GP de Malasia

Jorge Martín buscará en Sepang ser el vigésimo campeón español

Jorge Martín, rodando el pasado 26 de octubre sobre el trazado de Phillip Island. /William West (Afp)
Jorge Martín, rodando el pasado 26 de octubre sobre el trazado de Phillip Island. / William West (Afp)

El circuito asiático será el escenario de dos posibles bolas de campeonato, en Moto2 y Moto3

BORJA GONZÁLEZSepang

Dos carreras para el final de 2018, y aún varias cosas por decidir, después de que en Japón Marc Márquez resolviese por la vía rápida el título estrella, el de la clase reina. Malasia, con amenaza de lluvia cada día, y de posibilidad de una intensa tormenta eléctrica el domingo de carreras, será el escenario este fin de semana de las batallas por los campeonatos de Moto2 y Moto3, más los premios que aún quedan por decidir en MotoGP, sobre todo qué fábrica terminará siendo la mejor y qué equipo será el que sume más puntos.

También Andrea Dovizioso buscará finalizar un curso en el que ha sido claro protagonista como subcampeón ante la regularidad grisácea de la Yamaha de Valentino Rossi, al que aventaja en 15 puntos con 50 en juego; mientras que Johann Zarco y Danilo Petrucci se fajarán sin el lesionado Cal Crutchlow de por medio por ser el mejor piloto no oficial de 2018, con el británico 11 puntos por delante del francés y 15 del italiano.

En MotoGP Honda, sin Crutchlow, deberá de aguantar la presión de Ducati, que en Australia sumó ocho puntos más (puntúa el mejor piloto, así que en ese caso fue el tercero de Dovizioso contra el octavo de Franco Morbidelli, tras los ceros de Márquez y de Dani Pedrosa). Con la impresión de que el peso recaerá sobre los hombros del campeón del mundo una vez que Pedrosa se está mostrando sorprendentemente poco competitivo en este su final de carrera, pese a que Sepang es uno de esos circuitos en los que suele brillar, con siete podios en la clase reina incluyendo las victorias en 2012, 2013 y 2015, la primera de estas tres en lluvia, su estreno en un primer puesto en MotoGP en mojado.

Esto por lo que respecta a la guerra de las fábricas, en la que Ducati contará con el ganador en 2017, Dovizioso, más la duda de ver cómo rendirá Jorge Lorenzo, de vuelta tras ser baja en Tailandia y Japón y una semana después de operarse de su muñeca izquierda. «En general no estoy al cien por cien, porque llevo mucho tiempo sin entrenar, así que por ahí ya parto en desventaja con los demás», confesó el mallorquín, que intentará plantear un fin de semana conservador tratando de economizar el número de vueltas que dé. «Si hablamos de la lesión mayor que es la mano, mucho mejor que en Japón, pero hasta hace unas horas tenía todavía el yeso y quieras que no el yeso te hace perder movilidad, tienes que ganarla otra vez, el ligamento hace poco que está operado, así que va a ser un fin de semana complicado, pero me conformo con poder correr, con poder volver a tener sensaciones de piloto y con la moto, y luego ya veremos a qué nivel puedo estar».

«Me conformo con poder correr, con poder volver a tener sensaciones de piloto y con la moto, y luego ya veremos a qué nivel puedo estar»

«Me conformo con poder correr, con poder volver a tener sensaciones de piloto y con la moto, y luego ya veremos a qué nivel puedo estar» Jorge Lorenzo

Lorenzo vuelve a su moto, y Álvaro Bautista a la suya, la Ducati de 2017, después de haber dejado huella tras su paso por el equipo oficial. «La verdad es que ha sido impresionante porque casi toda la gente ha hablado más de mi rendimiento que de la victoria de Viñales y estoy contento porque he recibido mucho apoyo de la gente, pero tampoco hay que exageras las cosas y yo con lo que me quedo es con lo que disfruté con la moto oficial y contento de que a la gente le haya gustado y hayan disfrutado con la carrera», explicó tras su vuelta a la realidad.

A por la victoria número 600

Aunque lo de verdad importante, en el fin de semana en el que el motociclismo español puede lograr su victoria número 600 (la 599 fue la de Australia de Viñales, que de nuevo aterriza en un gran premio sin querer generarse expectativas por si la Yamaha vuelve a dar la de arena) es lo que pase en las dos categorías pequeñas. En Moto2 Pecco Bagnaia, pupilo de Valentino Rossi, tiene muy cerca cerrar el Mundial, en el que sería el segundo título consecutivo de la academia del astro italiano tras el de Morbidelli también en la clase intermedia del año pasado. Para esto le vale con terminar en el podio independientemente de lo que haga su rival, Miguel Oliveira, como combinación más sencilla.

«El año pasado fui muy competitivo en esta pista. Conseguí escaparme, aunque luego llegó Mir, y lo que espero ahora es que sea un grupo pequeño para poder pelear de tú a tú»

«El año pasado fui muy competitivo en esta pista. Conseguí escaparme, aunque luego llegó Mir, y lo que espero ahora es que sea un grupo pequeño para poder pelear de tú a tú» Jorge Martín

Algo más complicado lo tendrá Jorge Martín, que aspira a convertirse en el vigésimo campeón del mundo español, en el que sería el título 50 para nuestro motociclismo. «Creo que es más difícil que Bezzecchi se quede fuera de los cuatro primeros, porque esta pista es muy de pilotaje y física, así que los pilotos fuertes son los que acaban delante, seguro, y somos pocos», razonó el madrileño preguntado qué es más difícil, que él gane o que su rival principal (porque también entra en juego Fabio Di Giannantonio), Marco Bezzecchi, se quede fuera de los cuatro primeros, la primera de las varias combinaciones que le harían campeón con los 12 puntos de ventaja con los que salió de Phillip Island, y los 20 sobre Di Giannantonio. «Yo intentaré ganar. El año pasado fui muy competitivo en esta pista. Conseguí escaparme, aunque luego llegó Mir, y lo que espero ahora es que sea un grupo pequeño para poder pelear de tú a tú».

 

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