El Becerril no muestra síntomas de reacción en el Ruta de la Plata

Melero defiende un balón frente a un rival del conjunto zamorano, en el partido de ayer en el Ruta de la Plata. /Lof
Melero defiende un balón frente a un rival del conjunto zamorano, en el partido de ayer en el Ruta de la Plata. / Lof

Los de Edu Narganes suman su cuarta derrota consecutiva y caen hasta la última posición

ÁNGEL GARCÍA (ADG)Zamora

Cayó por la mínima el Becerril en Zamora en el final de una semana maratoniana en la que el conjunto palentino no ha conseguido remontar el vuelo. El bloque zamorano venció por la mínima por la férrea alianza establecida entre Sevi y la madera, que cumplimentó la estelar actuación del portero repeliendo hasta cinco lanzamientos. Al final, valió el solitario tanto de Dani Hernández para hundir hasta el último puesto a un Becerril sin mordiente.

1 Zamora

illanueva, Parra, Asiel, Piña, Coque, Guille (Vallejo, min.68), Carlos Ramos, Juanan, Dani Hernández, Escudero (Rubiato, min.77) y Valentín (Zotes, min. 60).

0 Becerril

Sevi, Kike, Sierra, Merino (Adrián, min.74), Jesús, Kuko, Diestro, Carlos (Melero, min.31), Riki, Guti (Diego, min.63) y David.

Goles:
1-0, min.22: Dani Hernández.
ÁRBITRO:
Sánchez Ingidua, Salamanca. Sin amonestaciones.
incidencias:
Municipal Ruta de la Plata.1.700 espectadores.

El guión del duelo parecía claro, y más o menos se cumplió. El Becerril planteó un partido defensivo, tratando de mantenerse muy ordenado en defensa, basculando de lado a lado y tapando cada posible espacio que diera aire al Zamora entre líneas, principalmente por dentro. La escuadra morada formaba con una línea de cinco defensas, tres mediocampistas y dos hombres arriba cada vez que los locales trataban de montar el juego. Ante eso, los hombres de David Movilla trataron de descolocar la ordenada retaguardia morada alternando juego en corto por dentro, llegadas por banda y diagonales a la espalda de la defensa.

La primera ocasión fue para Escudero. El delantero del Zamora recortó en la frontal y su disparo raso a la base del poste lo sacó Sevi. Precisamente Sevi fue, sin duda, el mejor jugador del Becerril, ya que desbarató una y otra vez las acometidas del conjunto local.

En el minuto 18, Dani Hernández mandó al palo un centrochut desde la banda. Era el primero de los cinco palos que sufriría el Zamora durante el duelo. Solo cuatro minutos después, y con el Becerril metido en su primer tercio de campo, un mal despeje de la defensa palentina acabó en un balón que salió muerto a la frontal del área.

Parecía que el tanto podía descomponer el ordenado trabajo defensivo del Becerril. Pero curiosamente, el bloque morado mejoró mucho a partir de la media hora de juego. La lesión de Carlos, le sentó mejor al equipo de Nargares. La salida de Melero hizo que el Becerril cambiase de sistema en el centro del campo y el Zamora se desajustó. Pese a que la defensa del Zamora apenas tuvo trabajo, Kuko, recibió más balones para poder hacer intentos de ataque. El Zamora llegó por delante al descanso después de que Carlos Ramos estrellado un tiro cruzado contra el poste y con Sevi en plan estelar deteniendo una y otra vez los disparos, tanto desde fuera del área como los enviados desde el corazón de su zona.

El paso por los vestuarios le vino bien al Zamora, que interpretó el cambio de sistema del Becerril y encerró a la escuadra de Eduardo Nargares en apenas veinte metros. Los locales dispusieron de un torrente de llegadas, pero tres palos y las acciones de Sevi en la portería desesperaban a una hinchada local que no terminaba de sentirse cómoda con un resultado tan exiguo. De hecho, algunos desajustes en la presión del Zamora permitieron ganar cuerpo al Becerril, que empezó a estirarse en el tramo final para llegar a la portería de Jon Villanueva.

Otra vez Kuko fue el jugador que canalizó el juego, aunque esas salidas se tradujeron en apenas dos disparos tímidos de Melero y Diego en el segundo acto. Por su parte, el Zamora trataba de anotar la diana de la tranquilidad. Una diana que finalmente no llegó y que obligó a que el duelo acabase con el ajustado 1-0. Un resultado escaso para la posesión y para las ocasiones generadas por el Zamora, pero que dejaron un gran protagonista en el Becerril, el arquero Sevi.

Tras este triunfo, el Zamora finaliza la semana con un gran nueve de nueve, metido en las posiciones de fase de ascenso a Segunda División B, mientras que el Becerril sigue hundido en el fondo la tabla, todavía sin puntuar -ya es el único equipo-, después de haber empezado el campeonato con un calendario temible: jugando ante cuatro equipos que pelearán por 'play-off' y habiendo cumplimentado ya su jornada de descanso.