Tercera División

El Becerril rescata un punto

Jesús lanza a puerta ante la salida de Alberto. /Marta Moras
Jesús lanza a puerta ante la salida de Alberto. / Marta Moras

Los de Edu Narganes empatan ante el Mirandés B en el descuento gracias a un gol de Carlos

LÍA Z. LORENZOPalencia

El Becerril sumó su primer punto de la temporada en un final agónico, en el que Carlos se elevó por encima del resto en una falta lateral para mandar el balón al fondo de las mallas y devolver la esperanza a los morados. A pesar de todo, el empate tiene un sabor amargo para los de Edu Narganes, que se habían dejado remontar un 1-0 ante el Mirandés B, que cabalga a lomos del talentoso Ibra.

2 Becerril

Sevi, Kike (Carlos, min.65), Sierra, Merino, Jesús, Riki, Diestro, Guti (Diego, min.68), Melero, Kuko (Jorge, min.45) y David.

2 Mirandés B

Alberto, Eneko, Toni, Santa, Jonay, Toura (Fabio, min.65), Santo, Lucas, Ibra, Zunzu (Estefano, min.60) e Iván (More, min.80).

Goles.
1-0, (min.17), David. 1-1, (min.48), Ibra. 1-2, (min.66), Ibra. 2-2, (min.93), Carlos.
Árbitro.
Carlos Cañíbano. Mostró amarilla a Jesús, Melero, Merino y Riki por parte del Becerril y a Lucas, Toura y Santa por parte del Mirandés B.

El Becerril salió con las líneas adelantadas, con la intención de presionar muy arriba y dificultar la salida del balón del Mirandés B. Pero los burgaleses han construido un equipo con mucha calidad, capaz de salir tocando sin problemas. Y cuando no encuentran a un compañero en el centro del campo buscan a Ibra, un extremo endiabladamente veloz que fue un quebradero de cabeza por la banda izquierda. A pesar de todo, el guión que había preparado Edu Narganes funcionaba. Los morados eran capaces de robar cerca del área rival y antes del minuto 15 tuvieron una doble ocasión para adelantarse en el marcador. Kuko remató a la perfección un centro desde la izquierda y solo la pierna salvadora de Toura bajo los palos evitó el gol. En el rechace, Diestro disparó desde fuera del área y obligó a Alberto a una gran estirada para mandar a córner su volea.

Los becerrileños apretaban en la pelea por sumar la primera victoria de la temporada. Mientras, el Mirandés B percutía sobre la idea de Ibra por la banda. El joven extremo era un puñal y las jugadas peligrosas de los visitantes llegaron siempre a través de sus botas. Poco a poco el Becerril se hizo con el mando del encuentro para poner cerco a la portería de Alberto. Y así llegó el 1-0. Merino centró desde la derecha para que Kuko peinara en hacia el segundo palo. Allí apareció como una exhalación David para adelantar a su equipo (1-0).

El tanto cambió el partido. Los morados decidieron cerrar filas, guardar fuerzas y esperar un poco más atrás mientras el Mirandés B se lanzaba a por el empate. Lucas pudo poner las tablas en el marcador tras una buena jugada de Iván por la derecha, pero su disparo se marchó por encima de la portería de Sevi. El portero morado estuvo muy atento para desbaratar un mano a mano con Ibra, que ganaba una y otra vez la espalda de la defensa. Los becerrileños acusaron el desgaste físico de los primeros minutos, cuando acosaron a los burgaleses, y decidieron refugiarse y salir a la contra. David estuvo a punto de poner el 2-0 en un buen contraataque, pero su disparo se fue a la derecha de Alberto. Esa oportunidad puso final a una primera parte en la que el Becerril había sido capaz de imponer su ritmo de juego ante un Mirandés B que amenazaba con la calidad de sus delanteros. El paso por los vestuarios no trajo buenas noticias para el equipo de Edu Narganes. Ibra, que había intimidado a la defensa morada durante toda la primera mitad, cazó un balón en tres cuartos de campo y se sacó un tiro seco, que botó delante de Sevi para colarse en la portería local. El Becerril tuvo que asumir de nuevo el protagonismo en el encuentro tras el efecto anestésico que había tenido el tanto burgalés.

El problema es que enfrente había un jugador llamado Ibra, con un talento descomunal. El extremo recogió el balón en el centro del campo e inició un eslalon, regateando a todos los jugadores morados que salieron a su paso para terminar con dos recortes dentro del área y un derechazo incontestable, perfectamente colocado, ante el que no pudo hacer nada Sevi. El segundo tanto de los burgaleses noqueó a los locales, incapaces de comprender cómo habían perdido el control de un partido que habían controlado durante los primeros 45 minutos. En medio del caos, Jorge tuvo el empate en un mano, pero Alberto estuvo rapidísimo para sacarle el mano a mano. El portero se elevó para salvar a su equipo en los momentos clave e hizo una doble parada, a David y Sierra, en la salida de un córner para que el 1-2 no se moviera del marcador. Y cuando el partido agonizaba llegó el tanto de Carlos y la sensación de que el punto no le valía a nadie.