El 65% de los desahucios, por impago del alquiler

El 65% de los desahucios, por impago del alquiler
R. C.

El repunte del 8% en las actuaciones contra los arrendatarios morosos contrasta con la caída del 16% registrada entre los hipotecados

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

El problema de las familias que se ven obligadas a abandonar sus viviendas por dejar de pagarlas se ha trasladado definitivamente y de forma mayoritaria a los inquilinos, dejando de afectar a cada vez menos hogares hipotecados. De los 11.547 lanzamientos –así se denomina técnicamente a estas intervenciones– que se contabilizaron en el tercer trimestre del año, más de 7.500 correspondieron a impagos de los alquileres frente a los otros 3.400, consecuencia de la morosidad por no abonar la cuota de la hipoteca. Es decir, un 65% en el caso de los arrendatarios frente a un 35% del resto, según los datos del Consejo General del Poder Judicial.

Esta tendencia va a más en ambos extremos. Así, el número de casos en los que solicita un desahucio por impago del alquiler ha aumentado un 7,9% entre julio y septiembre. Por el contrario, se ha registrado una caída del 16,2% entre los casos de impago de hipotecas. Esta evolución contraria entre sí es la que no ha permitido reducir de forma considerable el número de lanzamientos solicitados durante el verano. El conjunto de casos afectados apenas ha caído un 0,3%.

La estadística también revela que el número de desahucios solicitados formalmente fue de 13.446 en ese periodo, casi un 5% más en términos interanuales. Aunque al final se practicaron casi 7.900, lo que supone un 1,6% menos.

Los impagos en el alquiler proliferan en un mercado en el que los precios de lo que se paga por una vivienda arrendada están subiendo a un ritmo del 10%, con puntas de hasta el 20% en el centro de muchas ciudades, como Madrid o Barcelona.

Por el contrario, la morosidad crediticia se encuentra actualmente en el 6%, el nivel más bajo de los últimos seis años. En el caso hipotecario, los bajos tipos son la principal causa de esta realidad, así como la mejora en la renta y los mayores controles al otorgar préstamos.