Tercera División

El Palencia Cristo pierde ante la Arandina

Edu conduce el balón durante el encuentro entre el Palencia Cristo y la Arandina./ LOF
Edu conduce el balón durante el encuentro entre el Palencia Cristo y la Arandina. / LOF

Las jugadas a balón parado condenaron a los palentinos, que no encontraron respuesta en El Montecillo

JORGE ALVARADO (ADG)Aranda de Duero

Los errores se pagan. Y cuando la temporada está comenzando, es más probable cometerlos y que por tanto acaben penalizando. Eso es lo que le ocurrió ayer al Palencia Cristo Atlético en Aranda de Duero. El cuadro morado sucumbió en dos saques de esquina en el primer cuatro de hora que le lastraron de forma definitiva ante un equipo construido para luchar por ascenso. El conjunto palentino llegaba lanzado con dos triunfos en los dos partidos disputados, por una derrota de la Arandina en sus tres compromisos, y precisamente como local. Por ello, los pupilos de Jordi Fabregat deseaban desquitarse ante los suyos. Y con esa intención por tanto iniciaron los primeros compases del choque, ante un cuadro morado muy intenso. Mucha pugna en el centro del campo sin un dominador claro. Con el paso de los minutos, el Palencia Cristo intentó buscarle las cosquillas a su rival, con Edu y Adri como principales baluartes. Sin embargo, y viendo que las defensas todavía no estaban forjadas, ambos ataques buscaron forzar el error rival. Pero solo fue la Arandina quien supo aprovecharlo. Apenas superados los diez minutos del encuentro, Joaqui sirvió un gran balón desde el saque de esquina que no desaprovechaba Fran Adeva, cabeceando directo a la red.

2 Arandina

Carmona; Plaza, Paris, Diego Rubio, Marcos Barbero; Fernando Rubio, Pesca; Joaqui, Beli (Narváez, min. 61); Diego Abad y Fran Adeva (Khalifa, min. 61).

0 Palencia Cristo

Miguel; Viti (Víctor Abajo, min. 69), Pablo, Abel, Charli; Gatuso, Charaf, Javi Bueno, Adri (Edu Vallecillo, min. 64), Álvaro y Edu (Juan Fraile, min. 57).

goles.
1-0 Fran Adeva (min. 11). 2-0, Diego Rubio (min. 15).
Árbitro.
Piñuel Peña (Zamora). Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Marcos Barbero y Diego Rubio y a los visitantes Pablo y Viti.

Jarro de agua fría para un Palencia Cristo que no supo reaccionar y que volvió a encajar minutos después un gol muy parecido pero desde la esquina contraria. Esta vez fue Diego Rubio quien remató en el primer palo a las mallas. Quince minutos y dos goles en contra para la escuadra de Rubén Gala, que parecía adormecida.

Quiso despertar el ataque visitante y lo logró, con un disparo desde la frontal que obligó a intervenir a Carmona. Pero la Arandina quería más sangre y, en los pies de Joaqui, buscó la réplica con un balón suelto en el área al que respondió Miguel.

A partir de ese momento, y hasta el final de la primera parte, apenas hubo acciones peligrosas más allá de un disparo de Abel y otro de Charaf que no encontraron premio. La Arandina supo adormecer la contienda para marcharse a los vestuarios con un buen botín bajo el brazo. El receso no cambió mucho el guión. La Arandina apretó desde el inicio y tuvo dos aproximaciones, una en saque de esquina, que pusieron en sobre aviso a los visitantes. Y parecieron hacer caso omiso, porque Joaqui y Diego Abad, a los cinco minutos de la reanudación, volvieron a poner a prueba Miguel.

Necesitaban reaccionar por obligación los foráneos. Meter una marcha más, ser más valientes y arriesgarse aunque la intentona le pudiera salir caro. El peso del partido obligó a ambas escuadras a mover banquillo. Gala lo hizo introduciendo a Fraile en sustitución de Edu para buscar más mordiente. Y no le fue mal. En una falta lateral, en el ecuador del segundo tiempo, Juan Fraile conectó un remate que salió rozando el larguero. Fue la aproximación más peligrosa del bando morado, que trató de entrar en el partido. No lo permitiría la Arandina, que incorporaría más músculo en el centro del campo. Había perdido también potencial ofensivo el cuadro ribereño, pese a que Diego Abad intentó una chilena que se marchó desviada. Y Borja Plaza cerca estuvo de marcar un gran gol desde la frontal, pero su potente disparo se marchaba por línea de fondo desviado por un zaguero visitante.

Comenzaba a fallar la Arandina en defensa y eso lo notaba el Palencia Cristo que trataba a la desesperada de buscar el gol que no llegaba. Cerca estuvo de recortar distancias Pablo tras un gran pase de Charaf, pero inexplicablemente no consiguió empalar bien el remate. Los anfitriones se quedaban sin potencial ofensivo y asumían que habían de sufrir para conservar los tres puntos. Sufrieron durante muchos minutos ante un Palencia Cristo que aguantó mejor el desgaste físico.