Oliu, presidente del Sabadell: «La situación en Cataluña está empantanada»

Oliu, presidente del Sabadell: «La situación en Cataluña está empantanada»

La entidad financiera se descarta para futuras fusiones bancarias y apuesta por ganar tamaño entre las pymes británicas

AMPARO ESTRADAMadrid

El Banco Sabadell prevé que la inversión en bienes de equipo, la inversión extranjera y el turismo en Cataluña sufran por la situación política en esta comunidad autonoma ya que «la normalidad no ha vuelto a Cataluña» y la situación «está empantanada», como gráficamente resumió el presidente de la entidad financiera, Josep Oliu.

En un encuentro informativo previo a la Junta de Accionistas, que por primera vez se celebrará en Alicante tras el traslado de la sede social desde Barcelona el pasado 5 de octubre, Oliu señaló este miércoles que el escenario actual de empantanamiento tiene un efecto «negativo sobre el potencial de crecimiento», por la menor inversión en bienes de capital, la menor inversión extranjera y la «posible bajada de calidad del turismo». Estos efectos negativos se notarán sobre todo con el paso del tiempo, ya que en muchos casos se trata de lucros cesantes, es decir, de lo que podria haber crecido la economía catalana si la situación política fuera normal. Por todo ello, el máximo ejecutivo de la entidad financiesa abogó por que vuelva el orden constitucional y haya Gobierno de la Generalitat y como consecuencia de ello se retire la aplicación del artículo 155. Respecto a la situación de los presos, con alguno de los cuales Oliú ha tenido mucho contacto, se limitó a decir que «aún sintiéndolo mucho no es nada que me incumba a mí sino a los jueces».

En el ámbito estrictamente financiero, el Sabadell aseguró que se aparta voluntariamente de posibles fusiones (consolidación en el argot financiero) para centrarse en los próximos tres años en el beneficio y la sostenibilidad, objetivos alrededor de los cuales se ha elaborado el plan estratégico de la entidad. «La consolidación hoy nos vendría a contrapie», señaló Oliu «porque lo más importante hoy es consolidar nuestro modelo de negocio y cualquier cosa que sea distraerse de eso sería perder el tiempo».

En ese plan estratégico, el TSB, el banco británico que adquirió el Sabadell en 2015 juega un papel fundamental, puesto que aportará el 20% del ebitda. Además, el Sabadell planea ir a la caza de las pymes británicas aprovechando las subvenciones que va a dar el Gobierno británico para potenciar el negocio financiero dirigido a las pymes.

Una de las posibles fusiones sobre la que más se ha escrito es la de Bankia y Sabadell. Oliu afirmó que no ha hablado de ese tema con el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri. Sobre el ritmo de privatización de la parte que aún permanece en posesión del Estado de Bankia, subrayó que «la decisión no es fácil. Es contradictorio vender rápido y recuperar lo máximo».

Respecto a la intervención del Popular y su posterior venta al Santander por un euro, Oliu reconoció que el Sabadell «estudió» su compra pero «rápidamente la desestimamos» al estar fuera del ámbito posible de un banco de la dimensión de la entidad que preside y recordó que el Santander tuvo que realizar una inyección de liquidez de 18.000 millones de euros y una ampliación de capital de 7.000 millones. La compra del Popular «ha sido una muy buena operación para el Santander y para el sistema, pero nosostros no teníamos capacidad», concluyó.

 

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