Japón sorprende a Colombia

Los jugadores japoneses celebran un gol. /Afp
Los jugadores japoneses celebran un gol. / Afp

Los nipones, con goles de Kagawa -de penalti- y Osako, derrotaron a los 'cafeteros', que con un jugador menos desde el minuto 3, comienzan el Mundial con una derrota inesperada

Javier Varela
JAVIER VARELAMadrid

Colombia protagonizó una de las grandes sorpresas de lo que va de Mundial, con una derrota inesperada ante Japón. El partido en el Mordovia Arena empezó de la peor manera que podía hacerlo para los 'cafeteros'. Penalti en contra a los 3 minutos y expulsión de uno de sus jugadores. Tanta mala fortuna se desencadenó por un error impropio de Davinson Sánchez, el central del Tottenham, que dejó sólo a Osako ante Ospina, que pudo detener el primer remate, que acabó en las botas de Kagawa, cuyo remate evitó Carlos 'La Roca' Sánchez con el brazo. Penalti y expulsión, la primera de Rusia 2018. El propio Kagawa aprovechó la pena máxima -novena que se señalaba en el Mundial- para poner el 0-1 en el marcador y hacer saltar por los aires todo lo que había preparado José Pékerman durante semanas.

1 Colombia

Ospina; Arias, Davinson, Murillo, Mójica, C. Sánchez, Quintero (James Rodríguez, min. 59), Cuadrado (Barrios, min. 30), Lerma, Izquierdo (Bacca, min. 61) y Falcao.

2 Japón

Kawashima; Sakai, Yoshida, Shoji, Nagatomo, Shibasaki (Yamaguchi, min. 79), Hasebe, Haraguchi, Kagawa (Honda, min. 69), Inui y Osako (Okazaki, min. 84).

Goles
0-1: min. 5, Kagawa, de penalti. 1-1: min. 38, Quintero, de falta. 1-2: min. 73, Osako, de cabeza.
Árbitro
Damir Skomina (Eslovenia). Amonestó a Barrios (min. 63), James Rodríguez (min. 86) y Kawashima (min. 93). Expulsó con roja directa a Carlos Sánchez (min. 3).
Incidencias
Partido correspondiente a la primera jornada del Grupo H del Mundial de Rusia 2018, disputado en el estadio Mordovia Arena (Saransk).

Los 'cafeteros', sin James Rodríguez en el once titular -con molestias musculares-, necesitaba tener el balón, crear ocasiones y generar fútbol, mientras que Japón, con el marcador a favor, iba a poder explotar la mejor de sus armas: su velocidad en las contras. Así llegó la segunda ocasión de los 'samuráis azules', pero Inui la pegó mordida cuando tenía todo a su favor para aumentar la distancia en el marcador. Tras reponerse del doble golpe inicial, Colombia entendió que el partido iba a ser cuestión de paciencia, de tener control en el centro del campo y de mover el balón para descolocar a Japón y hacer daños a los asiáticos por las bandas, sabiendo que habría que asumir algunos riesgos. Pékerman movió ficha y sacó del césped a Cuadrado y metió a Barrios. Una decisión sorprendente, incluso para el jugador de la Juventus.

Japón llegaba a la portería de Ospina más por errores colombianos que aciertos asiáticos, pero el que tuvo la mejor ocasión fue Radamel Falcao, debutante en un Mundial, pero llegó forzado para que su remate pusiera en problemas a Kawashima. Precisamente fue el 'Tigre' el que se inventó una falta al borde del área que Quintero aprovechó para empatar el partido con emoción y convertirse en el único jugador colombiano que ha marcado en más de una Copa Mundial. Su lanzamiento raso, por debajo de la barrera, fue pegado al palo de la portería y traspasó la línea a pesar de los intentos de Kawashima de impedirlo. La tecnología confirmó lo que habíamos visto todos y el tanto subió al marcador. Colombia, con un jugador menos, recibía premio a su empeño y Japón un castigo justo a su racanería tras ponerse por delante nada más comenzar el partido.

La charla en el descanso del seleccionador japonés, Akira Nishino, debió ser de órdago porque sus futbolistas saltaron al césped del Mordovia Arena con otra actitud, queriendo el balón y dispuestos a llevar la iniciativa. Todo lo contrario a lo que habían hecho en los primeros 45 minutos. Colombia parecía darse un respiro sabedora de que el físico le podría pasar factura en los minutos finales y Japón se hizo dueño del partido. Y tocando fue como Japón tuvo el segundo gol. Davinson Sánchez -qué partido el suyo- se comió el engaño de Osako, pero el remate del japonés lo detuvo con muchos problemas de Ospina. Pékerman desde la banda quería comerse a su central, que había vuelto a regalar un remate claro al equipo rival. En plena ofensiva nipona, Ospina sacaba otra mano milagrosa al disparo de Inui ante un Colombia que no paraba de encajar ocasiones.

James Rodríguez, efecto gaseosa

Pékerman, como en la primera parte, buscó cambiar el partido con su gran estrella, James Rodríguez. El técnico colombiano pretendía recuperar el balón y frenar las ofensivas japonesas que acumulaba ocasiones con cada llegada. La sola presencia del centrocampista del Bayern de Múnich espoleó a su equipo y metió el miedo en el cuerpo a los de Nishino, que abusaban del pase horizontal, no buscaban tanto la portería de Ospina y parecían dar por bueno el punto. El efecto James fue como la gaseosa para Colombia y el seleccionador buscó una reacción con Carlos Bacca. Más madera al campo. Pero la que golpeaba era Japón. Primero Sakai tuvo de nuevo el segundo, pero fue Osako el que encontró el premio al acoso, con un remate de cabeza a la salida de un córner que se colaba en la portería colombiana tras tocar en el palo. El gol llegó para el que más lo buscó.

Como en la primera parte, cuando peor lo tenía, se vio la mejor Colombia. Con la rabia del que se ve perdedor, reaccionó con más pasión que fútbol y puso en apuros a Kawashima. Pero el físico no era el de la primera mitad y sólo por un detalle de una de sus estrellas podría meterse de nuevo en el partido. Los minutos pasaban y cada vez se le ponía más cuesta arriba la remontada y Japón tiró de inteligencia para controlar el partido con la posesión que hacía correr tras el balón a James y compañía. El final del partido confirmaba la sorpresa que mete en problemas serios al combinado de José Pékerman.

Clasificación

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos