Una dulce derrota en penaltis para la Segoviana ante el Castilla (2-2)

Moha trata de atrapar un balón tras un saque de esquina de la Segoviana. /Antonio Tanarro
Moha trata de atrapar un balón tras un saque de esquina de la Segoviana. / Antonio Tanarro

El cuadro azulgrana remonta en el tramo final un 0-2 y las nuevas incoporaciones rinden a buen nivel en La Albuera

LUIS JAVIER GONZÁLEZSegovia

La Segoviana deja su primer amistoso de entidad de la pretemporada con errores que remediar y con motivos para sonreír. Cayó uno de esos goles evitables del curso pasado, pero la derrota ante el Real Madrid Castilla no empaña el olfato goleador de Álex Conde, que marcó en su debut en La Albuera, y las buenas maneras de los otros dos nuevos fichajes, Adrián en el lateral diestro y Charly en el centro de la zaga. La derrota en penaltis es dulce.

El encuentro respondió al perfil de ritmo bajo de un partido de pretemporada. La sensación de peligro llegaba por parte blanca pero con Anel llevando el estandarte, la muralla aguanta. Rechazó las dos tentativas más peligrosas con su eterna buena posición, frustrando un contraataque en superioridad numérica al filo del descanso. Incluso firmó la primera amenaza local en con un balón suelto que el meta blanco despejó a córner. Juan de la Mata cogió la batuta en el pivote defensivo; no se precipitó y no se sintió intimidado. El Castilla, por su parte, esgrimía el factor desequilibrante de Alberto y Feullasier por las bandas. Hubo un par de faltas peligrosas; Cristo estuvo cerca de encontrar la escuadra y De la Fuente cabeceó solo en el punto de penalti ante la defensa desguarnecida. Salió sin opción Facundo, que después se animó a salir lejos de los confines del área para despejar un balón dividido.

Los dos semifallos de Facundo desembocaron en un error con consecuencias. Salió tarde a un envío raso y Cristo se adelantó. No se precipitó el delantero, que mantuvo la compostura cuando el portero recuperó la verticalidad y cedió a la llegada de Jaume, que puso el interior para marcar ante el repliegue imposible de la zaga azulgrana. El encuentro hasta entonces cuadriculado se rompió en mil pedazos y el filial blanco debió sentenciarlo en dos disparos a bocajarro de Feullasier y Fidalgo. Respondió Facundo, que se rehizo con dos intervenciones de mérito.

El Castilla tenía tal veneno al contragolpe que la picadura se temía inevitable. Cristo, con un repertorio brillante con el balón en los pies, asistió Jorge de Frutos con un magnífico pase al hueco de primeras para que su compañero exhibiera punta de velocidad en el uno contra uno y definiera con un excelso remate alto al segundo palo. El segoviano, que ascendió a Segunda el año pasado con el Majadahonda, rindió con nota.

No se venció la Segoviana. Conde ya oposita a hombre gol: dos goles en sus primeros 90 minutos. Cazó una gran internada de Ivi por la izquierda y definió sin piedad por abajo al palo largo. Adrián mostró sus virtudes como lateral profundo con varias internadas y se ganó sus primeros aplausos. Le quedaban 15 minutos al cuadro azulgrana para forzar los penaltis y Conde martilleó con un disparo con mordiente desde la frontal que Moha repelió a córner. El hombre llamado a marcar diferencias dejó la tarjeta de presentación.

Con el Castilla fundido, un gran centro de Adrián encontró premio e Ivi forzó los penaltis con un cabezazo inapelable desde el punto de penalti. La impoluta tanda de penaltis madridista, con cuatro lanzamientos acertados y dos intervenciones de Moha a Javi Marcos y Conde, no empaña la remontada. Y De Frutos reinó como hijo pródigo en su tierra con un penalti sensacional.

 

Fotos

Vídeos