Primera alineación reconocible de La Granja ante el Atleti juvenil (1-1)

Seifil observa la trayectoria del disparo de Tenas en El Hospital. /Antonio Tanarro
Seifil observa la trayectoria del disparo de Tenas en El Hospital. / Antonio Tanarro

El cuadro granjeño resiste a un rival muy técnico en un duelo parejo en El Hospital y enfila su tramo final de pretemporada

Luis Javier González
LUIS JAVIER GONZÁLEZReal Sitio

El CD La Granja puso ayer en liza su primera alineación reconocible de la temporada. A apenas nueve días de la visita del Tordesillas en el primer partido de Liga, se acaban las probaturas para un equipo que ha evaluado a más de 50 jugadores. El técnico, Carlos Fonseca, examinó varios apartados. A Pluma y Kike como pareja de centrales frente a los recién llegados Demi y Thanos, la verticalidad de Lucho como extremo o la fiabilidad de sus laterales. Ante un rival con cartel, La Granja, aún en prácticas, dejó ver sus virtudes y que le queda aún camino para esconder sus defectos.

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Seifil, Hamza, Mario, Pluma, Kike. Velasco, Lucho, Dani, Tomás, Ramón y Lázaro. También jugaron: Jonan, Lorenzo, Thanos, Brandon, Demi y Gabi.

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Álex, Gonzalo, Expósito, Marco, Lama, Ajenjo, Rojas, Nacho, Tenas, Nando y Soto. También jugaron: Iker, Saldaña, Montoro, Corral, Marcos, León y Pedro.

GOLES.
1-0 (min. 9) Tomás; 1-1 (min. 17) Nacho, de penalti.

Hay equipos con tanto pedigrí que deciden cuándo echa a rodar el balón. El Atlético de Madrid juvenil tenía que completar sus ejercicios y, mientras la plantilla de La Granja aguardaba en el vestuario, un partido programado para las 19:30 horas arrancó con 20 minutos de retraso. No había urgencias en un campo que evidenciaba su sequedad, con un balón que botaba a la mínima.

Cuando el tiempo aún se contaba por segundos, Soto puso el primer signo de exclamación al partido con un caño sobre Hamza. Mientras el ex del Unami peleaba por su puesto en el lateral derecho –fue sustituido a la media hora–, el 11 rojiblanco se exhibía como un quebradero de cabeza constante. Con el balón cosido a los pies, era el pulmón visitante. No le daría tiempo a imponer su dominio a los rojiblancos cuando La Granja tomó la delantera en el marcador. Lucho encendió motores, dribló a un par de rivales y llegó forzado al remate. El rechace lo cazó atento Tomás, se giró y golpeó en la cepa del larguero. No había ojo de halcón en El Hospital, así que el árbitro decretó gol.

No le dio tiempo a La Granja para asentar su ventaja cuando el colegiado señaló los 11 metros tras un agarrón de Kike en un córner; entre el tono del amistoso y la claridad de la infracción, nadie protestó. Nacho caracoleó y ejecutó sin dudas la pena máxima y el Atlético de Madrid fue haciéndose con el control del territorio. Tuvo ocasiones de sobra para voltear el marcador, desde un remate alto de Tenas solo frente a Seifil a otro tiro cruzado en exceso por Rojas en el perfil derecho.

El problema en La Granja era claro: muchas pérdidas de balón en zona de construcción. Las miradas iban para Velasco, el estandarte. En su defensa, perdió balones que eran verdaderos compromisos. Los locales, limitados a transiciones, no olían el balón más de unos segundos. Tomás se defendió como un segundo delantero muy peleón y Lucho exhibió verticalidad, pero el centro del campo tiene trabajo por delante.

Tomás promete alto voltaje; no se achanta y El Hospital, convertido ahora en un césped internacional, escuchó su primer «la concha de tu madre» de la temporada. Pese a la mejora de prestaciones con Jonan y Gabi en La Granja, fue el Atlético quien más se acercó al triunfo con un par de cabalgadas de Rojas, muy liberado en el costado derecho. Lorenzo evitó el triunfo rojiblanco con una estirada de mérito. Las pruebas continuarán mañana en El Hospital con un triangular ante el Villalba y el Moratalaz.