XI Premios e-volución de El Norte de Castilla

El aliado contra las plagas

Oliver del Arco San Pablo. /Laura Negro
Oliver del Arco San Pablo. / Laura Negro

Oliver del Arco San Pablo. Gerente de Aspama Control de Plagas S. L.

Laura Negro
LAURA NEGRO

Un empresario de éxito no nace, se hace. Oliver del Arco es buena muestra de ello. Reunía las cualidades necesarias: actitud, iniciativa y talento. A ello le añadió ilusión, cariño, vocación y un toque de locura, como él mismo reconoce. ¿El resultado final? Aspama Control de Plagas. Una empresa que este año cumple sus bodas de plata ofreciendo servicios de probada calidad que van desde la desratización, hasta la desinsectación, sin olvidar otros como el control de aves y de la madera. Su hoja de ruta apunta a seguir en línea ascendente. Eso si, siempre fieles a su férreo compromiso con el medioambiente.

–Convertir una idea en proyecto y transformarlo en negocio es el sueño de muchos. Usted lo ha logrado

–Así es. Da vértigo echar la vista atrás. Tengo 41 años y empecé a trabajar muy duro desde muy joven. Por necesidad, conocí este sector, identifiqué una oportunidad y la confianza en mis capacidades hizo el resto. Siempre he tenido mentalidad de empresario y eso conlleva tener grandes inquietudes y algo de locura, sin las cuales nada hubiera sido posible.

–¿Como ha evolucionado la empresa desde sus inicios?

–Arranqué en el año 1994, con tan solo 18. Deseaba crear una gran empresa, en la que poder crear empleo, y en el año 2001 ya se constituyó la sociedad Aspama Control de Plagas S.L. Con mucho esfuerzo hemos crecido y hemos formado un equipo de 19 profesionales, que sienten pasión por su trabajo y que constantemente buscan la perfección en cada proyecto. La evolución en este tiempo ha sido enorme. Empezamos controlando cucarachas y ratas, y a día de hoy, ofrecemos una amplísima carta de servicios. Antes, las aplicaciones se hacían de forma indiscriminada y eran muy perjudiciales para el medioambiente. Ahora los tratamientos son más específicos. La evolución de los productos, sobre todo en materia de nocividad, ha contribuido para que el sistema de trabajo haya evolucionado de forma notable. Así, por ejemplo, antes se trabajaba principalmente de noche, porque los productos tenían un plazo de seguridad de 24/48 horas. Ahora, en cambio ese plazo de seguridad es de 0 horas, con lo cual, el cliente puede ocupar el espacio de forma inmediata.

–¿Los clientes también han cambiado?

–Muchísimo. Empecé trabajando para pequeños clientes en Valladolid, sobre todo hogares, tiendas y bares. Actualmente, nuestras soluciones cubren las demandas de particulares, negocios, grandes empresas y también de la administración pública de todos los rincones de la geografía española.

–Háblenos de su política ambiental

–Nuestro sector está sometido a normativas europeas que restringen el uso de determinados productos. En Aspama siempre nos hemos caracterizado por ser sensibles con el medioambiente y por nuestro compromiso con su protección y conservación. Es lo más importante para nosotros. Minimizamos el impacto de nuestras actividades, protegiendo a aquellas especies que son beneficiosas y actuando solo con las que se convierten en plaga y son peligrosas para la salud y calidad de vida. Siempre utilizamos productos con mínima nocividad para crear un entorno sano y en la medida de lo posible, recomendamos utilizar medidas físicas de control, como puede ser la limpieza, el control de las basuras o el sellado de rendijas, entre otros.

–¿Qué servicios ofrece?

–Al crecer, hemos diversificado los servicios para que el cliente encuentre en nosotros, todo lo que necesita, siempre con la máxima confianza y con profesionales altamente cualificados. Ofrecemos servicios de desratización y desinsectación, con productos específicos para el control de plagas. Hacemos desinfecciones de quirófanos, salas de esterilización y de conductos de aire acondicionado. Realizamos tratamientos en jardines, en los cuales aplicamos herbicidas totales o selectivos para el control de enfermedades de plantas y árboles. También control de aves utilizando sistemas disuasorios, antiposamiento y redes. Otros servicios muy solicitados son el control de madera, el tratamiento de legionela y el mantenimiento de fincas. Además, contamos con un departamento de higiene y ambientación de espacios públicos, como baños, vestuarios, salas de fumadores, salas de espera y aseos femeninos.

–¿Cuáles son las plagas más habituales en Castilla y León?

–Las más comunes son las cucarachas y los roedores. En el campo, la más frecuente es la procesionaria del pino. También las termitas y avispas que, por cierto, ya estamos tratando casos de avispa asiática. Cada día aparecen nuevas especies que se pueden convertir en plaga. Mi recomendación es que, para un control eficaz, se debe confiar siempre en profesionales. La automedicación es contraproducente. Existen insecticidas y rodenticidas de ámbito doméstico, pero usarlos sin los conocimientos pertinentes puede tener efectos contrarios al deseado. Lo mejor es la prevención, y siempre que se pueda, aplicar medidas físicas de control.

–¿Qué busca Aspama apoyando los Premios E-volución?

–Aspama es una empresa solucionadora de problemas, un rol que conlleva la capacidad de ofrecer soluciones innovadoras y eficaces. El del control de plagas es un sector joven que ha experimentado un fuerte crecimiento gracias la innovación. Nosotros la aplicamos controlando el uso del biocida a todas nuestras soluciones. Teniendo en cuenta esta filosofía, siempre apoyamos todos aquellos proyectos emergentes que destacan por la creatividad y por contribuir a crear cultura de innovación, ya que consideramos que es la manera de alcanzar el progreso social. Estos premios fomentan la innovación y por eso, Aspama no duda en apoyarlos.