Los goles calientan un frío partido

Jugadores del conjunto gimnástico se felicitan tras marcar uno de los goles en el partido frente al Briviesca./Antonio de Torre
Jugadores del conjunto gimnástico se felicitan tras marcar uno de los goles en el partido frente al Briviesca. / Antonio de Torre

La Gimnástica Segoviana cumplió con su papel y se impuso en La Albuera sin brillantez a un ordenado Briviesca

Fernando Arconada
FERNANDO ARCONADASegovia

Bien por el frío (se dejó notar posiblemente en la afluencia de espectadores); bien por el estado del terreno de juego (es lo que tiene el invierno), o por la diferencia entre un rival y otro (en la clasificación), no fue el mejor partido de la Gimnástica Segoviana. Ni de largo. Lo mejor, la actitud de los jugadores, que al menos cumplieron una de las exigencias del técnico, que era la de no confiarse, y sobre todo, los cuatro goles que le marcó al Briviesca.

4 Gimnástica Segoviana

Facundo, Adrián, Rubén, Charly, Anel, Manu (Juan de la Mata, min. 75), Elías (Domingo, min. 60), Asier Arranz (Dani Calleja, min. 70), Álex Conde, Quino y Mika.

0 CF Briviesca Norpetrol

Marco, Saúl, Miguel (Asier, min. 81), Pibe, Aner, Iván, Rubén, Álvaro (Alberto, min. 59), Juan, Juan Carlos y Seda (Mario, min. 73).

goles:
1-0, min. 21, Quino, desde la frontal del área. 2-0, min. 40, Elías. 3-0, min. 71, Álex Conde. 4-0, min. 77, Dani Calleja, de lanzamiento de falta directa.

Fue una jornada cargada de emoción, con Pablo Fierro en el recuerdo también de la familia gimnástica y un tanto extraña, porque el Briviesca tuvo que jugar con la segunda equipación (la blanca) de la Gimnástica, en la que se salvaron los cuatro goles. El primero, de Quino, desde la frontal del área. El segundo de Elías, tras una gran jugada de Mika (que aunque no marcó fue uno de los destacados del partido) y ya en la segunda, con el zapatazo de Álex Conde también de falta directa y la falta directa magistralmente ejecutada por Dani Calleja. Motivos para calentarse las manos en esa fría tarde.

Por lo menos, el equipo local no falló en esa obligación e incluso en el deber de sumar los tres puntos para no perder comba con la Arandina y el Zamora y efectivamente, dejarse de historias y ganar, que también hay que saber desenvolverse en este tipo de partidos que exigen ser más prácticos que espectaculares. Con ese reto de ser más verticales en su juego, no comenzó mal el conjunto local, con buena salida, como en un centro de Mika que atrapó bien y seguro el portero visitante. Más de uno se frotaba las manos. Y bien que se agradecía. Lo que a lo mejor no se esperaba tanto es que el rival pusiese en más de un apuro a la zaga gimnástica, que dio un par de avisos más fruto de la indecisión de los defensores locales. Incluso se atrevió a intentar presionar la salida de balón de la Segoviana. Precisamente en un robo de balón el visitante Rubén intentó sorprender al guardameta Facundo, viendo que estaba adelantado. Se quedó en eso, en un intento. Los problemas locales estaban en el centro del campo; tampoco era fácil llevar el balón controlado. Quino ya dio un primer aviso en un lanzamiento templado y colocado, tras una buena jugada de Mika. Su lanzamiento salió fuera por poco. Poco después, el que lo intentó, también sin fortuna, fue Asier Arranz.

Los minutos iban pasando con un Briviesca ordenado, que con poco creaba problemas a los centrales. El visitante Juan casi mete el gol de su vida, de tacón y de espaldas a la portería... Y seguramente que el Briviesca se acordó de esa acción porque poco después llegó el golazo de Quino, con un lanzamiento de calidad desde la frontal del área. Se acomodó el balón, apuntó... y para adentro. Una buena manera de abrir el marcador, el año, la segunda vuelta... Voló el portero visitante pero fue inútil su estirada. 1-0. Mejor no jugar con fuego, por si acaso, porque el Briviesca seguía mandando algún que otro recado. Mika tomó buena nota, fabricando la jugada del 2-0. Se fue de su marcador como si llevara el balón cosido a la bota y puso un centro para que Elías anotara el segundo. Con la tranquilidad de esos dos goles se llegó al final de la primera parte.

La segunda parte bajó más enteros porque tampoco es que diera la sensación de que la Segoviana se podía complicar la vida. Mantenía el control e iba pasando por menos apuros. De hecho, Facundo tenía que realizar ejercicios para calentar ante el frío que se notaba más en el terreno de juego. Y fueron los goles los que hicieron entrar en calor. Primero, con otro tanto de bella factura de Álex Conde, culminando una buena jugada en la que intervino Mika y el conjunto de Manu González cerró su cuenta anotadora con otro gol para aplaudir, el de Dani Calleja de falta directa, que nació precisamente de una falta al borde del área que le hicieron al propio jugador gimnástico. Cogió el balón, dijo «esta es mía», colocó el balón con mimo en el campo y en el fondo de la red de la portería del Briviesca. Un lanzamiento ante el que nada pudo hacer el guardameta Marco. Y aunque no marcó, el partido terminó con un lanzamiento de Mika que atrapó el portero visitante. Lástima, hubiera sido el premio al buen partido que hizo el jugador.