La directiva de la Segoviana dimitirá al final de la temporada

Directivos de la Segoviana, durante la asamblea que tuvo lugar en el Instituto Andrés Laguna./Antonio de Torre
Directivos de la Segoviana, durante la asamblea que tuvo lugar en el Instituto Andrés Laguna. / Antonio de Torre

El presidente Agustín Cuenca explica a los socios el proceso fallido sobre la conversión del club en Sociedad Anónima Deportiva

Fernando Arconada
FERNANDO ARCONADASegovia

Debería de haber sido una asamblea para que el grupo que quería invertir en la Gimnástica Segoviana, explicara a los socios su proyecto para la conversión del club en Sociedad Anónima Deportiva, para resolver todas las dudas y sobre todo para tener más elementos de información antes de la fecha del 20 de octubre, día de la votación para su aprobación.

Debería... pero no fue así. En días pasados, la junta directiva de la Gimnástica y la dirección de Teknei de forma conjunta decidieron desistir de la propuesta de conversión del club en SAD. Ambas partes entendieron que el debate creado y la crispación existente entre la masa social generó un clima poco propicio para decidir un nuevo modelo de gestión del club. La directiva quiso explicar los pasos dados en esta fallida propuesta y también dar respuesta a las cuestiones económicas planteadas por algunos socios. La idea del club es la de contar con una auditoría externa «para que no haya dudas sobre las cuentas».

De lo más destacado de esta asamblea, a la que acudieron cerca de un centenar de socios, es que la directiva se mantiene firme en la decisión que ya expresaron si se daba el caso de que no saliera este proyecto adelante. Y así lo comunicó el presidente Agustín Cuenca. «Como no puede ser de otra manera, cumpliremos con todos los compromisos adquiridos tanto con los jugadores, como con la cantera, patrocinadores, proveedores, clientes... aguantaremos hasta el final de temporada y a partir de ahí dimitiremos y será una junta gestora la que convoque elecciones para que otras personas dirijan el futuro del club. Seguimos pensando que el debate de la Sociedad Anónima Deportiva antes o después habrá que afrontarle porque no somos pocos los que pensamos y queremos que el club dé un salto de calidad y tal y como está ahora mismo es impensable». Agustín Cuenca también incidió en el protagonismo de los socios. «Sois los que tenéis que ver lo que queréis y nosotros estamos abiertos para dar el soporte necesario a vuestras propuestas», comentó en relación a la posibilidad de retomar la idea.

El presidente recordó que durante la anterior legislatura «tuvimos varias propuestas para convertir al club en Sociedad Anónima Deportiva. En ningún momento las hicimos públicas porque no sé si acertadamente o no esta directiva hizo de filtro porque no nos parecieron buenas para el club».

Desgranó cómo se había contactado con el grupo inversor que quería inyectar dinero en el club. «Hace unos seis meses un conocido en común nos puso en contacto con el grupo inversor, no era ni una persona ni una empresa, eran cuatro, un proyecto en el que iban a participar dos personas del mundo financiero y otras dos del mundo tecnológico. Con todo lo que pasó hubo una persona que se cayó, el grupo se quedaba en tres y solo ha trascendido un nombre porque ha sido el que ha llevado el peso de las negociaciones. Uno reside en Segovia, otro desciende de aquí», desveló.

El presidente gimnástico también desveló que la idea de este grupo inversor era estar como mínimo un plazo de cinco años, y las cantidades que tenían pensadas para inyectar en la Segoviana eran de 300.000 euros en Tercera División, a mayores de lo que generara el club, y en Segunda División B en torno a 700.000, 750.000 euros.

«Nos pareció una buena cantidad; con esas cantidades no seríamos un equipo 'top' en Segunda B pero sí que nos hubiera, creo, dado la oportunidad de alcanzar el fútbol profesional. Se podía lograr», comentó. La idea era la de un capital social de 400.000 euros, con un valor por acción de unos 300 euros.

Había otras cuestiones que se veían con buenos ojos era que las cantidades que iban meter en el club iban a ser a través de ampliaciones de capital y así el club no se endeudaba con los inversores; además estaban dispuestos en un momento dado a cofinanciar obras en el estadio de La Albuera y otra vía que planteaban, aunque tuviera poco que ver con el club, era la de instalar una plataforma para crear trabajo. «»Todo eso daba un valor añadido y una vez que nos gustó la idea, estábamos convencidos de que era un buen proyecto para la Segoviana y faltaba el siguiente paso, que era contarlo a los socios. «Había muchas formas y la verdad es que en este aspecto tenemos que reconocer que la comunicación y los tiempos los hemos gestionado francamente mal», reconoció Agustín Cuenca. «No quisimos dar más datos porque pensábamos que ellos mismos eran los que tenían que venir a explicar su proyecto».

Y a partir de ahí, las pintadas, amenazas, «una fractura de la masa social que creo que nunca antes se había dado en este club y que creo que no es nada bueno para llevar a cabo un debate así. Y no sé por qué también hubo un intento de desprestigiar a esta directiva, no por su gestión ni por sus decisiones, simplemente por la idea que tenemos de lo que debe ser el club y me vais a perdonar, pero por ahí no vamos a pasar», dijo. De ahí la marcha atrás en esa decisión.