Tercera División

El Palencia Cristo deslumbra en su estreno ante el Bupolsa

Zubi dispara a puerta en el primer gol del Palencia Cristo. /Marta Moras
Zubi dispara a puerta en el primer gol del Palencia Cristo. / Marta Moras

Los morados se exhiben con dos golazos, incluida una media chilena de Zubi, para sumar sus tres primeros puntos

LÍA Z. LORENZO Palencia

El Palencia Cristo mostró sus dos mejores caras ante el Bupolsa, la efectiva y la efectista. Los de Pablo Huerga no solo ganaron en su primer partido de la temporada, si no que demostraron que han puesto los mimbres para jugar realmente bien al fútbol.

El partido empezó como comienzan siempre las temporadas, a todo tren. Los dos equipos querían llevar el choque a su terreno y sobre el césped se veía más tensión que fútbol. Cosín disparó para asustar a Guille en el primer minuto y la presión del Bupolsa ponía en dificultades a los morados, que en ocasiones tenían que renunciar a sacar el balón jugado para buscar un ataque más directo. Los burgaleses creaban ocasiones a balón parado mientras que los palentinos trataban de encontrarse a sí mismos tocando la pelota para encontrar los espacios por las bandas. La tardía llegada del delantero obligó a que Pablo Huerga alineara a Ivi como nueve, lejos de la posición a la que está acostumbrado. A los morados les costaba dar el último pase, pero la sensación sobre el campo era que los de Pablo Huerga solo necesitaban un chispazo para dominar el partido. Empezó a brillar Zubi en la derecha, se asentó Ivi como delantero y aparecieron Adrián y Alvarito. El juego había mejorado, pero las ocasiones se resistían.

Así que el Palencia Cristo ya dominaba el encuentro cuando llegó el momento desconcertante de la tarde. El colegiado decidió expulsar a Germán Marijuan por desconsideración, ya que el jugador visitante se bajó los pantalones y enseñó las posaderas a la grada de La Balastera después de ser increpado por el público palentino. El futbolista protestó airadamente mientras alegaba que solo se estaba colocando la ropa. Era el minuto 33 y los morados se enfrentaban a un partido diferente. Los burgaleses optaron por cerrarse más atrás y tratar de cazar solo a balón parado.

Gol

Los palentinos habían ido de menos a más y en su primer tiro a puerta iba a llegar el primer gol de la tarde. Ivi salió al centro del campo a pelear un balón y dejárselo a Adri, que avanzó metros y filtró un pase entrelíneas para dejar a Zubi solo ante el portero. El delantero morado no se puso nervioso y salvó con un toque sutil la salida de Del Val. La jugada había sucedido como un destello y había cegado a la defensa del Bupolsa, incapaz de frenar la bella acción de los locales.

El 1-0 hizo reaccionar a los burgaleses, que pusieron a prueba a Guillermo en un despiste defensivo de la zaga morada. Cosín la puso desde la izquierda y Víctor Gutiérrez remató totalmente solo tras haberse colado entre los centrales. Su remate al primer palo encontró la maravillosa intervención de Guillermo, que con su estirada evitó el gol y permitió que su equipo se fuera al vestuario por delante en el marcador.

Los morados regresaron al terreno de juego con la intención de marcar el segundo y no pasar apuros en los últimos minutos. La conexión entre Alvarito y Adrián percutía por la izquierda, mientras que Zubi incidía por la derecha. El partido vivía en el área burgalesa, pero Del Val seguía inédito, ya que los morados no finalizaban las jugadas. Tampoco intervino el guardameta del Bupolsa en una contra de manual que protagonizaron Alvarito y Adrián. El extremo morado puso un espectacular pase de veinte metros a Adrián para dejarlo solo delante del portero. La volea del jugador morado se marchó fuera. Tal vez por eso, Pablo Huerga decidió cambiar a Zubi y Alvarito de banda. Quería dar más profundidad a su equipo. Y vaya si lo consiguió. Un buen centro de Arnáiz desde la derecha terminó con un balón muerto en el segundo palo. Zubi lo vio claro y finalizó la jugada con una espectacular media chilena que se coló por la escuadra de Del Val. Un golazo para cerrar los mejores minutos del Palencia Cristo y dejar sentenciado el partido.

Adrián cerró el gran encuentro de los morados con otro golazo, esta vez desde fuera del área. Controló con la izquierda y se sacó un disparo seco y duro con la derecha. El balón entró pegado al palo del portero burgalés, que nada pudo hacer para detenerlo. Era el epílogo perfecto para el debut deslumbrante de los de Pablo Huerga

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos