Openbank inicia su expansión en Alemania con la vista puesta en toda Europa

La presidenta del Santander, Ana Botín, junto al consejero delegado de Openbank, Ezequiel Szafir. /R. C.
La presidenta del Santander, Ana Botín, junto al consejero delegado de Openbank, Ezequiel Szafir. / R. C.

El banco 'on-line' del Santander, que comenzará a operar en Holanda y Portugal este año, apunta que la imputación de su presidente en el 'caso Púnica' no afecta a su reputación

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROBerlín (Alemania)

El banco virtual del Santander, Openbank, comenzará en noviembre su actividad internacional en Alemania, donde iniciará las operaciones de forma rutinaria tras varios meses de prueba, tal y como ha anunciado la presidenta del grupo financiero, Ana Botín, quien ha acudido en Berlín a la presentación de la entidad en sociedad. Botín ha apuntado que Openbank «tiene lo mejor del Santander y lo mejor de la nueva economía», marcada en el caso de los bancos por la operativa 'online', cada vez más habitual entre los clientes.

Con este paso transfronterizo, Openbank inicia una nueva etapa que le llevará a expandir su negocio financiero en otras economías europeas como Holanda y Portugal, donde tiene previsto operar antes de que finalice este ejercicio. A partir de 2020, la firma estará implantada en dos países de América Latina: Argentina y México. Y ya tiene la posibilidad de expandir su negocio a otras economías europeas, tras haber solicitado licencia bancaria en todos los países comunitarios, incluido por ahora Reino Unido, para una posible ampliación de su negocio a medio y largo plazo.

Su implantación en Alemania, primero, y después en Portugal y Holanda, se realizará en un contexto complejo para el sector financiero comunitario, marcado por unos tipos de interés que siguen en mínimos históricos y que, como ha adelantado el Banco Central Europeo (BCE) se mantendrán en el actual nivel el tiempo «que sea necesario» hasta que la economía se encuentre completamente reactivada con un mayor nivel de inflación. Además,

Ante esta coyuntura, el consejero delegado de Openbank, Ezequiel Szafir, ha reconocido que la entidad «tiene que adecuar su estrategia» a estas circunstancias monetarias con medidas que apuntan a la «eficiencia». En cualquier caso, el directivo ha indicado que la entidad 'on-line' «es la única que puede crecer en Europa, y no otra», refiriéndose a los bancos con estructuras más costosas, sobre todo por su implantación a pie de calle a través de sucursales. En España, Openbank tiene 1,2 millones de clientes con un activo superior a los 10.200 millones de euros, entre ahorros y productos de inversión.

Para capetar el entorno de tipos en mínimos, Opebank apostará por «fortalecer» todos los servicios relacionados con gestión de patrimonio. Esto es, que los clientes futuros contraten productos de inversión (fondos, planes o seguros como los ligados al móvil que comenzarán a comercializar, fundamentalmente) frente a la tradicional campaña de captación de ahorros a través de depósitos, que había servido a este tipo de entidades para adentrarse en el mercado. Con los tipos al 0%, esta estrategia es cada vez más complicada, lo que explica que Opebank también haya apostado por la comercialización de hipotecas y créditos al consumo, con un crecimiento del 164% en España en el último año.

El caso de Javier Monzón

Ante la imputación de Javier Monzón, presidente no ejecutivo de Openbank, en el 'caso Púnica', el consejero delegado de la entidad ha asegurado que esta circunstancia judicial no afectará a la reputación de la firma. Ezequiel Szafir ha puntualizado que «la reputación la hace el negocio» y que en el caso de Openbank «viene de lo que hace el banco, pero no de lo que hace un consejo que, además, no es ejecutivo», ha recordado. El CEO no ha mostrado «preocupación» y ha aclarado que el BCE no les ha pedido explicaciones al respecto.

Como expresidente de Indra, Monzón ha sido citado en calidad de investigado por la presunta financiación del PP de la Comunidad de Madrid.