Jornada 28

El Athletic de Garitano deja sin Liga a un Atlético alicaído

Rodrigo e Ibai Gómez, disputando un balón.

Dos cambios del técnico vasco, que ha mutado a los leones desde su llegada, deciden un encuentro muy cerrado que se desniveló en dos acciones de los puntas locales|Los de Simeone, descentrados, no salen de la espiral de tristeza en la que cayeron en Turín y quedan a expensas de un tropiezo del Barça para pensar en el título

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

Gaizka Garitano no fue un jugador que dejara una huella en el recuerdo colectivo de la afición del Athletic. Fue un centrocampista de trabajo, con carácter, que llegó a participar en el equipo vasco cuando participaba en Europa e incluso logró meterse en la Champions, cuando para acceder había que terminar segundo en Ligas. Pero, al igual que sucedió con Simeone en diciembre de 2011, ha conseguido mutar a un equipo en solo unos meses. Recuperando anímicamente a sus futbolistas con orden, seguridad defensiva, trabajo solidario, carácter y sentimiento pensando sólo en objetivos cercanos. Europa parece una quimera para un equipo vizcaíno que vivió con amargura las navidades pero la victoria ante el Atlético, un club con el que hay una historia común, es un chute de moral para pensar que la permanencia, con 37 puntos, es casi una realidad y se puede disfrutar de dos meses de tranquilidad.

Su aparición en el partido ante el Atlético, que llegaba con la tristeza de la debacle de Turín, fue decisiva. Sus dos primeros cambios participaron de manera activa en los dos goles de un encuentro con pocas ocasiones, que tuvo aspecto de empate sin goles hasta que los vascos castigaron un error de los de Simeone, que viven una semana de decepciones en la que se han despedido del sueño de la Champions y quizá, si el Barça no falla en el Villamarín, de la Liga. Es pronto para decir que se cierra una época en el cuadro madrileño, en el que muchos de sus pilares parece saldrán en verano. Alicaído, se confirmó que poner muchos delanteros no es garantía de gol ni de jugar bien. Con su tridente en el campo, ni disparó a puerta en la primera mitad.

En partidos tan cerrados como el de San Mamés, con dos equipos más centrados en no encajar y a la espera de un error ajeno, la figura de los árbitros se engrandece. Los futbolistas protestan cada acción desencajados, como si con esa petición desesperada evitasen pasar una temporada en la cárcel. Jaime Latre vivió, sobre todo en la segunda mitad, rodeado de miradas de los jugadores, esperando que por un pinganillo le dieran instrucciones que ayudasen para poder conseguir un gol.

2 Athletic

Herrerín, De Marcos, Nuñez, Yeray, Yuri, Dani García, San José, Ibai Gómez (Lekue, min. 90), Raúl García, Muniain (Córdoba, min. 70) e Iñaki Williams (Kenan Kodro, min. 84).

0 Atlético

Oblak, Juanfran (Correa, min. 80), Godín, Giménez, Saúl, Thomas, Rodri, Koke, Griezmann, Morata y Diego Costa

goles:
1-0: min 74, Iñaki Williams. 2-0: min 85, Kenan Kodro
árbitro:
Jaime Latre (Aragonés). Amonestó a Raúl García, Rodrigo, San José, Yeray, Expulsó al Profe Ortega por protestar en el minuto 62.
incidencias:
39.659 espectadores en San Mamés. Rodrigo y Yeray serán baja por acumulación de amonestaciones en la próxima jornada ante Alavés y Girona, respectivamente.

Y es que en el campo no se veía magia tampoco. Un ritmo muy bajo, uuuys provocados por algunos errores no forzados como una cesión arriesgada, algún golpeo a balón parado... Lo más destacable fue un paradón de Oblak a disparo potente de volea de Ibai que llegó tras un saque de banda de De Marcos prolongado con el exterior por Williams.

Polémicas y muchas protestas

Esa acción agitó a ambos equipos para aumentar las protestas sobre el colegiado. pidieron penalti por una accción entre Juanfran y Muniain, solicitando otro por mano, involuntaria claramente, de Saúl Ñíguez. Otros, los rojiblancos posteriores en la historia, también pidieron revisión del videoarbitraje el equipo visitante en una pugna entre Griezmann y Yeray. El defensa se llevó la pelota pero después golpeó en la pierna al francés, que se hizo daño además. Pareció involuntaria. Más polémica fue aún otra acción en la que Morata fue a golpear a puerta pero se encontró en su disparo con la pierna de San José.

En la segunda mitad Simeone colocó a los cuatro del centro del campo en rombo, siendo Griezmann el que estaba justo por detrás de los dos arietes. Mejoró el Atlético, que empezó a merodear el área de Herrerín aunque sin poner a prueba sus habilidades. Daba la sensación de que el gol visitante era más probable y quizá por ello Garitano optó por dar entrada a Iñigo Córdoba por Muniain, para optar más al juego por bandas.

Y, curiosamente, de las botas del recién comparecido nació el 1-0. Fue una pérdida por un lío entre Rodri y Giménez, que perdió la pelota por la presión de '11' rojiblanco y cayó a un Raúl García que abrió al espacio donde no estaba Juanfran para la carrera de Córdoba, cuyo disparo mordido mutó en un gran centro para que Iñaki Williams compareciese en el segundo palo a la espalda de Godín y fusilase a Oblak sin ninguna oposición.

Tercer gol ante los atléticos del delantero, que alcanza los 9 goles en esta Liga y que tuvo el 2-0 en sus botas tras una buena dejada de Raúl García, suplido por Kenan, que se fue ovacionado a seis minutos del final. Y en la primera que tocó el delantero, a los 27 segundos de pisar el césped, la certificó a la red.

San Mamés, donde nunca había perdido Simeone desde la remodelación, disfrutó y una pequeña parte de la afición local llegó a corear 'Juve, Juve'. Fue un alarde de mal gusto y de poca memoria, ya que la primera de las dos finales europeas perdidas fue ante los transalpinos en 1977. Es cierto que quizá algunos no habían nacido y sólo recuerdan la segunda, precisamente cedida ante el otrora filial. La prudencia, esa que lleva a Garitano y Simeone a pensar en el próximo partido, aconseja no escupir hacia arriba. Y es que algunos nunca aprenden...