Tercera División

El Palencia Cristo regresa a la realidad

Abajo y Alvarito tratan de robar el balón a un rival del Zamora ante la mirada de Dani Burgos. /Marta Moras
Abajo y Alvarito tratan de robar el balón a un rival del Zamora ante la mirada de Dani Burgos. / Marta Moras

Los morados caen ante el Zamora en un partido en el que se mostraron inoperantes frente a un líder muy sólido

LÍA Z. LORENZO Palencia

El partido duró 13 minutos, exactamente lo que tardó el Zamora en poner el 0-2 en el marcador. El líder demostró por qué encabeza la clasificación del Grupo VIII de Tercera División. Sin un juego brillante y con una pizca de fortuna, los zamoranos mostraron solvencia para llevarse los tres puntos de La Balastera ante la desesperación del Palencia Cristo, que no encontró argumentos para hacer dudar al Zamora. Ni siquiera el gol que marcó Zubi cuatro minutos antes de que finalizara el partido consiguió poner nerviosos a los rojiblancos.

1 Palencia Cristo

Adrià, Dani Burgos, Garci, Ramón (Kaká, min.71), Ángel; Viti, Chuchi (Abajo, min.80), Zubi, Alvarito; Blanco y Herrera.

2 Zamora

Villanueva, Coque, Asiel, Chete, Raúl; Pipi (Fer, min.56), Juanan, Dani Hernández (Javi Bueno, min.79), Sergio García (David López, min.69); Carlos Ramos y David Álvarez.

Goles.
0-1, (min. 3) Garci, en propia puerta. 0-2, (min.13), David Álvarez, de penalti. 1-2, (min.90), Zubi.
Árbitro.
César Díez. Mostró tarjeta amarilla a Viti por parte del Palencia Cristo y a Raúl, David López, Juanan y Coque por el Zamora.
Incidencias.
Partido correspondiente al Grupo VIII de la Tercera Divsión jugado en La Balastera ante cerca de 500 espectadores.

El partido casi no se había desperezado cuando el líder enseñó los dientes y la mala suerte se cebó con los morados. Dani Hernández se fue por la banda derecha y puso un centro medido ante la llegada de David Álvarez. Garci leyó bien la jugada y se adelantó, pero su toque no fue lo suficientemente bueno y su despeje acabó en el primer gol de los zamoranos. El balón se envenenó y entró mansamente fuera del alcance de Adriá. El gol cayó como una losa sobre un equipo morado que se enfrentaba a un rival muy pegajoso, que estaba empeñado en robar cerca del área palentina gracias a una presión muy adelantada. Los visitantes encerraron a los palentinos con continuos centros desde las bandas, mientras que los locales buscaban el gol con balones largos a la espalda de los centrales. Pero Villanueva estaba muy atento y desbarató las opciones palentinas con sus buenas salidas.

Tras el gol, el partido se tiñó de color zamorano, aunque sin un rumbo claro. Los visitantes dominaban, pero no llevaban peligro al área palentina. Hasta que llegó la polémica. El colegiado decretó penalti en una jugada dudosa dentro del área. Zubi trató de sacar el balón a Carlos Ramos y el delantero del Zamora se fue al suelo al notar el contacto. César Díez Cano decretó la pena máxima y las cosas se complicaron para los de Julio César.

Porque David Álvarez no perdonó a pesar de que Adrià llegó a tocar el esférico. El 0-2 ante un líder tan sólido como el Zamora se antojaba demasiado para un equipo que aún busca sus propias señas de identidad. A la primera mitad aún le quedaba media hora, pero los palentinos sufrían cada vez que intentaban llegar al área de Villanueva, mientras que el Zamora había sumado un gol en las dos únicas ocasiones en las que se había acercado con peligro. Hubo que esperar al minuto 23 para que los morados tuvieran su primera oportunidad clara. Fue en un córner botado por Zubi que Marimón remató elevándose sobre los centrales. Pero su testarazo se fue ligeramente desviado. Mientras el viento arreciaba en La Balastera, el fútbol iba desapareciendo del césped. El Palencia Cristo buscaba continuamente balones largos ante la defensa adelantada de los zamoranos, que con el 0-2 estaban más preocupados de frenar el juego local que desarrollar el suyo propio. Las continuas faltas se convirtieron en la constante de un encuentro que había muerto casi antes de empezar.

Los zamoranos se encontraban muy cómodos en su papel tras los dos goles, y los palentinos no se habían recuperado del mazazo del gol en propia puerta y del penalti. El centro del campo se convirtió en el protagonismo y el campo se redujo apenas a 40 metros, con las porterías abandonadas por ambos equipos. Lo intentó Blanco en una buena jugada personal en la frontal del área tras un saque en largo de Adrià, pero su disparo se fue muy por encima del larguero. Fue de la poca producción ofensiva de los locales, demasiado marcados por los primeros diez minutos del partido. Así que nadie se disgustó cuando el colegiado pitó el final de la primera parte. Para el Zamora significaba que quedaba menos para sumar los tres puntos y al Palencia Cristo le daba la oportunidad de reponerse en el vestuario.

Porque los de Julio César salieron con ganas de mandar en la segunda parte. Con un Zamora más metido atrás, los locales apostaron por tener el balón para tratar de buscar el gol que les metiera en el partido. Pero eso conllevaba un riesgo y Dani Hernández apunto estuvo de hacer el tercero tras un robo en el centro del campo. Por suerte para los morados, su disparo se marchó ligeramente desviado. Quería el Palencia Cristo y amenazaba el Zamora. Porque el ímpetu inicial del Palencia Cristo se diluyó con cada llegada de los visitantes, que llevaban veneno en cada acercamiento. Dani Hernández tuvo el tercero en un córner, pero su remate lo terminó sacando Ángel en el primer palo cuando el balón ya se colaba en las redes de Adrià. Los morados querían llevar la iniciativa del partido, pero se perdían en el entramado defensivo de sus rivales y dejaban demasiados espacios en el centro del campo. Los minutos pasaban y con ellos parecía estar más cerca el 0-3 que el 1-2.

Sin profundidad

David Álvarez perdonó totalmente solo ante Adriá lo que habría sido la puntilla definitiva a un Palencia Cristo que sigue sin encontrarse cómodo ante los equipos de la zona alta de la clasificación. Pero el delantero zamorano se confió y acabó rematando terriblemente mal cuando solo tenía que empujar el balón para hacer el tercero. El líder ni siquiera necesitaba afinar la puntería para sumar una nueva victoria. En el Palencia Cristo solo las individualidades mantenían al equipo a flote. Después de que Kaká tuviera que sustituir a Ramón, que se fue con molestias, llegó la ocasión más clara de los locales. Zubi sacó maravillosamente bien una falta lateral desde la derecha y Alvarito, que se adelantó a los centrales, mandó fuera su testarazo cuando la grada ya cantaba el gol que podía haber puesto un poco de picante a los últimos diez minutos. Pero el esférico pasó rozando el palo.

A partir de ahí, la nada hasta el minuto 90, cuando Villanueva cometió un penalti infantil sobre Herrera que Zubi se encargó de convertir con paradiña incluida. Pero era demasiado tarde. Los puntos volaron a Zamora para recordar que el Palencia Cristo aún está muy lejos de lo que quiere ser.