Fútbol Sala

El Universidad de Valladolid golpea al Santiago de Sama y certifica la tranquilidad

El Universidad de Valladolid golpea al Santiago de Sama y certifica la tranquilidad

Los porteros fueron los protagonistas de un partido que se decidió por los goles de Picolo y David R.

El Norte
EL NORTEValladolid

El Universidad de Valladolid estará una temporada más en Segunda B. Necesitaba una victoria ante el Santiago de Sama para lograrlo y no desperdició la ocasión. Aunque cumplir el objetivo de la tranquilidad no fue sencillo, ya que hasta la segunda parte Picolo y David R. no consiguieron marcar los dos goles, en un encuentro en el que los porteros fueron los protagonistas.

El partido comenzó con unos minutos de retraso debido a que el partido del equipo femenino de fútbol sala finalizó más tarde de lo esperado. Las universitarias no tuvieron suerte contra Ferrol y cayeron por 2-6. En la mano de los chicos estaba tomar la revancha en la tarde de este sábado.

2 Universitario

David, Ofa, Raulito, David R. y Javi. También jugaron: Leal, Muñoz, Isaac, Picolo, Miguelín y Sancris.

0 Santiago de Sama

Pelayo, Márquez, Chino, Dani y Julio. También jugaron: Fredy, Valdés, Saúl y Choki.

Goles:
1-0, minuto 21: Picolo; 2-0, minuto 32: David R.
Árbitro:
Merino González y Moreno de Santos, de Segovia. Mostraron tarjeta amarilla a los locales Javi y David, y al visitante Dani. Expulsaron por doble amonestación a Saúl, del Santiago de Sama.
Inicdencias:
Partido correspondiente a la jornada 26 del Grupo I de Segunda B, disputado en Fuente la Mora ante unos 100 espectadores. El encuentro comenzó con unos minutos de retraso debido a la finalización tardía del evento previo en las instalaciones

El Santiago de Sama demostró desde el primer minuto una intensidad propia de lo que se está jugando. Por ello, los asturianos trataron de llevar el timón en el inicio. Lo intentaron, pero no lo consiguieron con claridad, puesto que el choque se convirtió en un intercambio de golpes continuo.

David y Pelayo se erigieron como protagonistas en un duelo de intervenciones muy meritorias. Sus pies y manos parecieron multiplicarse para desbaratar las ocasiones de los rivales. Raulito también se topó con el meta visitante en un remate en el segundo palo cuando con casi todo a su favor para inaugurar el marcador.

Pero este no se movió en el primer tiempo, aunque solo tardó 19 segundos en hacerlo tras el descanso. Picolo soltó un latigazo y el balón se coló en la portería asturiana. El benaventano volvió a mostrar su poderoso golpeo en ataque y, poco después, su escoba en defensa, cortando un peligroso pase al segundo palo.

El 1-0 no cambió absolutamente nada, ya que el intercambio de golpes continuó. Pero David y Pelayo reaparecieron para desesperar a sus rivales, que no veían la manera de superarles. Los minutos pasaron para alegría de los universitarios, aunque pasado el ecuador del segundo acto ampliaron la ventaja. Raulito visualizó a la perfección el desmarque de David R. al espacio para meterle el balón al segundo palo y que este subiera el 2-0 al electrónico.

Quedaban ocho minutos por delante y el Santiago de Sama puso en la cancha todo lo que tenía. Así, con Choki como portero-jugador dispusieron de más ocasiones, pero David y los postes ganaron la batalla defensiva para dejar la meta a cero.

Por si fueran pocos males para los asturianos, Saúl vio dos tarjetas amarillas casi de manera consecutiva y dejó a su equipo en inferioridad numérica en los instantes finales. Los de Kike Molina no ampliaron más la ventaja, pero sí saborearon el triunfo de la tranquilidad, el que les permitirá competir otro año más en Segunda B. El conjunto vallisoletano saca 16 puntos a la zona de descenso y 15 al decimotercer clasificado -ante un posible arrastre desde Segunda-, por los que las matemáticas le dan la permanencia a falta de cuatro jornadas.

Sin mucho tiempo para descansar, el Uni volverá a jugar este miércoles, 1 de mayo, en Guardo, que este sábado perdió en su visita al Ventorrillo (3-2) y ve reducidas sus opciones de asaltar la primera plaza, defendida por el Atlético Benavente.