Victoria, récord y a octavos como líder

Griezmann celebra con Tiago el 2-0 al PSV Eindhoven. /
Griezmann celebra con Tiago el 2-0 al PSV Eindhoven.

Sin brillo pero más equilibrado con Tiago de jefe, el Atlético superó al PSV y cosechó su quinto triunfo consecutivo en Champions

IGNACIO TYLKOmadrid

«Lo bueno del fútbol es que te da revancha cada tres días». Este tópico del deporte rey al que Diego Pablo Simeone suele recurrir, aunque no tanto como al de «partido a partido», les viene como anillo al dedo al técnico del Atlético y a sus jugadores, pensando en el choque de Champions que afrontan este miércoles frente al PSV Eindhoven, en el Vicente Calderón.

Todavía cariacontecidos por lo que les ocurrió en el derbi del sábado, donde el inapelable 0-3 ante el eterno rival les dejó a nueve puntos del líder liguero, los rojiblancos afrontan una cita clave para recuperar sus constantes vitales y tomar impulso para el futuro. Tras caer en tres de sus últimos cinco compromisos y encajar nueve goles, algo inédito desde el aterrizaje del preparador argentino en el Manzanares, existe un ambiente extraño en el subcampeón de Europa.

Hay dudas en los jugadores y en el entrenador, alabado al principio de temporada porque apostó por un once más ofensivo, con Koke en el eje del centro del campo, pero criticado luego porque así este Atlético ha perdido músculo y fortaleza defensiva. Ya lo anticipó de forma pública Gabi antes del derbi, lo que generó cierta controversia. Un capitán que se marchó muy molesto cuando fue sustituido en el derbi por Correa y que lo evidenció con gestos ostensibles.

El Cholo se plantea realizar hasta cuatro cambios con respecto al derbi. Se caerían del equipo Juanfran, a quienes los propios jugadores del Real Madrid vieron asfixiado, el central Savic, el polivalente Saúl Ñíguez y el ariete Fernando Torres. Entrarían el croata Vrsaljko, el uruguayo Giménez, fuera desde que actuó el 24 de septiembre ante el Deportivo, el argentino Nico Gaitán y el francés Gameiro. Una revolución si se habla de Simeone, poco proclive a los cambios.

Un triunfo de récord

Ya clasificado para octavos desde la jornada anterior, con un pleno de cuatro victorias que iguala su mejor comienzo en la campaña 13-14, cuando alcanzó la final de Lisboa, tiene más que perder que ganar en su duelo con el PSV. Si vence, se jugará el primer puesto en feudo del Bayern de Múnich, salvo que los bávaros fallen este miércoles ante el Rostov. Y una derrota o un empate profundizarían en el bache antes de visitar en Liga a un Osasuna en urgencias y con Joaquín Caparrós de estreno en El Sadar.

Enfrente estará un PSV de Philip Cocu que acaba de empatar sin goles con el Willem II en la Eredivisie, donde es tercero a seis del Feyenoord, líder, y que llega lastrado por las bajas de Locadia, Hendrix, Brenet y Guardado. El equipo holandés, que perdió en la ida por 0-1 ante el Atlético, precisa de una victoria en Calderón para seguir aspirando al consuelo de disputar la Europa League.

El partido, y sobre todo sus prolegómenos, estarán marcados por el incidente de las horas previas al duelo entre ambos equipos del pasado marzo en Madrid, cuando algunos hinchas holandeses humillaron a varios mendigos, lanzándoles monedas en la Plaza Mayor.

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