Dakar

Calleja avisa: «Soy muy cabezón y hasta que no acabe un Dakar, no voy a parar»

Jesús Calleja, en una etapa del Dakar./Eric Vargiolu / ASO
Jesús Calleja, en una etapa del Dakar. / Eric Vargiolu / ASO

El leonés insta al Dakar a «reinventarse el próximo año para no suicidarse» y apuesta por explorar el desierto de Namibia

FERNANDO GIMENOSan Juan de Marcona (Perú)

El aventurero leonés Jesús Calleja, que abandonó el Dakar en la sexta etapa al volcar su coche, aseguró que el rally necesita reinventarse el próximo año con nuevos países y zonas de competencia para mantener la atención e interés de los pilotos.

«La organización tiene que hacerse una pregunta y lo mismo que yo pienso lo piensa también la mitad de los que estamos en el Dakar: o el año que viene se reinventa, o ellos mismos se suicidan. No pueden repetir esto por tercer año», afirmó Calleja.

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Calleja, que corría este Dakar al volante un Hilux alquilado al equipo de Toyota, reclamó nuevos alicientes en el rally para no volver a pasar únicamente por Perú o Chile, donde él ya ha estado en sus participaciones anteriores que tampoco pudo completar.

El leonés se inclinó por que el Dakar vuelva a África donde él ya ha participado en otros rallys como el 'Africa Race' o el Rally de los Faraones, en Egipto, al que considera como el más bonito que ha hecho en su vida.

África, tierra predilecta para Calleja

«A mí sinceramente me gusta más África como paisajes. Si a mí me dicen Sudáfrica o Emiratos Árabes, yo estaría encantado. Es el reto, la novedad, y estaríamos todos alucinando porque queremos ver lo que hay», indicó Calleja, que compite con Eduardo Blanco como copiloto.

El aventurero apostó por explorar el desierto de Namibia, del que dijo que ha ido varias veces y le parece «un lugar idílico».

«Lo que tiene que hacer la organización es escuchar al competidor. El competidor ya quiere cambios. Yo paso por aquí en Perú y menos el fesh-fesh (arena muy fina) yo ya lo sé de memoria. Son las mismas dunas del año pasado», valoró Calleja.

El aventurero reconoció que tiene una obsesión con completar el rally más duro del mundo, algo que no ha podido hacer en las tres oportunidades en las que ha participado, y señaló que probablemente lo siga corriendo hasta conseguirlo.

«Hasta que no acabe un Dakar, no voy a parar»

«Soy muy cabezón y hasta que no lo acabe, no voy a parar. Luego no me voy a obsesionar con estar corriendo dakares siempre, como hace aquí la gente. Tengo que tener variedad. Me tengo que ilusionar», apostilló.

A pesar de ello, Calleja no deja de admirar los paisajes del desierto peruano, al punto de que pierde la concentración por quedarse absorto con ellos y provocar que su coche quede encallado en la arena, como le pasó en la segunda etapa.

«Mi mundo es la naturaleza y los paisajes. Probablemente muchos pilotos vayan solo concentrados en la conducción, pero nosotros vamos admirando lo que estamos viendo. Llegamos a lugares donde solo se puede llegar con este coche. De repente estás en paisajes de ciencia ficción», relató Calleja.

El accidente, fruto de un despiste

«Me despisté viendo el paisaje. Nos desconcentramos por ir viendo las vistas e incluso bajamos el ritmo para ver. Otros años incluso nos deteníamos para hacer vídeos», añadió.

El piloto consideró que «cada vez el Dakar es más sofisticado, técnico y difícil» y que «ya no se puede hacer con los coches de antes» como el que llevaba en sus dos primeras participaciones.

«Con aquel que corrí dos veces ya no puede ir por este fesh-fesh ni estas dunas de Perú. Estas dunas son blandísimas, altas y duras. Hay un nivel muy grande coches y pilotos. Ha dado un giro total», valoró Calleja.

La 'cerrazón' del Dakar

«Antes el Dakar te abría más las puertas y ahora lo están haciendo más sofisticado. Necesitas más dinero para poder correr el Dakar», apostilló.

El leonés comentó que la otra opción es hacer el Dakar en un coche ligero UTV (vehículo utilitario todoterreno), que pesa menos de una tonelada y tiene 210 caballos de potencia, pero admitió que después de haber probado el Toyota Hilux, un coche equipado para ganar el Dakar, ya no quiere probar otra cosa.