Fútbol internacional

El campeón de Europa desafía de nuevo a Guardiola

Guardiola y Klopp, dando órdenes desde la banda en la Community Shield./AFP
Guardiola y Klopp, dando órdenes desde la banda en la Community Shield. / AFP

El Manchester City busca alargar su hegemonía en Inglaterra mientras que el Liverpool de Klopp pretende lograr un título que no consigue desde hace treinta años

JONAY ANTÓN / NACHO CABALLEROMadrid

La Premier League 2019-20 comienza este viernes con el mismo gran atractivo de la temporada pasada: la batalla entre Manchester City y Liverpool, entre Pep Guardiola y Jürgen Klopp, el rey de Inglaterra contra el actual rey de Europa. Solo puede quedar uno. En este caso, los 'citizen' para continuar con su hegemonía y los 'red' para reencontrarse con el trono inglés, algo que no consiguen desde hace tres décadas.

El equipo de Guardiola aspira a conseguir un hito que no se ve en la liga inglesa desde hace dos décadas, como es la conquista de tres campeonatos consecutivos. El último club en lograrlo fue el Manchester United de Alex Ferguson, entre los años 1998 y 2001. Además, los 'red devils' han sido los únicos en conseguir esta proeza en la era Premier, que comenzó en la campaña 1992-1993. En la versión antigua, lo hicieron el Huddersfield Town, el Arsenal y el Liverpool.

Precisamente, el equipo de Anfield sueña con conseguir su primera Premier League. El año pasado estuvo cerca, quedándose a un punto del City y teniendo opciones hasta la última jornada. Klopp y los suyos ya han afirmado que van a intentar repetir los mismos números de la 2018-19 pero en esta ocasión, consiguiendo el ansiado trofeo. La última vez que fueron los dueños del fútbol inglés fue en la temporada 1989-90.

Ha sido un periodo de traspasos atípico en la Premier League. Acostumbrados a la inversión millonaria en incorporaciones, los equipos punteros apenas se han reforzado, lo que ha supuesto un considerable descenso en las cantidades que se estaban moviendo años atrás en Inglaterra.

El que mejor ha fichado del 'Big Six' es el Arsenal. El conjunto londinense estará capitaneado por segundo año consecutivo por Unai Emery, quien dio la temporada pasada un aire nuevo a un equipo que lleva vagando sin rumbo por la Premier y por Europa demasiado tiempo. Con el fichaje de Nicolas Pépé, procedente del Lille francés a cambio de 80 millones, los 'gunners' añaden más pólvora arriba a una plantilla que ya contaba con Pierre-Emerick Aubameyang y Alexandre Lacazette. La llegada de Dani Ceballos aportará ideas nuevas a un mediocampo falto de creatividad y el utrerano cogerá las riendas en la sala de máquinas tras su fantástico Europeo sub-21 de Italia y San Marino, donde la selección española se proclamó campeona. A pesar de ello, la defensa y la portería siguen siendo las zonas más débiles son las incógnitas que pueden debilitar las opciones del Arsenal de luchar por el título o al menos de entrar en la Champions League.

La salida de Eden Hazard rumbo al Real Madrid y la sanción de la FIFA con la imposiblidad de fichar durante dos ventanas de traspasos, han hecho que el Chelsea se encuentre en una situación de desventaja respecto a los equipos de arriba. La marcha de Maurizio Sarri propició la llegada de una leyenda del club, Frank Lampard, que será el encargado de devolver al equipo 'blue' a competir por la Premier League con un equipo que se presenta en un mar de dudas y con las novedades de los canteranos Tammy Abraham, que fue uno de los pilares del ascenso del Aston Villa, con 26 goles en 40 partidos y el talentoso mediapunta Mason Mount, que ya estuvo a las órdenes de Lampard la temporada pasada en el Derby County y anteriormente destacó en el Vitesse holandés.

El otro equipo londinense, el Tottenham de Mauricio Pochettino y finalista de la pasada edición de la Liga de Campeones, volvió al mercado tras más de un año sin poder realizar ni una incorporación por el alto coste de su nuevo estadio. Tanguy Ndombelé llegó procedente del Olympique Lyon con la etiqueta de ser el fichaje más costoso de la historia de los 'spurs' (60 millones de euros), a lo que se sumó ayer la cesión con opción de compra obligatoria de Giovani Lo Celso, procedente del Betis. Refuerzos que se antojan escasos para una plantilla que necesita más fondo de armario si quiere competir en condiciones por la liga, ya que las apariciones estelares de Harry Kane, Heung-Min Son, Delle Alli o Christian Eriksen no son suficientes.

Maguire, el más caro

El Manchester United también se ha reforzado, aunque quizás no lo suficiente como para enderezar una situación que empieza a preocupar seriamente por la imposibilidad de competir en condiciones en Inglaterra y en Europa. Con las llegadas de Harry Maguire, convertido en el defensa más caro de la historia tras el desembolso de 88 millones de euros al Leicester, y del lateral derecho Aaron Wan-Bissaka, el United tratará de solucionar los problemas de una defensa que hasta ahora hace aguas constantemente, con un David de Gea al que parece que ya no le dan las fuerzas para salvar día sí y día también a su equipo, en una plantilla tremendamente desequilibrada entre la zona de ataque, donde pierde a un Romelu Lukaku que puso rumbo al Inter, y el resto de líneas. La buena dinámica que alcanzó el equipo con la llegada de Ole Gunnar Solskjaer al banquillo es lo único positivo en el club de Old Trafford en los últimos tiempos.

Como posibles revelaciones destacan tres equipos que por plantilla se postulan como los que pueden complicar la vida a los de arriba. Estos son el Wolverhampton, el West Ham y el Everton. Los 'wolves', entrenados por el ex del Valencia Nuno Espirito, acabaron séptimos en la Premier la temporada pasada, llegaron hasta las semifinales de la FA Cup y esta campaña están disputando las rondas previas de la Europa League. Los 'hammers', dirigidos por Manuel Pellegrini, buscan empezar con buen pie y superar el decepcionante décimo puesto de la 2018/2019 con las novedades destacadas de Pablo Fornals y el delantero Sebastien Haller. Por su parte, los vecinos del Liverpool, que se quedaron a tres puntos de ocupar plaza europea, buscan dar un salto de calidad con el fichaje de Moise Kean, ex de la Juventus.

Una alta inversión en fichajes tampoco es sinónimo de éxito, menos en la Premier, y eso lo debe tener en cuenta el Aston Villa y sus casi 150 millones de euros invertidos. Uno de los recién ascendidos se ha podido permitir ese gasto, uno de los más altos de toda la liga, gracias al equitativo reparto de los derechos de televisión. No les garantiza entrar en competiciones europeas, ni siquiera la permanencia, pues la temporada pasada, el Fulham, siendo también uno de los equipos procedentes de la Championship, se gastó 117 millones y acabó la temporada descendiendo tras un rendimiento paupérrimo.