Un tercer tiempo a la valenciana

Celebración del tercer tiempo./Gabriel Villamil
Celebración del tercer tiempo. / Gabriel Villamil

La organización de la Copa del Rey de Rugby 2018 se ha sumado a la fiesta del derbi invitando a paella a ambas aficiones como previa de la gran final

REBECA PASALODOSVALLADOLID

Una vez dejada atrás la tensión del partido, llega el momento de glorificar la santa tradición del tercer tiempo. La sede del VRAC Quesos Entrepinares, el bar El Barco, en la plaza del Salvador, ha visto como su aforo se iba completando a medida que el atasco de la carretera Renedo se deshacía y los aficionados llegaban poco a poco. El derbi sirvió de ensayo general para la final de la Copa del Rey de Rugby, que se disputará en Valencia a finales de abril y la organización de la misma ha querido hacer una previa del gran evento trayendo un trocito de Valencia a Valladolid.

Contenidos relacionados

Rica paella original, de la que lleva alubias verdes, de la que deja el arroz en su punto, ha sido el mecanismo por el que la Federación Valenciana de Rugby ha conquistado el estómago y el corazón de la afición vallisoletana. «Estamos muy contentos con la acogida», señala César Sempere. Un viejo conocido en Pepe Rojo por su pasado chamizo, que en esta ocasión servía las generosas raciones del típico plato levantino. «Queremos dar un pequeño avance de lo que será la final y animar a los aficionados de Valladolid a que acudan», añade.

Y animados han estado. Las largas colas para recibir la ración de paella han evidenciado que los malos entendidos en torno a la elección de la sede de la final han quedado aclarados y que el deporte del rugby vuelve a ser un poderoso nexo que une por encima obstáculos y mensajes distorsionados.

La sede del Silverstorm El Salvador, el bar La Central también ha tenido un tercer tiempo con los aficionados chamizos que se curaban de la derrota con idénticos manjares. A lo largo de la tarde, los organizadores de la Final de la Copa del Rey de Rugby 2018 organizaron un sorteo en ambas sedes con dos entradas dobles para la final en las que se incluye viaje y alojamiento.

Un tercer tiempo animado, con mucho sabor y con el buen ambiente que requiere esta tradición tan rugbera, creada, precisamente, para recordar que las altas presiones se despejan mejor en torno a unas cañas y buen plato de paella.

 

Fotos

Vídeos