La ONU del fútbol segoviano

Los jugadores del IE University Athletics, en el campo de Los Escobares, en La Lastrilla. /Antonio de Torre
Los jugadores del IE University Athletics, en el campo de Los Escobares, en La Lastrilla. / Antonio de Torre

El equipo de IE University, con 13 nacionalidades, tiene el inglés como idioma y compite en la Segunda Provincial

LUIS JAVIER GONZÁLEZSegovia

Solo el deporte es capaz de unir en Segovia a un colectivo que apenas supera la veintena de personas y que engloba a 13 nacionalidades. El equipo de fútbol de IE University está lejos de la élite, pero puede presumir de ser un proyecto de integración incomparable. Por sus banderas compartidas –desde la española a Francia, Bélgica, Perú, Venezuela, Dinamarca, Egipto, Guatemala, Alemania, Italia o India– a sus experiencias culturales. Y la ONU del fútbol segoviano ascendió el pasado fin de semana a Primera Provincial, la sexta categoría nacional.

El móvil de Andrés dos Santos, capitán con 20 años, echaba ayer humo ante las novedades en el despliegue militar de su Venezuela natal. Es un ejemplo de un grupo forjado con mimo. «Tratamos que no solo hagamos cosas en los entrenamientos, sino fuera. Desde ir juntos a ver un partidos de Champions a tomar algo. Tenemos un grupo especial. Siempre estamos muy pendientes el uno del otro y eso nos ha hecho ser un buen equipo». Es su tercer año en Segovia y del equipo del año pasado apenas quedan seis jugadores. «Tenemos que empezar cada año de cero, adaptando el estilo, mientras el resto de equipos se conoce de siempre».

El entrenador, Sergio Álvarez, tiene el reto de rehacer el vestuario cada año cuando los alumnos se van a Madrid a terminar sus estudios. El idioma es el inglés, sobre todo al principio de temporada. «Al final, la mayoría se defiende en castellano, aunque tenga que preguntar algo, y eso intentamos conseguir». El nivel es bueno porque la mayoría ha jugado al fútbol en su país. Hay un límite de fichas y su labor al principio de temporada es elegir a 21 o 22, aunque la oferta de estudiantes es mucho mayor.

El egipcio Omar Karim Sherif, hijo de diplomático, ha jugado desde pequeño al fútbol en Bahrein o Togo. «He estado en todo tipo de campos y con gente muy diferente. El fútbol aquí es muy distinto, mucho más rápido. Aquí juegas con tus piernas, no con tu físico, y dependes de tu habilidad para manejar el balón. Era bueno físicamente, pero esta transición me ha hecho mejorar mucho técnicamente», explica en inglés el jugador, de 18, que valora la experiencia. «Disfrutamos de la diversidad, estamos todo el día bromeando. Tienes jugadores lentos, rápidos, tácticos. Es difícil encontrar estabilidad, pero este año hemos hecho un buen equipo y espero que nos permita crecer». Su pasión le lleva hoy a Barcelona a ver a su ídolo nacional, Mohamed Salah, en el partido de Champions entre Liverpool y el cuadro catalán.

El entrenador relata la esencia del proyecto. «Al principio, como cada uno es de un país, los chicos vienen un poco solitarios, pero luego hacen muchísima piña. Se entrena dos días a la semana, jugamos los fines de semana, tenemos los trofeos, viajes... Yo luego les veo de fiesta y conozco jugadores que han estado conmigo hace dos o tres años, se han ido a Madrid y están viviendo juntos o se han ido de intercambio a una universidad de Canadá o Estados Unidos. Al final, en la universidad pasas tiempo con los de tu clase y con los que haces las actividades».

El equipo es un verso libre en una categoría veterana, con jugadores que llevan años compitiendo juntos. «Es complicado. La gente les ve como muy niños [hay cinco jugadores en edad juvenil] e intentan llevárselo a su terreno; intimidar, hacer faltas, protestar al árbitro... Es un fútbol más directo, de choque, que no nos beneficia. En el universitario, con gente de su edad, se juega a otra cosa. Pero bueno, esto es fútbol y cada uno tiene que utilizar sus armas. Todo esto, si alguno quiere seguir jugando, le servirá».

El segundo ascenso a Primera Provincial

IE University Athletics disputa la cuarta temporada en el fútbol provincial. Consiguió el pasado fin de semana asegurar su segundo ascenso desde Segunda a Primera Provincial. Aunque aún discute con el filial del Monteresma el campeonato liguero, el cuadro morado no puede subir porque compartiría categoría con el primer equipo.

«La universidad siempre ha dado todas las facilidades a los chicos que querían hacer deporte», explica Sergio Álvarez, entrenador durante todo el periplo. Como el fútbol tenía mucha demanda, se creó un club para jugar en ligas municipales. La institución no tardó en federar al equipo, que ascendió en su primera temporada en Segunda Provincial pero perdió la categoría al año siguiente.

Al resto de equipos les llama la atención detalles como ir en autobús en una categoría donde los jugadores viajan en vehículos particulares. «Oye, van en autobús porque no tienen coche. ¿Que tienen dinero? Pues sí, qué le vamos a hacer», replica el técnico, que esgrime otros detalles. «Hay veces que se ponen a hablar en inglés entre ellos y los rivales piensan que les están insultando».

Pedro Yagüe, un habitual en las categorías inferiores de la Segoviana, es el único segoviano del equipo y busca aislarse de esos conflictos. De hecho, a veces le toca actuar de traductor con el árbitro. «Hay muchos malentendidos y tenemos que estar ahí. No hablan en inglés para faltar el respeto, es que no tienen otro medio para comunicarse». Incide en la diferencia física. «Nosotros tenemos bastante más resistencia. Se nota ante gente de casi 40 años, en las segundas partes salimos más fuertes». El grupo, con un grueso de jugadores de segundo año que el año que viene estudiará en Madrid, volverá a empezar de nuevo, pero él, de 19 años, quiere seguir. «Dependo mucho de los horarios de clase, pero me gustaría. Habrá que hacer un equipo completamente nuevo». La ONU mudará su piel.