerte altercado con él en las oficinas y "la consiguiente pérdida de confianza de la dirección después de varios meses de agotamiento en sus intentos por reconducir la situación y llegar a un acuerdo".

"Mikel Urmeneta no ha querido entender que la empresa, los trabajadores y la marca son más importantes que su persona", asevera Kukuxumusu.

En cuanto a los dibujantes externos, se les comunicó la situación ese mismo día, pero cuatro de ellos decidieron apoyar a Urmeneta y dejar de colaborar con Kukuxumusu, un hecho que la empresa lamenta, pero "que sucede a menudo en cualquier ámbito de la vida".

En Kukuxumusu "los dibujos son y serán lo más importante. Y a los dibujantes no solo se les respeta, sino que también se les admira, se les cuida y se les apoya, tanto a los históricos, como a los menos históricos, los actuales o los futuros", apunta la empresa, que resalta que "también los valores intrínsecos y la filosofía de la marca siguen intactos, nadie los ha puesto en duda ni en entredicho".

"Kukuxumusu sigue en plena forma. Y eso es gracias al trabajo de decenas de personas y a los miles de clientes y seguidores que siguen queriendo besar a esta pulga que nació hace 27 años y que, tras algunas dificultades, va poco a poco recuperando la salud", concluye la empresa navarra.