Tercera División

Misma temporada, distintos objetivos

Las dos plantillas posan antes de sus primeras sesiones. /A. Quintero
Las dos plantillas posan antes de sus primeras sesiones. / A. Quintero

El Palencia Cristo y el Becerril regresan a los entrenamientos tras el parón estival

El mismo día y casi a la misma hora. El Palencia Cristo y el Becerril han vuelto al trabajo tras el descanso veraniego para afrontar una nueva temporada con objetivos bien distintos. Los capitalinos buscan regresar al play-off tras faltar la pasada campaña, mientras que el Becerril vuelve al Grupo VIII de la Tercera División y tiene claro que su meta es mantener la categoría. El primero en empezar ha sido el Palencia Cristo que tiene mucho trabajo por delante. Lo sabe bien Rubén Gala, que coge las riendas de un equipo renovado, con claro sabor palentino y mucha juventud. «He visto a los chavales con muchas ganas de empezar. Ni a los chicos ni a los entrenadores nos gusta especialmente la pretemporada. Entrenamos muchos días con mucha carga, menos dinámicos. Pero sabemos que hay que hacer estas sesiones para estar bien físicamente», explicaba Rubén Gala, que no quiere ponerse un objetivo a largo plazo. «Creo en el trabajo semana a semana, en pensar solo en lo que está por venir. El que venga a La Balastera va a ver a un equipo muy competitivo que sabe a lo que juega y que va a intentar ganar los máximos posibles»», afirmaba el técnico que ayer dirigía por primera vez a los que van a ser sus jugadores. Los morados han querido crear una plantilla con muchos futbolistas con raíces palentinas, criados en equipos de la provincia. «Queremos una plantilla corta, con 20 jugadores para tenerlos a todos enchufados. Solo vamos a mirar los entrenamientos y el rendimiento de los partidos. El que se lo merezca es el que va a jugar tenga, 19 años ó 31. Estoy contento con la plantilla. Se ha renovado a los jugadores que yo quería y los refuerzos nos van a aportan calidad. Ahora nos falta un delantero y una pieza más en el centro del campo». Su defensa va a tener dos jefes indiscutibles. Serán Charly Fernández y Abel Pascual, que regresan al equipo palentino con la intención de devolverle a la zona de play-off y poder pelear por el ascenso.

Plantilla

También habrá que estar muy atentos a la evolución de los más jóvenes, tres de ellos llegados del Club Internacional de la Amistad. Sellés tendrá que pelear por un puesto en la defensa tras su gran temporada en el CIA. El central fue el último en aceptar la oferta del Palencia Cristo, después de que lo hubieran hecho Gatuso y Edu. El centrocampista y el delantero fueron dos de los puntales del equipo de División de Honor juvenil. Habrá que ver su crecimiento con Rubén Gala en el banquillo. Además, el Palencia Cristo estrena portería con Miguel del Río y Sergio García tras el adiós de Samu y Adriá. Pero también repiten muchos jugadores importantes que han decidido mantener su confianza en el proyecto del equipo que dirige Rubén Gala. Entre ellos estarán Zubi, pilar fundamental para la gran temporada 2017-2018 que firmó el equipo capitalino, y grandes jugadores de equipo como Viti, Abajo o Blanco. Su primer partido de preparación será el próximo miércoles 31 de julio, ante el Tordesillas. «Vamos a llegar bastante cansados. Esta primera semana y la siguiente van a ser de mucha carga, pero nos servirá para empezar a probar cosas. Dosificaremos a los jugadores y meteremos como mucho 45 minutos a cada futbolista. Al final veremos cosas que nos interesan», confirmaba Gala, que lamentaba no poder empezar los entrenamientos en La Balastera por culpa del cambio de césped.

Solo una hora y 45 minutos después empezaba su nueva andadura el Becerril de Edu Narganes. Mientras que el Palencia Cristo piensa en la posibilidad de pelear con los mejores, el Becerril tiene claro que su primer objetivo es la permanencia.

«Nuestro objetivo es la permanencia. Y cuanto antes la consigamos, mejor. Afrontamos con muchas ganas la pretemporada porque ya han pasado muchos días desde nuestro último partido y todos estamos deseando que llegue la competición». Así de contundente se mostraba Narganes antes de empezar a dirigir al equipo bajo una fina lluvia. No hay que olvidar que la localidad becerrileña es una de las más pequeñas de España con equipo en Tercera División, algo que en el club tienen muy claro. A la espera de que Melero decida si se incorpora a los entrenamientos o no, Eduardo Narganes también tiene muchas novedades y un equipo por argamasar.

La mejor noticia para el Becerril ha sido el regreso de Kuko, el goleador de la temporada 2017-2018. Solo un espectacular golpe en la cara que le obligó a estar más de un mes alejado de los terrenos de juego y a terminar el año con una máscara. Tras el ascenso a Tercera, Kuko ha regresado al equipo en el que su estalló su talento goleador para ayudar a que los becerrileños mantengan la categoría. Con un bloque sólido, los de Edu Narganes se han reforzado con jugadores como Jorge González o Merino además de renovar a los hombres que les han llevado de regreso a Tercero, encabezados por Riki, Sevi o Sierra.

«El 80% de nuestra plantilla ya estaba el año pasado. Se suma Kuko que ya conoce la casa, Jorge y Víctor que vienen de Villamuriel y conocen el vestuario porque han coincidido con ellos. Luego tenemos varios jugadores a prueba y veremos cómo funcionan. También incorporaremos algunos futbolistas del San Antonio durante estas semanas para conocer la cantera», aclaraba el técnico del Becerril, que tiene por delante el trabajo de crear un grupo unido, con capacidad para enfrentarse a los grandes presupuestos de la competición.

«Esta semana vamos a hacer cinco sesiones y descansaremos el fin de semana. Luego haremos cuatro entrenamientos y dos partidos. Descansarán más la semana antes de que empiece la liga. No nos importa que se haya retrasado el primer partido de la pretemporada. Éramos muy conscientes de que la primera semana iba a ser de carga y dura», aseguraba Narganes.

Porque los equipos de Tercera aún tienen mucho trabajo por delante en el próximo mes de agosto, pero ya se intuye los clubes que están invirtiendo para tratar de ascender. Los jugadores saben que su baza será dejar escapar los menos puntos posibles del Mariano Haro, donde siempre cuenta con el apoyo de sus aficionados. Todos los clubes intuyen lo difícil que es llevarse la victoria de Becerril. Además de la liga, el equipo de Narganes tiene un extra este año, ya que va a jugar la Copa del Rey gracias a la nueva normativa de la RFEF. «Estamos muy ilusionados con la Copa. Es un premio para los chavales, que se lo ganaron el año pasado. Ellos son los que tienen que disfrutarlo. A nosotros no nos modifica la preparación porque hasta el 13 de noviembre no tendremos que afrontar el primer partido. Sí es verdad que trataremos de preparar un pequeño pico para esa semana, pero aún queda mucho. Tenemos que tener claro que la Copa no nos puede despistar de nuestro objetivo, que es la permanencia», sentenciaba Edu antes de dirigir la primera sesión de entrenamiento.