Oportunidad desaprovechada del Palencia Cristo

Zubi conduce el balón ante la mirada de Adri Pérez. /Marta Moras
Zubi conduce el balón ante la mirada de Adri Pérez. / Marta Moras

Los de Julio César empatan con el Real Ávila y pierden la opción de recortar puntos al cuarto clasificado, el Numancia B

Álvaro Muñoz
ÁLVARO MUÑOZPalencia

La megafonía de La Balastera anunciaba antes del inicio del encuentro el empate del Numancia B en casa del Zamora. Los sorianos, cuartos clasificados, eran incapaces de asaltar la casa del líder y para los dos contendientes de la tarde ayer se les abría una posibilidad de cara al 'play off'. Eso lo sabían palentinos y abulenses, que se podían reenganchar a la zona alta si sumaban los tres puntos. Y no fue así. El respeto imperó en los dos bandos y las ocasiones brillaron por su ausencia, en un enfrentamiento que destiló mucho táctica, pero pocas ocasiones. A la oportunidad perdida del Palencia Cristo se sumaron otras dos noticias negativas para los morados, que perdieron por lesión a Kike (fractura del tabique nasal) y Adri Pérez, que empezó el encuentro en el banquillo y también lo finalizó allí.

0 Palencia Cristo

Adri Muñoz, Dani Burgos, Pablo, Ramón, Kaka, Viti, Zubi, Kike (Adri Pérez, min. 29/ Alvarito, min. 52), Herrera, Blanco (Chuchi, min. 67) y Mikel.

0 Real Ávila

Alberto, Edu (Roa, min. 82), Nieto, Garretas, Llorián, Peli, Mayorga (Juli, min. 75), Sergio Ramos, Vila, Javi de Mesa, Ortiz (Obispo, min. 63).

El partido arrancó con mucho respeto, ese que profesaron durante los 90 minutos ambos contrincantes. Aún así, el dominio estéril servía para que los de Julio César sembrarán alguna duda en el seno de los de Jonathan Prado, que ayer volvió a la que fue su casa la temporada pasada. La movilidad de Adrián Herrera, que derrochó físico durante los noventa minutos, ponía nerviosa a una segura defensa abulense. A pesar del control, el Palencia Cristo no inquietaba a los dominios de Alberto, que tuvo una plácida jornada en La Balastera.

Pero el potencial del Real Ávila no tardó en relucir. Los Mayorga, Peli, Ortiz, De Mesa e Iván Vila atesoran peligro cada vez que dominan el balón. Precisamente, este último tuvo la ocasión más clara del partido transcurrido el primer cuarto de hora del encuentro. El delantero, en un mano a mano con Adri Muñoz, mandó el balón al cuerpo del guardameta catalán, que después de esa ocasión se convirtió en un espectador de lujo. El dominio del Palencia Cristo se convirtió en la velocidad exprimida por los extremos Mikel y Zubi, que empieza a ser otra vez importante en el esquema del entrenador brasileño. El extremeño devolvió esa confianza con su calidad particular y derroche defensivo, aunque su mejor versión está aún por llegar. En el ecuador de la primera parte llegó la primera noticia negativa de la jornada con la lesión de Kike en una acción fortuita con Ramón. Desolado, el palentino abandonó el campo y Julio César apostó por la calidad del tocado Adri Pérez, cuya entrada aportó aún más velocidad al ataque morado. Precisamente una contra entre Adri, Herrera y Zubi fue la mejor ocasión del partido para los morados, pero el extremeño no llegó al balón por escasos centímetros.

Segunda parte

El partido empezaba a romperse en busca del premio del gol, pero el descanso asomó en La Balastera. Tras la reanudación, el guion no cambió en exceso, aunque el Real Ávila saltó al campo con la intención de hincar el colmillo a una defensa comandada por Ramón y Kaka, que secó a Iván Vila, uno de los mejores delanteros de la categoría. Este inicio de segunda parte fueron los mejores minutos del Real Ávila, que se aprovechaba de la segunda lesión de los morados. Adri Pérez, tras una semana con molestias, abandonó el campo con el abrazo de su entrenador. El control de los visitantes se iba al traste cuando Chuchi, ayer en el banquillo, hizo acto de presencia. Con Viti, que también está volviendo a su mejor versión, y el palentino en la medular, los de Jonathan Prado dieron un paso hacia atrás y el Palencia Cristo empezaba a creérselo. La efectividad de las últimas jornadas en Cebreros y en León sobrevolaba la mente de los aficionados, aunque esa reacción final no terminó de llegar gracias a la defensa abulense y a un posible fuera de juego inexistente en la última jugada del partido. Esa decisión, quién sabe si hubiese cambiado la historia del partido.

Con este empate, el Palencia Cristo vuelve a sumar un punto, aunque no aprovechó los tropiezos de los equipos punteros y tendrá que viajar el próximo fin de semana hasta La Granja con la obligación de sumar los tres puntos. Pero para eso quedan aún muchos días y los servicios médicos del club tienen mucho trabajo por delante para recuperar a jugadores importa