Cheryshev, un 'pichichi' con dedicatoria

Cheryshev remata para marcar su primer gol. /AFP
Cheryshev remata para marcar su primer gol. / AFP

Su doblete ante Arabia Saudí coloca al extremo ruso máximo goleador del Mundial, un campeonato que su padre, internacional en diez ocasiones, nunca llegó a disputar

MIGUEL OLMEDA

Denis Cheryshev le debe mucho a su padre. No sólo como persona, sino también como futbolista. Y es que la carrera del extremo ruso no podría concebirse sin la de Dmitri, que después de la caída de la Unión Soviética cogió la maleta para recorrer los estadios de la Liga española. Primero en el Sporting de Gijón, donde es una leyenda con más de un centenar de partidos, y luego en Burgos y Aranjuez. Siempre acompañado de su familia, incluído el pequeño Denis, que no se separaba del balón y al que enrolaría en Mareo y en la cantera burgalesa.

Pero si Dmitri Cheryshev tuviera que ponerle un pero a su carrera, ese sería el no haber disputado un Mundial. Y eso que llegó a ser internacional, tres partidos con la selección de la CEI y diez más ya como Rusia, pero fue obviado por Pavel Sadyrin en la lista para Estados Unidos 1994. Entonces su hijo Denis apenas tenía tres años y ahora, más de dos décadas después, ha cumplido el sueño de su padre en el Mundial que se celebra en su país.

Además Cheryshev, que debutó en el campeonato por la desafortunada lesión de Dzagoev a los 20 minutos de partido, lo ha hecho a lo grande: un doblete de golazos fue lo mejor en el 5-0 que Rusia le endosó a Arabia Saudí en el partido inaugural. En el primero, al filo del descanso, burló la cobertura de los defensas saudíes con un frenazo en seco picando el balón para después fusilar la portería rival. El segundo, ya en el tramo final del choque, levantó a la grada del Luzhniki con una volea desde fuera del área.

Sus dos dianas ante Arabia Saudí colocan a Cheryshev como 'pichichi' momentáneo del Mundial, una situación que hasta hace unos meses era impensable para él, básicamente porque apenas entraba en los planes del seleccionador Stanislav Cherchesov. Desde finales de 2015, cuando dispuso de algunos minutos a las órdenes de Leonid Slutsky, y hasta marzo de este año, el extremo del Villarreal estuvo en blanco con Rusia. Una falta de continuidad a la que no ayudaron precisamente las recurrentes lesiones sufridas en la entidad de la Plana.

Ni siquiera durante el Mundial se le presumía tanto protagonismo al tratarse de un especialista de banda izquierda, menos versátil que los habituales interiores de Cherchesov. De hecho, Cheryshev estuvo a punto de no pasar el corte definitivo... Y ahora es la gran figura de Rusia. «No tengo palabras para expresar lo que siento. Ya estaba muy feliz por formar parte del equipo, pero nunca soñé algo así», confesó emocionado al final del encuentro inaugural. Va por Dmitri.

 

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