La Segoviana hace historia ante 3.500 personas

Jugadores y aficionados celebran el ascenso sobre el césped de La Albuera. Antonio Tanarro/
Jugadores y aficionados celebran el ascenso sobre el césped de La Albuera. Antonio Tanarro

El equipo azulgrana golea al Atlético Malagueño en el estadio de La Albuera y regresa a lo grande a Segunda División B después de cinco años

QUIQUE YUSTEsegovia

Histórico. Memorable. Espectacular. Busquen todos los adjetivos que quieran para describir la grandeza de la gesta realizada este sábado, 27 de mayo de 2017, por la Gimnástica Segoviana. Todos son válidos. Los azulgrana son nuevo equipo de Segunda División B por tercera vez en su historia. Y lo son con todo merecimiento, derribando la puerta de entrada a la categoría de bronce del fútbol español con una patada en forma de goleada a un Atlético Malagueño superado por un equipo que, acompañado por más de 3.000 aficionados en las gradas de La Albuera, firmó una tarde para el recuerdo con un guión que ni los más optimistas se atrevían a pronosticar.

Desde hace días en la ciudad se respiraba ese ambiente a cita histórica, a tarde que quedará en la memoria de todos los presentes. Faltaba una hora y media para el inicio del partido cuando Rubén, todavía vestido de calle, daba sus primeros pasos de la tarde por el césped de La Albuera, solo, sin compañeros y sin personas todavía en las gradas. No se imaginaba el jugador segoviano lo que viviría, apenas tres horas después, cuando sobre ese mismo terreno de juego consiguió el último gol de los azulgrana en Tercera División.

4 Gimnástica Segoviana

Facundo; Borja Plaza, Chema (Kike min 81), Anel, Rubén; Manu; Dani Arribas, Domingo (Quino min 73), Fernán, Dani Calleja (Víctor Pérez min 68); Ayrton.

0 Atlético Malagueño

Aarón; Iván (Wojcik min 67), Luis Muñoz, Ían, Javi Jiménez; Arturo (Ramos min 51), José Carlos; Mula, Harper (Kuki Zalazar min 51), Ontiveros; En-Nesyri.

goles
1-0 Ayrton (min 6), 2-0 Domingo (min 33), 3-0 Domingo (min 61) y 4-0 Rubén (min 82).

Unos minutos después de ese primer paseo de Rubén era Abraham García el que apareció por primera vez en el túnel de vestuarios. «Esto es como las bodas. Los nervios se pasan una vez comienza la ceremonia», aseguró confiado en las posibilidades de su equipo. Tenía un as bajo la manga para darle la vuelta a la eliminatoria, y jugó las cartas de manera excepcional para que al final de la partida todas las fichas fueran de color azulgrana.

Sorprendió el técnico madrileño dando entrada en el once inicial a Domingo. El jugador segoviano, lesionado durante buena parte del tramo final de la temporada, acompañó a Manu y Fernán en el centro del campo dotando al equipo de equilibrio, fuerza y poderío en el juego aéreo. Trató de sorprender también Manel Ruano, dejando en el banquillo a Kuki Zalazar y Wojcik y dando entrada a Harper y En-Nesyri. No le salió bien la jugada, por mucho que el delantero centro marroquí intentase crear peligro con varias internadas por banda.

Tras unos primeros minutos de tanteo en los que ningún equipo quería arriesgar más de la cuenta, Fernán y Dani Calleja se encontraron mutuamente en la zona de tres cuartos para fabricar el primer gol de la tarde. Combinación del vallisoletano con el gallego, quien colgó desde la derecha un preciso centro al punto de penalti. Allí apareció Ayrton, con un salto que le elevó al cielo de Segovia, para rematar el esférico a la escuadra haciendo inútil la estirada de Aarón.

Con la eliminatoria igualada, La Albuera entró en ebullición mientras Manel Ruano pedía calma a sus jugadores. Pero la Segoviana tan solo había encendido la mecha de una traca que retumbaría con fuerza minutos más tarde. Domingo rozó el segundo tras recoger un balón en el corazón del área, pero el pie de Aarón evitó el tanto del azulgrana. No tuvo que lamentarse mucho, porque en el minuto 33 obtuvo la recompensa a su gran inicio de partido. Dani Calleja botó un córner desde la derecha a la frontal del área pequeña, donde entró Domingo con todo para ajustar el balón al palo izquierdo y hacer el segundo de la tarde.

La Albuera era una fiesta en la que el Atlético Malagueño apenas apareció. Ontiveros dejó pocos detalles de su calidad, Harper pasó desapercibido y En-Nesyri lo intentaba pero sin acierto ante Chema, Anel y las ayudas de un Manu omnipresente. Apretaron los andaluces en el tramo final del primer tiempo, pero Facundo apenas tuvo que intervenir.

Tras el paso por vestuarios, pronto la Gimnástica Segoviana demostró que no iba a replegar y defender su renta. Tras una fallida cesión, Domingo lo intentó con Aarón fuera de la portería, pero los centrales malagueños desviaron su intento desde fuera del área. No obstante, el exjugador de La Granja todavía no había dicho su última palabra en el encuentro. De nuevo con Dani Calleja como ejecutor de una jugada a balón parado, Domingo se elevó más que nadie en La Albuera. Le ganó la partida en el cielo de Segovia a Aarón, y hizo el tercero con el que la afición azulgrana se sacudió los nervios y se vio en Segunda B.

Fue la puntilla para un Atlético Malagueño que apenas visitó el área de Facundo en la segunda parte. Los locales estaban cómodos, con y sin balón, demostrando saber jugar a ese otro fútbol que consiste en dejar pasar los minutos sin que ocurra gran cosa sobre el césped. Las ayudas eran constantes y los de Manel Ruano, desquiciados, no sabían por donde intentarlo.

La Segoviana dejaba pasar los minutos con Rubén (entró Víctor Pérez al lateral) y Quino en el centro del campo, quien sustituyó a Domingo, ovacionado por los más de 3.000 aficionados que llenaron La Albuera. Los espacios a la espalda de la defensa andaluza eran frecuentes y la Segoviana, que acabó con Borja Plaza de central debido a la lesión de Chema, amenazaba con un cuarto gol que llegó a falta de ocho minutos para el final. La puso Ayrton desde lejos para la entrada de Rubén desde segundo línea, quien batió por bajo a Aarón llevando el éxtasis a las gradas de La Albuera.

Faltaban algo más de diez minutos en los que hubo más tensión que polémica, con Luis Muñoz y Mula viendo la tarjeta roja tras una tángana producida enfrente de ambos banquillos. Con los jugadores y aficionados celebrando en la banda, tan solo faltaba esperar a que el árbitro señalase el final. Cuando este llegó, jugadores y aficionados invadieron el terreno de juego para celebrar que la Segoviana, por tercera vez en su historia, es equipo de Segunda División B.

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