La hora del recambio generacional en el tenis

Federer, Nadal, Djokovic y Thiem dominan el tenis mundial, pero está por ver que los que llegan desde atrás puedan alcanzar su nivel

Djokovic y Thiem se saludan tras derrotar el serbio al francés en el Abierto de Madrid./Javier Soriano-AFP
Djokovic y Thiem se saludan tras derrotar el serbio al francés en el Abierto de Madrid. / Javier Soriano-AFP
ANTONIO VEGAMadrid

No hace falta ser un experto analítico del firmamento tenístico, ahora que se está celebrando el torneo master 1000 de Madrid y lo que se lleva jugado este año del resto de la temporada allá por el mes de enero en Australia, para llegar a una conclusión indubitable: En el firmamento tenístico masculino el dominio lo tienen cuatro tenistas, con el añadido cada vez más persistente de otros dos. Los cuatro principales serian, por orden de más edad a menos, Roger Federer, Rafael Nadal, Novak Djokovic y Dominic Thiem. Los añadidos persistentes que serían Alexander Zverev y Stefanos Tsitsipas, que están ahí, llegando, y que, por razones biológicas van a terminar formando parte de ese primer grupo hasta totalizar un número de seis, mientras «no se jubile alguien» del mencionado grupo en primer lugar y que puede ser más pronto que tarde…

A continuación, sería justo hacer mención de dos tenistas que tienen casta de grandes campeones, pero que por razones diferentes, no es posible, de momento, clasificarlos en ningún grupo: Juan Martin del Potro, que está martirizado por las lesiones y que aparece y desaparece de la alta competición de manera muy intermitente y el australiano Nick Kyrgios, que simplemente le gusta hacer tantas otras cosas en la vida, que hasta que no se centre sólo en el tenis, ¡ ojala sea así!, puede que se quede en un campeón de este deporte, condiciones para ello tiene, pero no llegaría a formar parte del Olimpo tenístico.

¿Cuál es el futuro más o menos inmediato que le espera a cada uno según sus activos físicos y tenísticos propiamente dichos? Veamos.

R. Federer, está cerca de la retirada anunciada varias veces por él mismo, tiene 37 años, pero a su extraordinaria calidad, es un genio de este deporte, mientras se siga divirtiendo mientras juega y todavía se divierte, no se retirará de verdad. Es un jugador que está unánimemente calificado por todos los medios y opinión pública como el mejor de todos los tiempos y es favorito para ganar cualquier torneo en el que está presente. Como la variable edad juega en su contra, dosifica muy hábilmente su participación en los diferentes torneos de la temporada y se cuida en todos los sentidos de forma impecable. Le rodea un grupo familiar y técnico perfecto.

R. Nadal, está últimamente siendo martirizado por las lesiones, sobre todo la rodilla derecha, alguna cosa con la espalda y últimamente hasta virus estomacales. Ello incluso le ha llegado a afectar psicológicamente, como él mismo ha indicado. El mallorquin necesita estar físicamente perfecto, porque basa su potencial en gran parte en correr y devolver mucho las bolas del contrario hasta agotarle. Si aparte de las lesiones, la edad inexorable, que no se detiene, está en los 32 años, pues se puede empezar a pensar que su curva de rendimiento puede empezar a declinar suavemente.

N. Djokovic, en el cénit de su carrera. Está de número uno desde hace casi un año. Mientras tenga ambición, va a seguir siendo el número uno bastantes semanas todavía. Tiene un excelente físico, gran resistencia en el juego frente a condiciones adversas y si con el equipo que le rodea sigue teniendo buena compenetración (su entrenador Marian Vadja, no ha aparecido por Madrid), tenemos todavía Djokovic para rato, a pesar de que sólo tiene un año y pico menos de edad que Nadal.

En próximo comentario escribiremos sobre los tres «jovencitos» del grupo de seis que decíamos al principio, para completar el futurible del firmamento tenístico.

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