La Segoviana coge carrerilla

Manu intenta controlar un balón en presencia de su compañero Rui./Juan Martín
Manu intenta controlar un balón en presencia de su compañero Rui. / Juan Martín

El conjunto gimnástico se impone al Atlético Bembibre y logra su sexta victoria consecutiva

JAVI PÉREZ (ADG)Bembibre

La visita a Bembibre dio continuidad a la magnífica racha de la Gimnástica Segoviana, que encadenó su sexta victoria consecutiva, tercera sin recibir gol a domicilio. El equipo de Manu González (esta vez con Ramsés en el banquillo) derrotó a su rival gracias a los goles de Dani Calleja, en el minuto 5, y Conde, ya en el tiempo añadido. Ante un adversario de la zona baja, el conjunto segoviano volvió a tirar de solidez y practicidad. La única mala noticia de la noche fue la expulsión de Manu, que se perderá la cita del domingo ante la Arandina, por doble tarjeta amarilla. El liderato, ostentado por el Zamora, ya está a solo un punto.

0 Atlético Bembibre

Chopo; Basalo, Samu, Íñigo, Shadi (Carlos Cruz, min. 46); Willy, Xavi Barrios; Tano, Albertín (Manu, min. 58), Guzzetta (Rubén, min. 67); y Santi.

2 Gimnástica Segoviana

Christian; Adrián, Rui, Viti, Asier (Javi Marcos, min. 70); Domingo, Manu, Dani Calleja (Conde, min. 65), Javi Borrego; Gómez e Iván Sales (Dani Abad, min. 84).

goles:
0-1 Dani Calleja (min. 5). 0-2 Conde (min. 92)

El partido empezó con un ligero dominio de la Gimnástica, que en dos minutos lanzó cuatro saques de esquina seguidos. Fue el último el que abrió el marcador en el minuto cinco gracias a un magistral cabezazo de Dani Calleja, que picó el balón en el área y superó a Chopo con un magnífico remate. La Segoviana siguió presionando la salida de balón contraria y provocó numerosas pérdidas en la circulación del Atlético Bembibre. Fruto de esa intensidad llegaron otros dos intentos fallidos antes de cumplirse el primer cuarto de hora.

El cuadro visitante, que hizo gala de su poderío ofensivo, llegó fácil a las inmediaciones del área. Dani Calleja cabeceó de nuevo solo en el minuto quince, pero el meta local, esta vez sí, adivinó la trayectoria del cuero y evitó el segundo gol. En vista de lo que estaba ocurriendo, el Bembibre jugó más en vertical y de una falta lejana gozó de su mejor ocasión: un cabezazo de Santi en el minuto 18 que pilló adelantado a Christian, quien tuvo que esforzarse para mandar la pelota a saque de esquina y evitar el empate. Otro acercamiento peligroso de la escuadra anfitriona se produjo en el minuto 30, tras una combinación perfecta que dejó solo a Albertín frente a Christian. El meta visitante triunfó en el mano a mano. El encuentro entró entonces en una fase de correcalles, con el ritmo bajo control del bloque atlético y la Gimnástica con la caña preparada a la contra. El juego asociativo de los visitantes creaba cierto peligro, pero les fue difícil superar a la férrea zaga local.

A la vuelta de vestuarios, una falta botada por el Atlético Bembibre ocasionó otra acción de peligro para su delantero Santi, que falló justo a la hora de rematar. La Segoviana presionaba, pero con poco peligro, y era el equipo rojiblanco quien llevaba la batuta del partido. El juego volvió a entrar en una fase ambigua, con disputas constantes en cada metro cuadrado del campo. En el minuto 55, Domingo falló a bocajarro una falta botada desde la derecha del ataque visitante: lanzó el esférico justo por delante del ariete, lo que propició un mal remate. La lucha se tornó cruenta en el centro del campo, cortando ambos equipos cualquier intento de circulación del balón con anticipación o con faltas.

Un posible penalti sobre Santi por derribo de Christian dentro del área, una vez que el atacante había superado al arquero en el minuto 75, ocasionó un alud de protestas entre los locales. El Bembibre se mantenía en la lucha por el partido. Espoleados por esa acción, los anfitriones vieron la posibilidad de empatar, pero su esfuerzo no dio frutos. Conde, en una contra en el 80, tuvo otra oportunidad de sentenciar el partido, pero cruzó en exceso un tiro que se marchó lamiendo la cepa del palo. Manu, en el 82, cortó una contra con falta y el colegiado no dudó en señalar la infracción y amonestarle con la segunda tarjeta amarilla, que lo llevó al banquillo por ver la roja, haciendo jugar con uno menos a la Segoviana en los últimos minutos del partido. Los acercamientos a cada área eran muy peligrosos. Ambos equipos buscaban con ahínco el gol que sirviera para igualar la contienda o para cerrar el partido. A tres minutos del final, prolongación incluida, Conde mató el partido tras una galopada del ataque segoviano en el minuto 92 y selló un triunfo que vale su peso en oro. Una vez más, portería a cero y mentalidad ganadora lejos de La Albuera. Lo que se le pide a un equipo campeón.