Boeing contra Airbus: un conflicto que dura ya 15 años

Un avión de Airbus. /Efe
Un avión de Airbus. / Efe

Las ayudas públicas ilegales están detrás del origen de una guerra comercial entre los dos gigantes de la aviación que se inició en 2004

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

Airbus contra Boeing. Boeing contra Airbus. Se trata de un conflicto entre los dos gigantes de la aviación -controlan entre ambos en torno a un 98% del sector- que dura ya quince años a causa de las ayudas públicas que reciben de sus respectivos gobiernos. El primero en 'atacar' fue Boeing, allá por el 2004, precisamente un año después de que las ventas del fabricante europeo superara a las de su rival estadounidense por primera vez en la historia. Acusó a Reino Unido, Francia, Alemania y España de acordar subvenciones ilegales por valor de más de 20.000 millones de euros para apoyar la producción de una serie de productos de su principal competidor, Airbus. Estos cuatro países europeos ofrecieron a Airbus financiación a un tipo de interés más bajo que los del mercado, lo que permitió a la compañía desarrollar algunos de sus modelos más recientes y avanzados y dejaba en clara desventaja a sus rivales.

Un año después, fue la UE la que acusó a Boeing de recibir 21.000 millones de euros de subvenciones por parte del Gobierno estadounidense que incumplían las normativas internacionales de comercio. Se inició así un conflicto jurídico con una larga serie de apelaciones y contraapelaciones en el que aproximadamente cada dos años una de las compañías interponía una denuncia contra la otra por intentar obstaculizar su desarrollo.

En 2010 la Organización Mundial del Comercio (OMC) dictaminó que los gobiernos europeos habían financiado «injustamente» a Airbus a través de contratos gubernamentales y exenciones impositivas. Y en 2011 le llegó el palo a Boeing: la OMC determinó que recibió subsidios ilegales a través de ayudas para lanzar programas de aeronaves que eran reembolsables en el momento de la entrega. Una de cal y otra de arena, pues en ambos casos se reclamaba a las empresas que devolvieran unos 5.300 millones de dinero público.

El año pasado la OMC volvió a pronunciarse a favor de EE UU al estimar que la UE no había acatado sus decisiones y actuado contra las prácticas de subvenciones que consideró ilegales, por lo que abrió la puerta a que EE UU imponga unos aranceles a los aviones europeos, como así ha sido ahora, entre otros productos.

Pero la guerra no termina aquí, ya que en pocos meses se conocerá otra resolución de la OMC en este caso sobre el recurso que la UE presentó contra EE UU por los subsidios a Boeing y que presumiblemente habilitará en este caso a Europa a imponer nuevos aranceles a productos americanos.