Un partido para el VAR

Manu pide explicaciones al colegiado druante el partido frente al Júpiter Leonés./Antonio de Torre
Manu pide explicaciones al colegiado druante el partido frente al Júpiter Leonés. / Antonio de Torre

La Segoviana empata frente al Júpiter Leonés en un encuentro en el que el colegiado expulsó a dos jugadores gimnásticos y anuló un gol a los locales en los últimos instantes

Fernando Arconada
FERNANDO ARCONADASegoviana

Hacía tiempo que en La Albuera no se escuchaban los gritos de «fuera, fuera», dirigidos al colegiado. No gustó a la afición el arbitraje, que puso el listón muy alto con la primera tarjeta amarilla que mostró a Quino (minuto cinco de partido). No ya por los penaltis (desde la cabina parecieron claros); tampoco por la expulsión de Javi Marcos (reglamento en mano, acertadas las dos amarillas). Otra cosa fue la expulsión de Mika (habrá que ver si el colegiado interpretó agresión del jugador gimnástico), que dejó al conjunto de Manu González con nueve jugadores en el campo, y sobre todo, por la última jugada, ya prácticamente al final del encuentro, con el gol anulado a Gómez, que hubiera dado la victoria a la Segoviana. Golazo, por cierto del joven canterano (pena que no haya VAR en Tercera División).

1 Gimnástica Segoviana

Facundo, Adrián, Rubén, Javi Marcos, Anel, Manu, Abad (Dani Arribas, min. 62), Juan de la Mata (Domingo, min. 77), Ivi (Gómez, min. 74), Quino y Mika.

1 Júpiter Leonés

Diarrá, Argumánez, Matovu, Expósito, Algar, Granda, Altube (Díez, min. 60), Calvo, Murillo (Crespo, min. 83), Romagnoli y Martín (Gómez, min. 75).

goles:
1-0, min. 37, Mika de penalti. 1-1, min. 44, Romagnoli de penalti.

En cualquier caso fue un partido muy intenso, ante un filial, el Júpiter Leonés, que confirmó todas las impresiones del técnico Manu González en los días previos, con atractivos duelos, como el protagonizado por Anel y Wirner Murillo (buen delantero el jugador visitante). Debido a las numerosas ausencias, quince eran los jugadores que formaban la convocatoria (con Dani Arribas recién recuperado de sus molestias y el juvenil Jorge). Tuvo que salir prácticamente con lo puesto, pero también con un equipo de garantías.

Ya se intuía desde un principio que no iba a ser un partido fácil, pero la puesta en escena de la Segoviana, sobre todo en los primeros quince minutos, fue muy buena. Quería apretar de inicio la Segoviana en ataque, presionando la salida de balón del conjunto leonés. El balón, lejos del área gimnástica. Y mejor así. Esos primeros minutos se jugaron en el campo del conjunto leonés.

No iba a ser fácil para la Gimnástica, para el Júpiter ni tampoco para el colegiado. La primera falta que hizo Quino le costó la tarjeta amarilla. Si es amarilla, es amarilla, pero para todos por igual. Es lo que pensó la afición cuando vio que entradas de los jugadores rivales se quedaban en falta. Poco a poco el Júpiter logró frenar ese ímpetu local y el choque entró en una fase de equilibrio porque el rival se estiró con más ímpetu, tanto que Anel tuvo que ser atendido de un golpe que le hizo sangrar de la nariz. Tuvo que cambiarse la camiseta.

El encuentro dio un giro con el penalti a favor de la Segoviana tras una caída de Ivi dentro del área. A alguno le pilló por sorpresa, pero pareció claro. Y no lo protestaron los jugadores visitantes. Mika daba ventaja a la Segoviana (lleva ya 14 goles). Y otro penalti, este a favor del Júpiter, iba a significar el tanto del empate. Facundo casi se lo para a Romagnoli. Y con ese resultado se llegó al descanso.

Vuelta a empezar en la segunda parte, pero esta vez fue mejor la salida del Júpiter al campo, aunque pudo adelantarse el conjunto gimnástico en un remate de Juan de la Mata que desbarató la defensa. El partido tomó un giro inesperado con la expulsión por doble amarilla de Javi Marcos (nada que objetar), pero el equipo se rehizo. Domingo, que también había saltado al campo sustituyendo a Juan de la Mata, pasó al puesto de central, y Quino haciendo las funciones de media punta y de pivote en el centro del campo. Sin embargo, otro contratiempo sacudió la grada; la expulsión de Mika (parece que con roja directa, y ya tenía una amarilla) en una acción un tanto extraña. Debió entender el colegiado que hubo agresión, de otra forma no tendría explicación. No pareció una jugada para tanto castigo. Manu González ya avisó que esperaba a ver el vídeo y presentar recurso. Todo estaba en contra, pero el equipo se agarró a su fe.

Herido en su orgullo y todo corazón buscó el gol, y lo consiguió Gómez, de tijera, pero lo anuló el colegiado, dejando a la Segoviana con las ganas y con un panorama complicado para el clásico de la próxima jornada frente al Real Ávila.

 

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