ATLETISMO

Rafa Iglesias, el adiós de un campeón salmantino

Rafa Iglesias, durante su comparecencia ante los medios para anunciar su retirada./MANUEL LAYA
Rafa Iglesias, durante su comparecencia ante los medios para anunciar su retirada. / MANUEL LAYA

El atleta anuncia su retirada oficial del atletismo tras una carrera plagada de éxitos

Juanjo González
JUANJO GONZÁLEZSALAMANCA

Un cuento con final feliz. Aunque ya se sabía que la presente era su última temporada como atleta profesional, ayer quiso hacerlo público de forma oficial a través de una rueda de prensa en la Diputación de Salamanca. Rodeado de amigos, compañeros de fatigas como Sergio Gallardo y familiares, también asistieron el concejal de Deportes, Enrique Sánchez Guijo, el diputado Jesús María Ortiz o el delegado de atletismo, Moisés Muñoz. Rafael Iglesias Borrego (Salamanca, 5/7/1979), uno de los mejores atletas salmantinos de todos los tiempos -sin duda el mejor fondista hasta el momento-, deja la elite con una extensa carrera repleta de éxitos en la que brillan con luz propia los nacionales de maratón (2009) y media maratón (2011), el 6º puesto en el Europeo de maratón (2009) o el 25º puesto del Mundial de Daegu (2011).

La temporada pasada intentó por todos los medios ser olímpico pero las lesiones le impidieron luchar por una mínima que sabía tenía todavía en sus piernas y en su mente. Pero Rafa no se dio por vencido. Quería irse por la puerta grande. Comenzó a las órdenes de Honorato Hernández, después creció y se hizo maratoniano con Juan Carlos Granado -el técnico de sus éxitos- y eligió a su amigo Carles Castillejo para que le condujera hacia su última maratón, la prueba que le consagró entre los grandes. Fue en 2016 en Valencia y allí, consciente de que podía ser la definitiva, hizo 2.16.18 -registro que en lo que va de temporada le tiene por hora como cuarto del ránking nacional-.

Ahora da un paso a un lado pero nunca para dejar el atletismo del todo. Eso jamás. Está estudiando para ser entrenador y dirige el equipo Team Run&Go -el club de la tienda que regenta-, faceta de empresario que comparte con la de Policía Local en Santa Marta.

Iglesias se acordó de todos en su despedida. «En estos últimos días revisando fotos me ha dado tiempo a darme cuenta de lo que he sido, lo que soy y lo que quiero ser. Ver aquí a las instituciones, a amigos... significa que algo debo ser dentro del deporte salmantino», comenzó diciendo el atleta para después dedicar a los presentes y también a los que por diferentes motivos no pudieron estar ayer presentes. Lo hizo en forma de cuento. «Los cuentos infantiles tienen un principio y un final, que comienzan con érase una vez», empezó diciendo Rafa, que prosiguió relatando que «érase una vez un niño que allá por el año 88 se levantaba para ver la televisión de dos canales y presenciar los Juegos Olímpicos (...). Este niño se enamoró del maratón con el triplete español de Helsinki de Martín Fiz, Diego García y Alberto Juzdado (Mundial de 1994).Aquel niño de 15 años supo aquel día que el maratón y sus 42,195 km marcarían su vida».

Emotivas palabras

Rafa Iglesias siguió contando su paso por el atletismo destacando su secreto:«Trabajo, constancia, ilusión y tesón», dijo. «Podría hablar de que he sido campeón de España de maratón o de media maratón, pero lo voy a hacer de algo que no está escrito en los rankings ni en los trofeos que tengo acumulados en mi garaje. De lo que el ojo no ve. De los entrenamientos que prepararon mis entrenadores, porque nunca hubiera logrado estas marcas sin ellos. Gracias a Honorato por formarme como deportista, a Granado por ser el entrenador soñado, y a Carles Castillejo por levantarme del batacazo que me hizo saber que nunca sería olímpico y ayudarme a conseguir mi último gran resultado en el maratón de noviembre».

Iglesias también tuvo palabras para los «amigos que estuvieron en los duros entrenamientos, gran parte de mis resultados, mi fisio» y por supuesto para su familia. «Mi mujer, que es la que me ha dado la estabilidad mental necesaria y que ha formado conmigo una maravillosa familia. También a mis padres y familiares. Gracias a todos». Por último, agradeció la presencia de Sergio Gallardo, «mi amigo, mi alma gemela».