El triplete decisivo

Jorge Lorenzo y Valentino Rossi, en el podio de Alcañiz. /
Jorge Lorenzo y Valentino Rossi, en el podio de Alcañiz.

MotoGP enlazará tres carreras fundamentales para determinar un título mundial apasionantes

BORJA GONZÁLEZalcañiz

El lunes posterior a la carrera de Aragón, la mayoría de los pilotos de MotoGP tomaron parte en un entrenamiento con los neumáticos Michelin, la marca que sustituirá a partir del año que viene a Bridgestone. Un test trampa, ya que el compuesto delantero de la marca francesa ha dado problemas desde su debut. Jorge Lorenzo los sufrió con una caída en febrero en Malasia. También Valentino Rossi y Marc Márquez en las pruebas que tuvieron a cabo el lunes posterior a la carrera de Mugello. De nuevo Rossi volvió a terminar sobre el asfalto en una fea caída este lunes en el Motorland. Un accidente que hizo saltar las alarmas en su box. Y es que un percance físico ahora puede ser determinante para lo que queda de año.

Por encima de todo, el triplete que comienza la semana que viene, tres semanas en las que se enlazan los Grandes Premio de Japón (Motegi), Australia (Phillip Island) y Malasia (Sepang). Por suerte para el italiano y para el campeonato lo suyo quedó en susto, aunque la noticia fue lo suficientemente llamativa como para que tanto en su lado del box como en el de Lorenzo decidiesen dar por terminada la jornada. Quedan cuatro carreras, que se disputan en cinco semanas, un calendario tan comprimido que hace que un incidente físico pueda terminar siendo definitivo, más en un Mundial que con cien puntos en juego tiene ahora mismo al líder y al segundo separados por solo catorce puntos. ¿Qué se puede esperar de estas cuatro carreras?

Tras la carrera de Aragón ha quedado la impresión de que MotoGP vuelve a ser cosa de cuatro. Dos que se la juegan y dos que tienen poco que perder. Hacía mucho tiempo que no se veía una versión de Dani Pedrosa como la del domingo, un piloto que peleó hasta el límite ante un Rossi que se estaba jugando más que un segundo puesto. Pedrosa puede ser un factor determinante en las matemáticas por el título siempre que, como el domingo, consiga entrometerse entre los dos contendientes. Una situación para la que se cuenta sin dudas con Márquez, un piloto capacitado para ganar en cualquiera de los cuatro circuitos que quedan.

Lorenzo, más rápido

Si tiramos del historial de los dos últimos años con Márquez ya en MotoGP y con Rossi compitiendo de nuevo para Yamaha debería cumplirse eso que se repite por el paddock, que hoy por hoy Lorenzo es más rápido que su compañero de equipo. En estas cuatro mismas carreras de 2013 el triplete entre Asia y Oceanía más el cierre del curso en Valencia Lorenzo terminó en todas por delante de Rossi, ganando en Australia, Japón y Valencia y con un tercer puesto en Malasia por detrás de Pedrosa y de Márquez.

En todas estas carreras el mallorquín cruzó la meta con una ventaja considerable respecto a su rival, entre los casi cuatro segundos de Sepang y los casi veinticinco de Motegi. Aunque aquella versión de Rossi andaba aún en el camino de readaptación a Yamaha tras dos años en Ducati. En 2014, Márquez ganó dos de las cuatro carreras, siendo los otros dos triunfos para Rossi y Lorenzo. El español ganó en Japón, con Rossi tercero y Márquez segundo.

El italiano se llevó la victoria en Australia por delante de Lorenzo en una carrera marcada por las bajas temperaturas y los problemas de neumáticos y en la que Márquez sufrió una caída cuando dominaba con contundencia la prueba. En Malasia y Valencia el triunfo fue para el de Cervera, en las dos con Rossi por delante de Lorenzo. Si bien es cierto que en la prueba española Lorenzo tuvo problemas en su moto, en Sepang Rossi impuso su buena relación con la pista asiática.

La lluvia, aliada de Rossi

Fuera de esto hay otro factor crucial para este fin de temporada: la climatología, y más viendo cómo Rossi ha sacado ventaja cada vez que ha aparecido la lluvia este año. En 2014 estas cuatro carreras fueron en seco, con el detalle de los problemas en Australia comentados anteriormente.

En 2013 también, aunque hubo lío en Phillip Island con los neumáticos lo que hizo que los pilotos tuviesen que entrar obligatoriamente a cambiar de moto a mitad de carrera y en Motegi apenas se disputó un entrenamiento por culpa de la niebla y tras los efectos de un tornado.

En 2012 tanto Valencia como Malasia se disputaron en agua y el año anterior también la prueba española se corrió con la pista mojada. Unos antecedentes que aumentan la imprevisibilidad sobre la pregunta del año: ¿quién será el campeón del mundo de MotoGP?