Las diferencias generacionales se amplían

Los cuatro grandes siguen sin tener contestación entre los que quieren su posición de privilegio

Las diferencias generacionales se amplían
ANTONIO VEGAMAdrid

En artículo anterior comentábamos sobre la cada vez mayor evidencia de la existencia, en el momento actual, de un grupo reducido de élite en el tenis mundial de cuatro tenistas y que considerando el grupo en sentido amplio, podríamos ampliarlo el grupo hasta un número de seis tenistas. La variable clave que consideramos para que el grupo sea de cuatro o de seis, es por supuesto la pertenencia o no a una generación donde la edad biológica hace sentir sus efectos en el sentido de una mayor experiencia, acumulación importante de trofeos y en definitiva y por lo que se puede observar enorme talento y categoría tenística. Son los casos de R. Federer, R. Nadal y Novak Djokovic. En los dos primeros jugadores mencionados en este grupo, ya se empiezan a sentir los efectos, con más o menos disimulo, del desgaste físico y mental, aumento progresivo de más o menos sorprendentes lesiones. Al final es la edad biológica, que no perdona. Hay un matiz, que a R. Federer, con 37 años, le están respetando las lesiones más que a R. Nadal, que con 32 años está sufriéndolas, quizás en exceso, aunque también hay que señalar que, por el tipo de juego, el suizo no ha tenido necesidad de «machacarse» tanto físicamente para ganar como le ocurre al mallorquin. N. Djokovic está en esos momentos en lo más alto del ranking y parece que va para largo, aunque ha aprendido antes que Nadal por ej. a dosificarse, y eso que sólo tiene un año y pico menos que el mallorquin.

A continuación, tenemos a un jugador, que podríamos considerar como bisagra, entre el primer grupo del que acabamos de hablar y el más joven desde el punto de vista generacional, que es el que forman A. Zverev y S. Tsitsipas. Ese jugador se llama Dominic Thiem y es , del grupo de los más jóvenes, el que en estos momentos a sus 27 años, el que tiene una mayor proyección de llegar dentro de dos o tres años a conseguir ser el número uno del mundo. Acaba de perder en semifinales en Madrid con Djokovic y sufriendo el serbio bastante más de lo esperado, que era mucho, pero el austriaco ha ganado ya este año en tierra a R. Nadal y a R. Federer en pista dura en Indian Wells, nada más y nada menos. Thiem, domina tanto el drive como el revés, ataca cuando es necesario, sin reservas y posee además un excelente saque.

Lo dicho, a Thiem le auguramos un futuro, más bien próximo, de escalada hacia el top-cinco, y vamos a ver…

El siguiente grupo a considerar, lo componen, como ya hemos señalado, dos jugadores, que están en la anualidad de los 20 y 21 años de edad: S. Tsitsipas, griego y el alemán A. Zverev. Ambos, no es que apunten maneras, es que ya tienen maneras, no hay más que ver lo que está haciendo el jugador griego en el torneo de Madrid, ganando a Nadal, que aquí y en tierra era poco menos que imbatible. Tsitsipas juega con total desparpajo, jugador alto y con largos brazos, muy buen saque, gran revés, corre lo indecible y la edad claro, que se nota. Todavía le quedan cosas por madurar y pulir, pero es carne de top 5, en menos tiempo del que nos podríamos imaginar. El alemán Zverev, parece que se ha estancado un poco este año, dentro por supuesto de su gran nivel, pero quizás el año pasado, que tuvo su gran explosión, se crearon grandes expectativas en torno a él, creo que algo exageradas y demasiado tempranas. Hay que esperar y coger experiencia jugando más, aunque se pierda, pero condiciones de top-5, tiene también el alemán.

Bueno, el torneo Máster 1000 de Madrid, en su edición de 2019, ha echado hoy el cierre. Excelente experiencia. Vamos a deglutirlo y a preparar con devoción la edición del 2020. Así sea.

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