Valentín-Gamazo: «Jugar en Europa depende de la federación, no de nosotros»

Valentín-Gamazo, eufórico, junto a Manuel Saravia al término del encuentro. /Rodrigo Jiménez
Valentín-Gamazo, eufórico, junto a Manuel Saravia al término del encuentro. / Rodrigo Jiménez

El presidente del VRAC Quesos Entrepinares asegura que el club está dando los pasos idóneos, pero no se conforma: «Queremos seguir liderando el rugby nacional»

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Casi tan contento con el ambiente generado como por el título, el presidente del VRAC Quesos Entrepinares, José María Valentín-Gamazo, se mostró eufórico poco después de levantar el título de liga. «Hemos dado todo un espectáculo de rugby con un partido muy bonito e intenso en el que a pesar de que hemos liderado el marcador desde el primer momento, en cualquier instante se podía dar la vuelta. Ha habido emoción hasta los cinco minutos finales», destacó, reconociendo que el triunfo sabía mejor por tratarse del eterno rival. «Un partido de estas características no tiene favorito y un derby como este de final de liga tiene un plus especial y sabe mejor, está claro»

Valentín-Gamazo valora la temporada de forma muy positiva pese al lunar que dejó las primeras semanas de competición. «Tuvimos un mal comienzo pero hay que poner en valor que el nivel de la liga está subiendo y eso hace que fluctues en la clasificación. Creo que hemos tenido emoción todo el año y por supuesto en semifinales y en esta final», asegurando que el Quesos no se detiene aquí y seguirá mejorando a corto plazo. «Sabéis que somos muy ambiciosos, hay que seguir creciendo y mejorando, y tenemos la obligación de intentar seguir liderando el rugby nacional. Hay cosas que mejorar, por supuesto, pero estamos en el buen camino», analiza.

Otra cuestión que retomar con tiempo es la incógnita de jugar competición europea, algo que deja en el tejado de la Federación Española de Rugby. «Tendremos que hablar con la federación y ver el calendario. La ilusión la tenemos, y las ganas también, pero hay que poner los pies en el suelo y mientras no haya un reconocimiento que nos permita disputar cualquier competición europea sin penalizar las competiciones nacionales, no podemos ir más allá», explica sobre un proceso que no pasa solo por aceptar la invitación de Europa sino, sobre todo, por facilitar un calendario para poder compaginar las dos competiciones. «Ningún año ha sido un problema la parte conómica, aunque es un sobresfuerzo, el problema es que no podemos desatender la competición nacional. Hay que ajustar los calendarios acorde a las prioridades, y es la federación la que debe marcarlas».