Boxeo

Laura Pequeño: «Al principio mis padres sufrían y pasaban miedo por mí»

Laura Pequeño, con sus dos cinturones de campeona de España y sus guantes de combatir. /N. Luengo
Laura Pequeño, con sus dos cinturones de campeona de España y sus guantes de combatir. / N. Luengo

La joven boxeadora vallisoletana, dos veces ya campeona de España, suma ocho victorias en once combates disputados

N. LUENGOValladolid

Parece dulce y delicada, pero no se dejen engañar por su apariencia. Laura Pequeño Luengo es una joven vallisoletana de 18 años, valiente y decidida, que está rompiendo barreras y estereotipos. Es de las que pisa fuerte y golpea más fuerte todavía. Lo suyo es el boxeo, un deporte que lo ocupa todo en su vida. Cuando se sube al ring, su permanente sonrisa se muda y entonces sus dientes se aprietan para no perder la concentración. En ese momento, su cerebro de púgil empieza a funcionar a toda máquina para adivinar el golpe de su contrincante. Esta joven promesa del boxeo se acaba de proclamar bicampeona de España Joven femenino, antesala de la categoría absoluta, en el campeonato disputado en Béjar, celebrado entre el 30 de octubre y el 4 de noviembre.

Estudia el grado de magisterio de Educación Primaria, y cuando no está con los libros, está con los guantes de boxeo. «Entreno tanto tiempo, que todo lo enfoco al boxeo», asegura esta joven. Con 15 años y por acompañar a una amiga, probó el kick boxing. Lo hizo poco convencida y fue poco constante con los entrenamientos. Sin embargo, el mismo día que probó el boxeo, le dijo a su entrenador, Bernardo Marbán, que quería competir. «Él pensó que era broma. Sabía que yo no me había tomado en serio el kick boxing y no me creía que capaz de aguantar la disciplina que exige el boxeo. Al final, me vio tan firme, que me retó a prepararme para el campeonato de España. Gracias a aquel reto, hoy estoy aquí», relata Laura, que es ejemplo de perseverancia y esfuerzo.

Tras meses de un entrenamiento intenso y de alto impacto, combinado con una dieta estricta que le hizo bajar 10 kilos, debutó en marzo de 2017, en el Torneo Jóvenes Valores que se celebró en Béjar y donde compitieron deportistas de categoría junior y joven (de 14 a 18 años) de toda España. Allí se alzó con dos triunfos ante rivales con más tablas en el cuadrilátero. En octubre de ese año llegó el Campeonato de España, también en Béjar. Compitió en categoría de 51 kilogramos. Tras un primer combate complicado y una final contra la asturiana Laura Fuertes, se alzó con el cinturón de oro. «Estaba convencida de que ganaría. El campeonato tenía que ser mío por todo el esfuerzo que había puesto en ese día». Y cuando escuchó por megafonía 'Esquina Roja', supo que el triunfo era suyo. «Rompí a llorar y en ese momento pensé que todo el esfuerzo había merecido la pena», explica.

Después de aquello, Laura siguió entrenando duro, pero pensando a largo plazo. Tenía en mente una fecha: octubre de 2018, el siguiente Campeonato de España. «Cursaba 2º de bachillerato, un curso decisivo y decidí priorizar mis estudios. Aflojé en los entrenamientos hasta que se acercó la fecha del campeonato», explica. Llegó la fecha clave y de nuevo Béjar fue su destino y de nuevo le tocó en suerte la esquina roja. Su primer combate fue contra Andrea Pérez, de Asturias. «Siempre estudio a mis rivales en vídeos en Youtube para encontrar sus puntos débiles», confiesa con una abierta sonrisa. «Gané por victoria unánime, pero al salir del ring, me vine abajo, porque no había logrado mostrar el boxeo que yo había estado entrenando. Había ganado, pero mi sensación no era buena, sabía que no lo había dado todo de mí», cuenta Pequeño. Tuvo dos días para mentalizarse antes de la final, para poder dar la mejor versión de sí misma en un cara a cara contra Katharina Bellatrix Díaz, de Canarias. «No sólo buscaba la victoria, sino que quería irme con una buena sensación y demostrar la elegancia de mi boxeo. Fue un combate lleno de desplazamientos, de precisión y elegancia por parte de las dos», dice esta joven, que ganó por decisión dividida y se llevó la buena sensación que iba buscando. «Volví a escuchar las palabras 'Esquina Roja', que era la mía, y se repitió de nuevo la historia. Había ganado mi segundo Campeonato de España», cuenta.

Esta joven, que de pequeño sólo tiene el apellido, está preparando su paso a elite. «Ahora es cuando se complica la cosa. Hay más rivales, más rangos de edad y muchas más boxeadoras con gran experiencia. Yo no me voy a rendir y en 2019, quiero volver a levantar el cinturón de campeona de España, el tercero», anuncia Laura, que tiene a sus espaldas 11 combates, 8 de ellos ganados.

Dieta estricta

Entrena a diario en el gimnasio Mythos de Valladolid, y muy a menudo también en el Gimnasio Impacto de Laguna de Duero. «Ésta es una vida dura, pero es la que yo he elegido. Mis padres, al principio sufrían y pasaban miedo por mí. Mis amigos tampoco entendían que yo tuviera una dieta tan estricta como para no comer un trozo de pizza con ellos. Ahora, todos los ven como algo normal», explica esta deportista, a la que le gustaría tener más rivales en Valladolid. «El boxeo es un deporte precioso, y muy completo, en el que hay que estar preparado a nivel físico y mental. Te ayuda a mantener una rutina en tu vida. Últimamente está de moda, pero en ciudades como Valladolid, hay muy pocas chicas. Yo las animo a que lo prueben, cuando lo hagan, seguro que les pasa lo que a mí, que se enamoran de este deporte», asegura.

Sus ojos brillan y su voz rebosa ilusión cuando habla de su verdadero reto deportivo, que no es otro que participar en unos Juegos Olímpicos. «Mi meta son los Juegos de París en 2024. Sé que hay un largo camino hasta entonces y que tendré que trabajar duro, pero lo veo posible. Para ello, tengo que ir sumando campeonatos», concluye.

 

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