El Madrid no juega, pero mata

Isco dispara para marcar el 1-2. /
Isco dispara para marcar el 1-2.

Tres 'mordiscos' de Cristiano, Isco y Lucas dan la victoria al líder en otro partido de desorden, relajación y poco fútbol

AMADOR GÓMEZMadrid

«Jugamos el primero (el Real Madrid) contra el último (Osasuna) y esto no me gusta para nada», advirtió este viernes Zinedine Zidane, la víspera de que su equipo se enfrente en El Sadar al conjunto navarro, al que sólo han sido capaces de ganar los blancos una vez en los últimos seis partidos disputados en uno de los terrenos más hostiles que se pueden encontrar. «Es una visita incómoda. Es un campo difícil. Osasuna siempre nos ha complicado las cosas y no va a cambiar», aventuró el técnico francés, que en su etapa de futbolista, como les ocurría a la mayoría de sus compañeros, siempre temía jugar en el estadio pamplonés, contra un rival de rompe y rasga en el césped y una afición que enciende a los suyos y también asusta desde la grada.

El Real Madrid no juega en la Liga en El Sadar desde hace tres años, cuando firmó su segundo empate consecutivo (2-2, tras el 0-0 de la temporada anterior), después de haberse impuesto por goleada (1-5) en el que ha sido hasta ahora su último triunfo, en la campaña 2011-2012. Precisamente, lo logró en camino hacia el que ha sido el último título de la regularidad de los merengues. Siete años después el Madrid está capacitado para repetir, no sólo victoria en terreno de Osasuna, sino también para conquistar la Liga, que se gana en campos tan comprometidos como El Sadar, donde el equipo navarro no ha sido capaz de imponerse todavía esta temporada: cuatro empates y siete derrotas.

El Sadar de ahora debería asustar a los merengues bastante menos que en la década de los 80, donde tras lanzarse al terreno de juego un cochinillo con la camiseta de Juanito, en 1989 se llegó a arrojar a Buyo un petardo que cayó cerca del entonces portero del Real Madrid, después de que fuese alcanzado en la cabeza por un objeto lanzado desde la grada, lo que motivó la suspensión del partido en el minuto 47 y la posterior clausura del estadio. Pese a ello, El Sadar continúa intimidando demasiado. «Es un campo muy complicado», insistió este viernes Zidane, que considera que pese a su situación deportiva, «Osasuna juega bien, y en su campo todavía es más difícil». «Sabemos lo que nos espera mañana, pero estamos preparados y físicamente bien para jugar el partido», apunta el entrenador del líder, preocupado también porque el Real Madrid lleva dos semanas sin competir por su despedida de la Copa y la obligada suspensión del partido contra el Celta por la rotura de una cubierta de Balaídos.

«A los futbolistas lo que les mola es jugar, pero llegamos bien a este partido porque hemos tenido tiempo para trabajar», reconoce Zidane, a quien ya sólo le queda en la enfermería Gareth Bale, aunque Toni Kroos tampoco podrá jugar contra Osasuna al estar sancionado. La gran duda de Zidane es si conceder la titularidad a Modric o reservar al croata para el partido del miércoles contra el Nápoles, pero en el centro del campo, donde se augura una gran batalla, parecen seguros Casemiro y Kovacic, con James e Isco a la expectativa. Como técnico de Osasuna, Petar Vasiljevic aún busca la primera victoria, aunque el adversario no sea el más indicado para añadir la segunda en el casillero de éxitos del colista.

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