La economía española tiende al crecimiento, aunque con cautelas

Laura Velasco, Pablo Rodríguez-Arias y Sonia Rozas, durante la mesa redonda del Foro Santander. /Rodrigo Jiménez
Laura Velasco, Pablo Rodríguez-Arias y Sonia Rozas, durante la mesa redonda del Foro Santander. / Rodrigo Jiménez

Las conclusiones extraídas del Foro Santander celebrado ayer invitan al prudente optimismo

Jesús Domínguez
JESÚS DOMÍNGUEZ

Las previsiones de futuro de la economía española, en el corto plazo, invitan al optimismo dentro de la prudencia. En todas las visualizaciones a futuro conviene la cautela, más si cabe dentro del actual contexto socio-económico, en el que hay que tener en cuenta una serie de factores con gran capacidad de afección, como son los recientes cambios normativos a nivel europeo en el sector de la automoción, la incertidumbre en política fiscal, la guerra comercial o la posible salida de Reino Unido de la Unión Europea. De todas estas cautelas, que parten de los responsables de la evaluación de la economía en Europa y en Estados Unidos, se habló en el Foro Santander organizado por El Norte de Castilla y por el Banco Santander la tarde de ayer en el Centro Cultural San Agustín de Valladolid.

Así, el pasado mes de marzo Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, moderó las previsiones de crecimiento, basándose, en parte, en la moderación vista los últimos meses de 2018.

Las predicciones hablan de que el crecimiento nacional puede superar al de la eurozona

Sin embargo, como comentó en su intervención Laura Velasco, Macro Research& Strategy de Banco Santander, en España se espera a dos años vista un crecimiento superior que el de la propia Unión Europea. Las claves, a su juicio, estarán en la riqueza de las familias, creciente en los datos y proyecciones, así como de los salarios y el empleo. Así, para la especialista del Banco Santander, podría producirse el asentamiento de esta mejoría de la economía, pese a la posibilidad de vaivenes que, no lo ocultó, podrían alterarla.

Parte del numeroso público asistente ayer al Centro Cultural San Agustín
Parte del numeroso público asistente ayer al Centro Cultural San Agustín / R. Jiménez

Las precauciones responden a que en 2018 las predicciones no fueron cumplidas, tras ir de más a menos; la demanda acabó siendo más débil de lo esperado y bajó la producción en los últimos meses del año por las existencias de inventario. Por eso, aunque la coyuntura es distinta en las cuatro economías principales de la zona euro, existe incertidumbre y el propio Banco Santander –como otras entidades– ha revisado a la baja la previsión de crecimiento.

Las «raíces y la implicación» de Banco Santander con Castilla y León

Ser empresario es ser «mucho más que quien abre un negocio y vende». Así lo considera Javier Martín, director territorial del Banco Santander en Castilla y León, que habló sobre los valores intrínsecos de quien emprende en la apertura del Foro Santander. Más allá de la simplificación que se hace del hecho de abrir una empresa, el directivo considera la valentía de hacerlo como algo que va mucho más allá. «Fundamentalmente, el emprendedor es una persona que se dispone a crear riqueza para él y para la sociedad». Y, en ese contexto, Banco Santander pretende ayudarle; demuestra que «quiere estar al lado de los empresarios».

No existe una clave del éxito a la hora de emprender, aunque este está más cercano cuando a una buena idea le acompañan «una buena actitud, pasión, disposición para la asunción de riesgos y solucionar problemas». Asimismo, en opinión de Javier Martín Clavo, para llegar a alcanzar el liderazgo dentro del mercado es importante demostrar capacidad «para reinventarse y para adaptarse a las necesidades los clientes y a los intereses de muchos de esos clientes». Así, en este punto, recordó las palabras de Henry Ford y su afán innovador: «Si hubiera preguntado a mis clientes qué es lo que necesitaban, me hubieran dicho que un caballo más rápido». Comprendida esa necesidad, lo que decidió fue apostar por inventar el automóvil.

Para el director territorial del Banco Santander en Castilla y León, entre los principales retos que hoy en día debe afrontar el empresario se encuentra la digitalización, un fenómeno que para muchos tiene el riesgo de sustituir al individuo. No para él. «La digitalización debe ayudar a hacer la vida más fácil, no se debe implementar a costa de las personas», considera.

Cercanía con las empresas

Estas reflexiones parten de la idea del Banco Santander, verbalizada por Javier Martín Clavo, de ser el banco de las empresas, una relación que se vertebra sobre dos pilares que el directivo considera básicos: la cercanía y la confianza. «Creemos que tenemos que estar cerca de los empresarios, conocer sus dificultades y tratar de aportar en su día a día, haciendo más sencillas sus necesidades» y fomentando esa relación de confianza. «En esta época de incertidumbre constante tenemos que ayudarnos todos. Parte de esa reinvención consiste en salir al extranjero, y por nuestro espíritu de banco global y nuestra condición de líderes en la zona euro y en otras en las que estamos, podemos dar productos diferenciadores y adecuados a las necesidades de nuestros clientes», prosiguió. Así, en lo que va de año el Santander ha aportado al sistema 1.800 millones de euros en financiación, que han favorecido un crecimiento de 65 puntos básicos desde la fusión con Banco Popular.

Esos valores de cercanía y de confianza están en el espíritu de la entidad y se ponen de manifiesto también en Castilla y León, comunidad en la que se encuentra «enraizada e implicada», ofreciendo esa cercanía y esa confianza a los empresarios de la comunidad merced a los 1.600 profesionales con los que cuenta en la comunidad, y que llevan también al fomento y a la participación en foros como el celebrado ayer: «Estamos aquí porque consideramos importante la formación. Creemos que nos puede ayudar a comprender mejor qué información tenemos del mercado, por eso este tipo de análisis de la empresa, de los tipos de interés» y de otros temas relacionados con la economía y con la empresa, que sirven como bosquejo y aproximación a la situación actual y a las predicciones de Banco Santander para estos próximos años.

Los indicadores, no obstante, son optimistas, dado que «la demanda interna es positiva», la creación de empleo es «relativamente sólida», el crecimiento de los salarios viene siendo «continuado» (a un 2% interanual) y la predicción sobre el PIB está por encima del de la eurozona. Además, «estos años apenas se han movido los precios», por lo que si se mantienen los precios actuales en euros y se mantiene el crecimiento de los sueldos, se prevé que crezca la riqueza de las familias unas de las bielas más importantes de la economía. «Estamos empezando a recoger los frutos de unas medidas algo duras. De aquí a dos años deberíamos crecer más cerca del 2,5 que del 2%. La renta nacional está creciendo como hace mucho que no lo hacía, con el añadido de que ahora los trozos de la tarta de las familias son más grandes», considera Laura Velasco, para quien «España precisa una mayor demanda interna», que está en disposición de mostrar, dado que «desde que el Banco de España recoge datos nunca hemos sido tan ricos» desde el punto de vista financiero.

La incertidumbre del 'brexit' como condicionante de la economía global

Uno de los mayores condicionantes que generan una cierta incertidumbre en la economía mundial es el 'brexit', incierto y pendiente de la posibilidad de que pueda darse un segundo referéndum de salida o una eventual dimisión de la primera ministra Theresa May. Con esas –y otras muchas– dudas y con la negativa de la Unión Europea a negociar la salida del Reino Unido del marco común, este domingo los británicos votarán en las que podrían ser sus últimas elecciones en la Europa actual. Mientras tanto, los mercados internos como los exteriores prestan atención a posibles incidencias y afecciones a su economía.

En el caso español, la expectación guarda más relación con los servicios que con las exportaciones, pues un 20% de nuestros visitantes proceden de las islas, frente a un 7% del volumen de exportación generado por acuerdos con empresas del Reino Unido. Además de ello, tal y como recordó Laura Velasco, «puede afectar en la inversión inmobiliaria o en la presencia en Reino Unido de la banca española o de las empresas de telecomunicaciones».

No obstante, la apuesta de fondo que trasladó la Macro Research& Strategy de Banco Santander es de un relativo optimismo, máxime si se tiene en cuenta el análisis y la capacidad de adecuación de la estrategia que se les ofrece a los clientes en materia de riesgo de divisa, como recordó Pablo Rodríguez-Arias, Responsable Corporate & Commercial Banking Sales en Castilla y León.

Precaución americana

Si España podría encontrarse en los próximos años por encima de los niveles en los que se prevé que crecerá el resto de la Unión Europea, los expertos en Estados Unidos tienden a la misma cautela que Europa. Así, el Sistema de la Reserva Federal no lanza las campanas al vuelo, piensa en un crecimiento que podría estar condicionado nuevamente, como en 2018, por la existencia de inventarios acumulados. «En Estados Unidos la economía es más madura, hay pleno empleo, los salarios están al alza y hay una inflación anual del 2. No obstante, los mercados están a la espera de lo que pueda pasar, por ejemplo, con la guerra comercial a corto plazo. «Pueden experimentar dos o tes trimestres con poco crecimiento, como consecuencia de los ajustes de la oferta y la demanda», pondera Laura Velasco, lo cual no es óbice para que la proyección de crecimiento sea de un 2,5%, a pesar también de riesgos como la dificultad de aumentar la productividad.

Aunque los medidores invitan a un cierto optimismo a los dos lados del charco, las cautelas acompañan a los expertos, como quedó claro en el Foro Santander. Esa precaución, que no exime los buenos indicadores, acompaña al Banco Santander, entidad afanada en el estudio de los contextos que lo rodean.

El análisis pormenorizado de la situación que minimiza o elimina los riesgos de inversión

El análisis que hace Banco Santander del mercado es tan pormenorizado que se podría decir que sirve «para eliminar, reducir o mitigar» los riesgos de inversión del empresario inversor, como explicó Jordi Guasch, responsable de Corporate&Commercial Banking Sales España de la entidad.

«Lo que hacemos en el área de mercados es analizar la situación política monetaria, ver las tasas de crecimiento de las grandes economías y las tendencia en los grandes países. Con esos 'inputs' estudiamos pormenorizadamente el riesgo que tienen las inversiones, analizando el balance y los resultados pensando en el cliente», detalló Guasch, que ve «totalmente anormal» el tipo bajo de interés a largo plazo, hecho que puede favorecer la inversión, si bien en caso de duda esa valoración que ayuda a realizar el departamento de mercados sirve al cliente para comprender mejor en qué momento y cómo puede invertir para sacar los máximos beneficios. «Con el análisis de sensibilidad podemos conocer el impacto que pueden tener en términos de resultado», comentó el

responsable de Corporate&Commercial Banking Sales España.