La Granja resuelve en la segunda parte un partido plomizo (2-0)

Gabi conduce el balón ante la defensa del Uxama en el campo de El Hospital. /Antonio Tanarro
Gabi conduce el balón ante la defensa del Uxama en el campo de El Hospital. / Antonio Tanarro

Los goles de Guty y Gabi tumban a un mermado Uxama y dan a los del Real Sitio un colchón de tres puntos con el descenso

LUIS JAVIER GONZÁLEZReal Sitio

En un partido en las antípodas de la excelencia, el CD La Granja canjeó tres puntos esenciales para repetir el próximo curso presencia en Tercera División. Victoria rácana ante el colista, que solo llegó con un suplente –el portero- que no llegó a participar. Es la tercera victoria seguida en El Hospital para un equipo que no había ganado en siete meses como local. Es su séptimo punto de los últimos nueve en juego. Y la consecuencia es que los de Diego Yepes, aún sancionado, se separan en tres puntos con la zona de descenso a falta de 15 por jugar –el Briviesca tiene un partido menos, pero ante un rival duro como el Palencia Cristo– y sube una posición: decimosextos tras la derrota del Bupolsa, que hace unas semanas les sacaba cinco puntos.

2 CD La Granja

Lorenzo, Aguirre, Alcu (Cristian, min. 62), Pluma, Alfonso Berrocal, Chechu (Ionel, min. 54), Koby, Piti, Gabi, Guty (Juli, min. 82) y Dani Lázaro.

0 Sporting Uxama

José Ángel, Camaño, Juan Ángel, Romero, Hleder, Diego, Ander, Álex, Alfonso, David Dueña y David Miranda.

GOLES.
1-0 (min. 66) Guty; 2-0 (min. 92) Gabi.

No es habitual ver las alineaciones de un partido de Tercera y que uno de los equipos tan solo haya podido llamar a filas a 12 jugadores. Lo excepcional de la circunstancia condiciona irremediablemente el aspecto anímico. Para La Granja, que tenía marcado el encuentro como una final, medirse a un rival devaluado puede conllevar dos consecuencias; la presión, por saber que la victoria es ya una exigencia, y la relajación, pensando que las leyes de la física ya han decidido cómo acabará la contienda.

El primer tiempo fue un episodio prescindible, con ritmo de amistoso de pretemporada, como reconoció el técnico del club soriano. Comenzó mejor La Granja ante un rival que permitía demasiada circulación entre líneas; llevaba Koby la voz cantante para buscar desequilibrar por el costado izquierdo con las caídas de Dani Lázaro y Guty. Se veía el terreno para cualquier brecha, pero los trazos en los desmarques no resultaban decisivos. Demasiadas acciones con espacios que acababan en frustración. Así las cosas, los del Real Sitio no probaron al meta rival. Ni siquiera en la cascada de saques de esquina, bien servidos, sin que ningún rematador estuviera en el momento y lugar adecuados.

Consciente de que el paso del reloj iba a conllevar una fatiga inevitable que no podría paliar con los cambios, el Uxama debía vivir entre su necesidad y su realidad. Bien plantados sobre el campo, con la presión justa, Alfonso era el referente incuestionable. Sin parecer esforzarse en correr, siempre estaba dispuesto a poner la pierna en el momento justo para provocar el error en la zaga granjeña. Casi lo logra cuando bloqueó un despeje forzado de Lorenzo. Tocó el balón el 9 soriano y se salvó el portero local porque el esférico salió desviado a terreno aliado. Atrás, los visitantes aguantaban con solidez las escasas tentativas locales con Helder como faro. El central, muy hábil tácticamente y bien colocado, incluso se atrevió a la ofensiva. Así las cosas, el único rastro estadístico de que hubo un partido de fútbol en los primeros 45 minutos fue un intento de vaselina de Álex, sin mordiente alguna.

El partido, que había arrancado unos minutos antes de la hora prevista (17:30 horas), se retrasó en el descanso. El club hizo la entrega de premios a las categorías inferiores en una banda del campo, junto al bar, mientras los jugadores veían pasar el tiempo plantados a la espera de que el perímetro quedase despejado y Gabi tuviera luz verde para ejecutar el saque de centro.

La parsimonia ceremonial era una réplica exacta de lo que ocurría en el encuentro y La Granja, nada satisfecha con el empate, cambio enseguida la formación retirando a Chechu del centro del campo y metiendo en la delantera a Ionel. Segundos después, protagonizó la primera internada reseñable de sus suyos cabeceando sin ángulo un centro pasado al segundo palo en busca de un rematador propicio en área chica. No lo encontró.

El partido se abrió porque al Uxama, con todas sus carencias –el equipo menos goleador y el más goleado del grupo VIII– no le valía el empate. Un equipo que llegaba al partido con 10 puntos de distancia con la salvación, que marcaba La Granja, con 18 por jugar solo podía mantener viva la utopía de la permanencia con una victoria. No estuvo lejos de lograrlo. Merodeó con cierto peligro en área granjeña y enganchó un testarazo en un saque de esquina que desató varios murmullos entre los aficionados locales.

No dio tiempo a que el paso de las carreras acabara marcando la caducidad física del cuadro soriano cuando el guión dio por buena la hipótesis de La Granja. En su primera jugada de postín, Koby le puso un balón delicioso a Guti, que empaló por arriba al palo contrario en las postrimerías del área chica. Un tiro imposible para José Ángel, que tuvo que sacar la pelota de su red en su primer episodio de exigencia.

Seguir creyendo era una labor ardua para el cuadro soriano: eran dos goles o la certeza del descenso. Y la puntilla se la puso a sí mismo con un error grave de Camaño. En un partido sin tarjetas amarillas, la primera vez que el colegiado se echó mano al bolsillo fue para mostrar al lateral izquierdo del Uxama la roja directa por una dura falta, pierna arriba, en un impacto que se escuchó desde la banda contraria sobre Dani Lázaro. Se levantó sin consecuencias el atacante segoviano y el defensa se marchó cabizbajo sin protestar la decisión.

La incertidumbre en el marcador era el único fleco para La Granja. Lázaro pudo cerrar la contienda tras una buena acción de espaldas de Gabi pero José Ángel sacó con mérito la manopla para desviar. El meta brilló al repeler junto a la línea de gol un intento de Gabi en el córner posterior. Así las cosas, el Uxama se encontró una falta en el balcón del área granjeña y subieron las pulsaciones. Hubo incluso un saque de esquina de los sorianos. Hasta que Gabi cerró la contienda cabeceando casi junto a la línea de gol en el descuento. Paso de gigante para la salvación en una tarde anodina.