«Internet es útil en la montaña, pero genera confusión y accidentes»

Tente Lagunilla posa ayer con su nueva publicación en el Palacio Provincial./Antonio Quintero
Tente Lagunilla posa ayer con su nueva publicación en el Palacio Provincial. / Antonio Quintero

El alpinista palentino Tente Lagunilla recoge en su última publicación toda la información sobre «dos de sus amores», el Curavacas y el Espigüete

Álvaro Muñoz
ÁLVARO MUÑOZPalencia

Tente Lagunilla apuesta fuerte por la montaña. Es su pasión y disfruta cada segundo que habita en ella. Por ese motivo, en su guía 'Curavacas y Espigüete, hitos alpinos de la Montaña Palentina', el alpinista ha querido plasmar sus conocimientos en una publicación actualizada hasta el último día y con la que pretende que sea «un bastón» para todos aquellos que se decidan a ascender dos colosos de la Cordillera Cantábrica. Ayer, en la Diputación de Palencia, acompañado del diputado de Deportes, Gonzalo Pérez, y del coordinador del servicio de Deportes, Enrique Hermoso, analizó su último ejemplar.

–Casualidades de la vida ha presentado esta guía lesionado, tras un pequeño accidente en su querida Montaña Palentina...

–Igual que pasé la Nochevieja en el hospital. Fue un accidente bastante leve con rotura del peroné. Estaré caminando con muletas durante otros dos meses. Fue en el Valdecebollas, una montaña sencilla y en un sitio sencillo. Es un claro ejemplo de las estadísticas, que dicen que hay más accidentes en lugares fáciles, que en los difíciles, aunque eso también es porque hay más personas en las fáciles y por tanto más percances.

–Empieza el libro con 'La montaña me lo ha dado todo, pero también me ha quitado'. ¿Qué es lo que ha perdido?

–La dedicatoria va por aquellos amigos que he perdido en la montaña. Es un pequeño homenaje. A lo largo de mi vida montañera he perdido a varios amigos y he vivido otros malos recuerdos. La pérdida de alguien es lo más duro de la montaña.

–¿Qué nos vamos a encontrar en esta guía?

–No hay nada de literatura. Es una guía técnica, con todos los datos y posibles ascensiones con todas las rutas del Curavacas y el Espigüete. También hay capítulos con normas de prudencia, gastronomía, hospedaje, carreteras... Es una guía completa y actualizada, en la que he puesto mucha ilusión.

–¿Es para expertos o principiantes?

–Es para montañeros que decidan ascender con seguridad. Están todas las rutas, pero que no esperen encontrar recorridos por el valle o los alrededores de las montañas.

–¿Esta publicación es un buen bastón para subir estas dos montañas?

–Sí. El primer punto como norma de prudencia para ir a la montaña es preparar la actividad. Y ahí siempre hay que buscar información de la ruta que vamos a hacer, por eso es una buena fuente para subir.

–¿Este libro pretende suplir las carencias de todos aquellos aventureros que deciden ascender una montaña sin prepararla?

–Internet es una herramienta muy poderosa y maravillosa, pero también genera mucha confusión y accidentes, porque no toda la información está contrastada, se desconocen las fuentes... Hay cosas extraordinarias en Internet, pero hay que tener mucho cuidado con ello. Generalmente, las cosas de papel suelen ser más fiables.

–¿Se ha perdido el respeto a la montaña?

–El respeto se sigue teniendo, pero al haber muchas más facilidades, hay más personas en la montaña. Antes existía un filtro natural, que eran los medios de transporte. No podía ir gente muy joven a la montaña, porque no tenían coche y tenían que coger muchos coches de línea. Era muy costoso y no se podía ir un fin de semana, porque necesitabas tres o cuatro días. Todo eso se ha facilitado de una forma tan brutal, que ha derivado en más personas en la montaña. Y evidentemente todo eso repercute en la seguridad.

–¿Curavacas y Espigüete son dos de sus amores?

–Sí. El Espigüete fue la primera montaña seria que subí en mi vida con nueve años y el Curavacas lo ascendí con catorce años y es, por hoy, la montaña que más veces he subido y que más me gusta. Es tan emblemática para mí, que, en cuanto acabe con todo lo que engloba esta guía, me meteré de lleno con un libro sobre la historia del Curavacas. Ya tengo toda la documentación y empezaré a redactarlo con otra persona. Queremos sacarlo en un año y englobará desde sus orígenes geológicos hasta la más rabiosa actualidad. No será nada técnico, será una novela. Será histórico, cargado de anécdotas, con detalles curiosos e información que se desconocía. Si con la guía estoy muy ilusionado, con ese libro, más aún. Será el libro de mi vida.

–¿La Montaña Palentina necesita de todos estos libros para que no sea tan desconocida?

–Cada vez lo es menos. Tal vez quede eclipsada por los Picos de Europa.

–¿El alpinismo se ha visto recompensado con el último Premio Princesa de Asturias de los Deportes, otorgado a Reinhold Messner y Krzysztof Wielicki?

–Que se dé un Premio Princesa de Asturias al alpinismo es interesante, aunque no creo que hayan sido las personas idóneas para dárselo.

–¿Por qué?

–Sería muy largo de explicar. Daría para tres entrevistas sobre el por qué. Para mí, no son las más idóneas. Hay muchas personas merecedoras de este galardón, aunque estos son muy buenos también. Hay alguna cosa de ellos que no me gusta.

«Mi objetivo es difundir al máximo la Montaña Palentina»

«Mi objetivo es difundir al máximo la Montaña Palentina. Por ese motivo, no me comprometí con ninguna editorial, porque me obligan a retirar la guía de mi página web». Eran las palabras del alpinista Tente Lagunilla en la presentación de su libro 'Curavacas y Espigüete, hitos alpinos de la Montaña Palentina' en relación al fin que persigue con esta publicación. De esta forma, esta guía está colgada íntegramente en su página web y en el espacio de Deportes de la Diputación de Palencia (colaborador de este proyecto), donde se puede descargar. Asimismo, la presentación oficial de este nuevo ejemplar será hoy, a partir de las 20:00 horas, en la sede del Ateneo de Palencia.

 

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