Mundial de Resistencia

Fernando Alonso añade la nieve a su currículum

Alonso celebra la victoria en el podio junto a sus compañeros Buemi y Nakajima. /EP
Alonso celebra la victoria en el podio junto a sus compañeros Buemi y Nakajima. / EP

El asturiano, Buemi y Nakajima ganan las 6 Horas de Spa y con ser séptimos en Le Mans se proclamarán campeones del mundo

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Fernando Alonso no sabe lo que es ganar una carrera bajo el sol en 2019. Le llovió en Daytona y en Sebring y este sábado en Spa-Francorchamps la climatología subió la apuesta para ponerle las cosas más complicadas. De la lluvia se pasó a la nieve y después a tímidos momentos de sol, en unas 6 Horas de Spa que se hicieron eternas para todos. Alonso, Buemi y Nakajima tuvieron que pelear contra los elementos externos e internos desde el principio de la carrera. Nada más salir, Toyota ordenó entrar a sus dos coches a boxes para poner los neumáticos de lluvia necesarios. Los mecánicos del lado del coche 7 los tenían listos, pero los del coche 8 de Alonso no. El resultado fue que Buemi salió con 20 segundos de retraso con respecto a sus compañeros, aunque un posterior coche de seguridad neutralizó esa diferencia.

No fue el único problema en Toyota con el coche 8. Buemi se vio obligado a entrar dos veces en apenas 11 minutos, debido a que casi se quedan sin combustible. En la primera parada el suizo entró a repostar de urgencia con el 'pitlane' cerrado, por lo que sólo pudo cargar gasolina durante cinco segundos. En la segunda ya pudo llenar el depósito y, además, montar neumáticos de seco para uno de los pocos momentos de sol.

Las condiciones tan cambiantes y la dificultad para conducir con seguridad hicieron que la prueba se reagrupase en varios momentos, lo que en la primera parte de la carrera benefició a los miembros del coche 8. No obstante, no fue ese el elemento que marcó la carrera, sino un golpe de fortuna para Alonso y sus compañeros, que lideran la clasificación general del WEC (Mundial de Resistencia) con autoridad.

Mediada la carrera, cuando más fácil tenían el liderato y con Fernando Alonso al volante del coche 8, el número 7 se vio obligado a entrar en boxes. Algo no iba bien, estaban perdiendo potencia y el coche parecía averiado. Los mecánicos tardaron un buen rato en descubrir que era un sensor del sistema híbrido que estaba fallando, lo que una vez solventado permitió a Kobayashi reintegrarse a la carrera. El problema es que había perdido ya muchas vueltas y, con ello, las opciones a victoria.

Error de Alonso

Aunque en otras ocasiones habría supuesto una total tranquilidad para los componentes del coche 8, la situación en Spa no permitía un momento de respiro. Hasta Fernando Alonso, demostración de templanza y concentración en situaciones críticas, cometió un error impropio de él con un trompo al pisar el piano mojado de una de las zonas más peligrosas del trazado de las Ardenas. «No podemos permitirnos este tipo de errores de pilotaje», admitía el español al bajarse del coche tras acabar su relevo.

La lluvia, primero, y la nieve, después, hicieron que incluso se llegase a plantear la suspensión de la carrera. En otros campeonatos, como la Fórmula 1, habría sido impensable pilotar en esta situación, máxime cuando no dejaron de salirse pilotos y tener sustos más o menos serios. La salida del coche de seguridad en los minutos finales ayudó a que la remontada del coche 7 hiciese levantar algunas cejas en el garaje de Toyota, previendo una posible pelea final entre sus dos coches, pero finalmente no se produjo.

Con Alonso aguantando de líder como podía mientras por fuera de su Toyota TS050 caía nieve cada vez más fuerte, dirección de carrera estiró la disputa de la prueba tras el coche de seguridad hasta que faltaban sólo 10 minutos para que se cumplieran las 6 horas previstas.

La victoria del coche número 8 y el sexto puesto del 7 hace que el título de campeones del mundo esté muy cerca para Alonso, Buemi y Nakajima. Les vale con repetir cualquier resultado de los que han logrado este año (primero o segundo). No necesitarían más que un séptimo puesto (octavo si logran la 'pole') en las 24 Horas de Le Mans, siempre que Conway, Kobayashi y López ganen en el circuito de la Sarthe. Salvo hecatombe, Alonso sumará una corona mundial más a su palmarés el próximo 16 de junio.

Alonso: «2019 está siendo perfecto, con tres de tres»

Fernando Alonso estaba exultante, pese al estrés que padeció en las 6 Horas de Spa. El asturiano admitió que «probablemente» fue una de las carreras más locas que ha disputado nunca. «La de hoy fue una carrera en nieve, propiamente dicho, en muchos momentos», reflexionaba, casi sin creérselo, después de la prueba.

El asturiano ahora se centrará en la preparación de las 500 Millas de Indianápolis, cuyo asalto volverá a realizar el 26 de mayo en el circuito norteamericano. Si sigue la racha que lleva en estos meses, volverá a sonreír. «De momento es un 2019 perfecto, con victorias en Daytona, Sebring y Spa, así que ya son tres de tres. A ver si puedo mantener la racha y lograr un triunfo también en Indianápolis», deseó sonriendo.

En cuanto a la carrera en sí, Alonso destacó que fue «muy complicada» por la selección de los neumáticos, pero logró acabar con una victoria que consumó el título de constructores para Toyota. «Ha sido una carrera muy complicada, también con la selección de los neumáticos y todo eso, pero al final, otra victoria en Spa y otro trofeo que se va para casa», decía al respecto.