Suecia y Croacia, de la repesca a los cuartos de final

Los jugadores de Suecia celebran el pase a cuartos ante su afición. /EFE
Los jugadores de Suecia celebran el pase a cuartos ante su afición. / EFE

Ambas selecciones sufrieron más de la cuenta para estar en Rusia y ahora están entre las ocho mejores del Mundial

COLPISA

Quién le iba a decir a Suecia tras la Eurocopa 2016, con la retirada de Ibrahimovic todavía reciente y sin figuras de postín que aventurasen un futuro dorado, que apenas dos años después podrían presumir de ser una de las ocho mejores selecciones del Mundial tras ganar a Suiza en octavos. Lo mismo le ocurrió a Croacia, que también tuvo que recurrir a la repesca y ahora se jugará con la anfitriona un puesto en las semifinales. Sorpresas que se viven en Rusia 2018.

Tuvieron que sudar tinta los escandinavos para sacar su billete a la Copa del Mundo, pero nadie puede negar que no lo consiguieran ganando a los mejores. Y es que, meses antes de lograr la machada de dejar en la cuneta a Alemania en la fase de grupos (aunque en el duelo entre ambos vencieran los teutones), Suecia privó del Mundial a otra tetracampeona como Italia. En 180 minutos que duró la repesca los transalpinos se desesperaron por no poder quebrar el muro nórdico. Antes, por completar el 'hat-trick' de víctimas ilustres, los pupilos de Janne Andersson pasaron por encima de Holanda en la fase de clasificación... Únicamente por la diferencia de goles.

El Mundial de Croacia se recordará, salvo que alcance la final, por el baile que le arreó a una de las favoritas como era la Argentina de Leo Messi. Liderados por un Luka Modric en plan estelar, los ajedrezados secaron al cinco veces Balón de Oro y martillearon una y otra vez la portería del errático Willy Caballero. Un 0-3 que ya es historia de las Copas del Mundo. Ocho meses antes, sin embargo, la presencia de los balcánicos en Rusia pendía de un hilo. De la repesca contra la siempre correosa Grecia. Las dudas en los de Zlatko Dalic duraron menos de 50 minutos, los que tardó Croacia en sellar el 4-1 que sería definitivo ante los helenos en Zagreb.