El chamizo Miguel Raya, a sus 45 años, debutará con la selección española en un torneo de rugby touch

Miguel Raya posa en uno de los campos de Pepe Rojo. /I. Morencia
Miguel Raya posa en uno de los campos de Pepe Rojo. / I. Morencia

El campeonato de carácter europeo que se celebrará, del 30 de octubre al 1 de noviembre, en la localidad alicantina de Elche

Víctor Borda
VÍCTOR BORDA

En el mundo del deporte, la internacionalidad tiene caminos que, al menos, resultan sorprendentes. Que se lo digan a Miguel Raya Ruiz (Barcelona, 1974), jugador del equipo de rugby touch de El Salvador que se estrenará con el combinado nacional de esa especialidad en un torneo de carácter europeo que se celebrará, del 30 de octubre al 1 de noviembre, en la localidad alicantina de Elche. A sus 45 años demuestra que nunca es tarde. Eso sí, acude con la ilusión de un juvenil y con ganas, sobre todo, de aprender.

Raya comenzó en el touch casi por casualidad. Los padres de los chavales de las categorías inferiores del Chami comenzaron a jugar a esta disciplina en la que no se placa y vale solo con tocar al rival para frenarlo en su avance. Ahí comenzó todo. Esta campaña será la cuarta desde que el equipo de rugby touch de El Salvador comenzó a funcionar.

«Físicamente, el touch es muy exigente y también muy técnico», reconoce el primer internacional chamizo en esta disciplina.

El touch emana del rugby. Todo comenzó con un entrenador australiano cansado de que sus jugadores se lesionasen en los entrenamientos por culpa de los contactos. Se sustituye el placaje por un simple contacto. El defensor que toca al atacante debe retroceder cinco metros antes de tocar a otro rival. Se juega seis contra seis y existe la posibilidad de hacer todos los cambios de jugadores que de deseen. Al sexto tocado hay un cambio de posición.

Miguel Raya explica que el touch tiene un evidente carácter social en El Salvador. «Somos un grupo de padres y madres de los niños que entrenan y juegan en el club. Tenemos una media de edad alta. Hay gente que no ha hecho deporte en su vida hasta que se ha metido a jugar al rugby touch. Nació con ese carácter social, pero poco a poco nos hemos ido metiendo en competición. He notado una diferencia notoria del equipo que empezó a entrenar en octubre al que acabó la temporada en mayo», subraya. Para progresar entrenan dos días a la semana durante una hora y media por sesión.

En crecimiento

Simultánea la función de jugador con la de entrenador. Reconoce que el equipo va progresando poco a poco. Cuentan con alrededor de 30 fichas en el equipo y suelen acudir una media de 18-20 jugadores a cada entrenamiento.

El nivel del rugby touch es alto en otras comunidades autónomas como Cataluña o Comunidad Valenciana. «En Cataluña cuentan con competiciones oficiales desde hace años. En Valencia también existe un buen nivel. En Canarias hay varios equipos, pero desconozco el nivel que pueden tener. Nosotros estamos más cerca del nivel que pueden tener los clubes de Madrid», señala el nuevo internacional.

Raya resalta que esta modalidad tan original del rugby es un deporte claramente minoritario, «aunque va creciendo poco a poco».

De momento, el Chami de rugby touch ha salido de Valladolid y ha disputado sus dos primeros torneos a nivel nacional. Participó en el campeonato de España de selecciones autonómicas representando a Castilla y León, torneo celebrado en Sitges en septiembre pasado, y tomó parte en el Capital Touch, competición de carácter internacional que tuvo lugar este año en Madrid.

El touch comparte los valores del rugby del que emana esta especialidad sin placajes y, como reconoce Miguel Raya, «también en nuestro caso, el tercer tiempo es sagrado». Las buenas costumbres no deben perderse.