Automovilismo

Primer 'matchball' para Fernando Alonso antes de centrarse en Indianápolis

Fernando Alonso, en el circuito de Spa, donde tendrá lugar este fin de semana el Mundial de Resistencia./Efe
Fernando Alonso, en el circuito de Spa, donde tendrá lugar este fin de semana el Mundial de Resistencia. / Efe

El asturiano tiene una remota posibilidad de proclamarse campeón del mundo de resistencia con Toyota en Spa, antes de ponerse manos a la obra con la preparación de las 500 millas

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Las opciones son remotas, pero existen: Fernando Alonso puede salir este sábado del circuito de Spa-Francorchamps con su tercer campeonato del mundo, primero de resistencia. Para ello, él y sus compañeros Sebastien Buemi y Kazuki Nakajima tienen que ganar necesariamente y esperar a que los componentes del otro Toyota no entren, al menos, entre los 9 primeros clasificados. Un resultado que no se ha producido en lo que va de 'supertemporada' que supone prácticamente un imposible para Alonso, pero que existe.

Las opciones, pese a remotas, no dejan sino a Alonso con la única opción de ir a por la victoria. Las 6 horas de Spa de 2018 supusieron su triunfante entrada en el WEC, para después repetir en Le Mans y alzarse con la histórica victoria en las 24 horas. No sería hasta marzo, con las 1.000 millas de Sebring, cuando volvió a lo más alto del cajón, tras la descalificación de Silverstone y la dudosa estrategia de Shanghái que le mandaron al segundo puesto del cajón.

Prueba de las ganas que tiene Alonso de ganar este fin de semana es la lección que dio en lluvia en los libres de este jueves. La atípica climatología de esta zona de las Ardenas belgas convierte el circuito de Spa-Francorchamps en el único del mundo donde se puede pasar de un sol radiante a un chaparrón de agua en apenas unos instantes. Es lo que ocurrió en el primer día de trabajo: tras una primera sesión en la que ni siquiera aparecieron los Toyota (los más rápidos fueron los inesperados SMP Racing rusos), fue en la segunda cuando el TS050 número 8 del español se llevó el mejor tiempo de la tanda, con un 2:19.483 marcado por el propio Alonso.

Con un ojo en Spa, otro en Indy y el futuro en Arabia

No es que sea un estorbo, pero desde luego Fernando Alonso no tiene como primer y gran objetivo de este mes de mayo recién estrenado la victoria en Spa. Si lo consigue, perfecto, pero si no, es en las 500 millas de Indianápolis donde tiene puestas todas sus esperanzas. «El 'reto Indy' está en marcha. Falta ver cuando llegue el fuego real dónde estamos. Solamente hicimos un test en Texas, estábamos solos en la pista, y luego el test de Indy fue comprometido gravemente por la lluvia, porque sólo tuvimos una hora y media. Además, tuvimos también algunos problemas de juventud, de batería con el coche, de telemetría, y al final pudimos rodar sólo 29 vueltas. Es difícil saber cuánto competitivos podemos ser», destaca el español, que lo ve como un reto muy interesante en términos de igualdad.

De su futuro, de momento lo único confirmado es que no seguirá en el WEC. «El anuncio ahora es más una cuestión del equipo, que necesita tener unos planes de futuro claros puesto que nada más terminar Le Mans, apenas unas semanas después empiezan los test de la nueva temporada en Montmeló», señala Alonso, que confiesa que desde Toyota le presionaron para que lo dijera después de la victoria en Sebring, ya que tenían que planificar la próxima campaña. «Decidí decírselo para ayudarles a encontrar piloto. Para mí, comprometerme hasta julio de 2020 era demasiado a estas alturas del año, estamos sólo en mayo y cerrarme todas las puertas podía ser una decisión de la que me podía arrepentir después. Para tranquilidad de todos era mejor anunciarlo aquí», dijo al respecto.

En ese horizonte hay la opción de disputar el Dakar en Arabia Saudí, pero Alonso ni confirma ni desmiente que vaya a realizarlo. Lo que sí tiene claro es que ahora no se siente capaz de ser uno de los grandes favoritos para ganarlo, si corre. «Yo creo que sería imposible. No puedo decirlo del todo, porque no he competido nunca en un rally pero viendo que Loeb no ha conseguido un Dakar o que Carlos (Sainz), uno de los mejores pilotos de la historia de rallies, también ha corrido muchos antes de ganar. No es algo en lo que llegues allí y ganes», zanjó al respecto.