La armada resurge en El Espinar

Roberto Ortega persigue una pelota en la pista central de El Espinar. /Pedro L. Merino
Roberto Ortega persigue una pelota en la pista central de El Espinar. / Pedro L. Merino

Tres de los cuatro españoles del cuadro avanzan a octavos y Carlos Boluda apea al número 2

Luis Javier González
LUIS JAVIER GONZÁLEZSegovia

En una jornada de respiro para el tenis nacional, Carlos Boluda dio un golpe sobre la mesa y se situó ayer en la órbita de candidatos del Open Castilla y León -Villa de El Espinar. El español, todo un fenómeno en categorías inferiores que no ha convalidado sus expectativas, apeó al segundo cabeza de serie del ATP Challenger, el holandés Tallon Griekspoor, en dieciseisavos de final por 4-6, 6-0 y 6-3. Se medirá hoy al francés Antoine Escoffier y tiene ante sí un cuadro despejado que despidió ayer a cuatro de los ocho primeros cabezas de serie. Fue el resultado de un día frenético, con 23 duelos individuales.

Boluda se recuperó tras perder la primera manga y ganó los ocho siguientes juegos del encuentro. Griekspoor, número 191 del mundo, quiso resolver el duelo a base de ganadores pero se vio muy errático. Su sangría de dobles faltas fue un quebradero de cabeza que le costó, por ejemplo, el break en su primer saque del tercer set. Boluda titubeó entonces y cedió el suyo, pero el holandés volvió a fallar y entregó una ventaja que ya sería definitiva. Cuando concluyó el cuarto juego de la última manga, acumulaba ya 10 dobles faltas en 10 juegos al servicio. Boluda no podía competir en estatura, pero sí en movilidad, y fue más sólido de fondo. Y resolutivo, porque materializó las ocho bolas de break de las que dispuso.

A Boluda le llegaron los nervios por cerrar el choque –perdió el saque con 5-1 y desaprovechó un 15-30 con 5-2– pero acabó cerrando una victoria de prestigio. «Ha sido un partido duro. Yo iba a hacer mis cosas y han salido bien. Vengo jugando bien el último mes y medio, espero seguir», declaró tras el partido. Su cuadro se despeja tras el adiós del octavo cabeza de serie, el francés Kenny de Schepper (cedió por 6-4, 6-7 y 6-3 ante el sueco Markus Eriksson). También cedió el cuarto, Andrea Arnoboldi, que se despidió ante un gran despliegue del español Carlos Gómez Herrera (6-2, 2-6 y 6-4), unas de las mejores noticias del día. No fue el único duelo hispano-italiano; Roberto Ortega, el noveno cabeza de serie, sobrevivió ante Julian Ocleppo (6-7, 6-2 y 7-6) en un apretado desenlace y Andrea Basso superó a Oriol Roca (6-4 y 6-2). Luca Vanni, ganador de 2016 y séptimo favorito, perdió ante el francés Hugo Grenier en el último turno de la central; así estrenó el torneo la luz artificial por primera vez en su historia.

La turca Berfu Cengiz se dispone a golpear la pelota.
La turca Berfu Cengiz se dispone a golpear la pelota. / P. L. M.

El número uno masculino, el esloveno Blaz Rola, hizo buenos los pronósticos y superó al combativo ruso Konstantin Kravchuk (6-4 y 6-4). Por su parte, la primera cabeza de serie, la holandesa Arantxa Rus, se deshizo sin problemas de Raquel Villán (6-1 y 6-1) y presentó credenciales.

Fue un buen estreno para la delegación española en los dieciseisavos femeninos. Alba Carrillo dio la sorpresa ante Urszula Radwanska, la quinta cabeza de serie y hermana de Agneska, y se impuso por 6-4 y 6-3. Antes, Olga Parrés superó a la rusa Daria Mishina, sexta favorita, por 6-4, 3-6 y 6-4. Además, los dos referentes nacionales siguen adelante. Cristina Bucsa se recuperó tras un horrible primer set que cedió en blanco para conceder apenas cuatro juegos en las dos siguientes mangas y voltear el marcador ante la talentosa catalana Guiomar Maristany. La cántabra de origen moldavo, segunda cabeza de serie, pasó a octavos por 0-6, 6-3 y 6-1 y se las verá con Ainhoa Atucha, que ganó a Almudena Sanz Llaneza (6-1 y 6-4). También avanzó Nuria Parrizas, la cuarta favorita, que remontó el primer set ante María Gutiérrez (3-6, 6-1 y 6-2) y es una de las que mejor se adapta a las pistas rápidas. Se medirá a Parrés.

El torneo, ya con ambos dobles en marcha, sigue hoy con los octavos masculinos y femeninos.