La Ponferradina regresa a Segunda

Jon Pérez Bolo, técnico de la Ponferradina, celebra el ascenso junto a José Manuel Trueba /
Jon Pérez Bolo, técnico de la Ponferradina, celebra el ascenso junto a José Manuel Trueba

Los bercianos ponen fin a una travesía de tres años por Segunda B y ascienden a costa del Hércules de Alicante

El Norte
EL NORTEValladolid

La Ponferradina cerró un playoff de ascenso a la Liga 1|2|3 inmaculado y logró la meta de volver a Segunda tras zanjar la eliminatoria final ante el Hércules con un triunfo por 1-0 que dio mayor rotundidad al resultado cosechado en el Rico Pérez.

1 Ponferradina

SD Ponferradina: Manu García; Son, Trigueros, Michel Zabaco, Ríos Reina; Isi (Lozano, min. 75), Larrea, Sielva (Saúl, min. 82), Pichín; Bravo (Yuri, min. 67) y Kaxe.

0 Hércules

Falcón; Nieto (Jona, min. 46), Pablo Íñiguez, Samuel, Adrián (Alvarado, min. 63); Diego Benito, Chechu; Pol Roige, Carlos Martínez, Alfaro (Nani, min. 73) y Benja.

Gol:
1-0, Sielva: min. 4
Árbitro:
Conejero Sánchez (Colegio extremeño). Mostró tarjetas amarillas a Ríos Reina (min. 61) por la Deportiva y Adrián (min. 17) y Diego Benito (min. 36) por el Hércules.
Incidencias:
Encuentro de vuelta de la tercera y última eliminatoria de ascenso a LaLiga 1/2/3 disputado en el estadio «El Toralín» con lleno, 8.400 espectadores. Antes del inicio del encuentro se guardó un minuto de silencio en memoria de Antonio Gómez Romero, abuelo del jugador de la SD Ponferradina, Son Hidalgo.

La Deportiva encaró el choque con dos premisas: no estaba permitido confiarse y había que afrontar el duelo como si el marcador inicial fuese de 0-0 y en lugar de una eliminatoria el envite fuese uno de liga más con tres puntos en juego. Pero la Ponferradina no llegaba solo con el 1-3 de renta sino que lo hacía con una racha de ocho victorias consecutivas como local y sin encajar un solo tanto en ella, incluyendo las eliminatorias previas ante Cornellá y Cartagena que lo llevaron hasta esta final.

El equipo que dirige Jon Pérez Bolo era conocedor de las intenciones de su rival, un Hércules obligado por el marcador de la ida, si bien fue precisamente con eso con lo que jugó la Ponferradina. Y es que no hay nada mejor que entender la necesidad rival para tratar de sorprenderle con las armas que a priori debe utilizar él. Eso hicieron los bercianos y en apenas tres minutos de juego se adelantaron merced a un tanto de bella factura de Óscar Sielva. El futbolista de Olot recogió en el balcón del área grande un balón suelto tras una internada de Pichín por izquierda y sin pensarlo dos veces armó el rifle y ajustó la mirilla junto al palo derecho de la portería de Falcón. Su disparo seco, raso y lo más importante, preciso, besó las mallas de la portería herculana sin que el Falcón pudiera hacer nada para evitarlo.

De este modo los locales conseguían trastocar el plan inicial herculano y frenar el ímpetu que se preveía. Los futbolistas de Lluis Planagumá trataron no obstante de retomar la idea de origen volcando sus oportunidades en balones en largo y por alto en los que Benja o Carlos Martínez pudieran hacer daño. Conforme avanzaban los minutos el Hércules encerró ligeramente a la Deportiva pero sin rematar entre palos. Así al paso por el minuto 22 el lateral derecho visitante Juanjo Nieto probó fortuna desde lejos con una volea que no encontró puerta. La ocasión más clara para los visitantes se hizo esperar hasta el tiempo de prolongación del primer acto en el que Benja tuvo un testarazo en posición inmejorable a saque de esquina pero envió el balón al larguero. Pese a ello la Ponferradina supo controlar el juego cuando recuperaba el balón y generaba peligro por bandas para neutralizar e intimidar a los visitantes.

Tras la reanudación Planagumá comenzó a quemar naves dando entrada a Jona y el portero de la Deportiva Manu García tuvo que intervenir hasta en tres ocasiones en una misma jugada con paradas de muchos quilates que evitaron al Hércules recortar y revivir esperanzas. La Deportiva también movía el banquillo dando entrada al sempiterno Yuri por Carlos Bravo para aprovechar los espacios.

Pasaba el tiempo y el no haber logrado recortar suponía para el Hércules una losa anímica que cada vez se notaba más, justo lo contrario que la Deportiva que viendo más cerca el ascenso sacaba fuerzas de flaqueza para que Larrea, Sielva y posteriormente Saúl cubriesen todo el campo mientras que Zabaco y Trigueros repelían cualquier centro a la desesperada por parte visitante. Con los locales dejando pasar los minutos y los alicantinos ya de brazos caídos llegó el final que desató la euforia en la afición blanquiazul que celebró junto a sus futbolistas el regreso al fútbol profesional tres temporadas después.