«A día de hoy no veo sustitutas para estas jugadoras»

Luis Martín, con un balón en el centro de la cancha de los Maristas./Antonio Tanarro
Luis Martín, con un balón en el centro de la cancha de los Maristas. / Antonio Tanarro

Luis Martín espera que el grueso de la plantilla del Unami continúe la próxima temporada

QUIQUE YUSTESegovia

Con menos focos mediáticos que otros compañeros de profesión, Luis Martín es una parte importante en la historia del fútbol sala segoviano. Primero, por su trayectoria como jugador en equipos como El Pozo de Murcia, el Ceuta, el Maspalomas o el CD La Escuela, equipo este último en el que militó durante más de diez temporadas. Lo hizo jugando sus partidos como local en el viejo pabellón de los Maristas, lugar «en el que empecé a jugar y me hice jugador» y del que recuerda la presión que ejercía el público sobre los árbitros y los rivales. Era una época en la que la técnica y la habilidad eran más importantes que la táctica y la capacidad física. «Me gustaba mucho más antes. Ahora me habría sido mucho más complicado jugar», relata.

Tras concluir su carrera como jugador en equipos como el Cuéllar o Las Rozas, en Valverde dio sus primeros pasos como entrenador a pesar de que era algo que no se planteaba. «Probé y me ha ido gustando y enganchando», declara. Le siguió una etapa en Cuéllar antes de dar el salto al fútbol sala femenino en el Unami, donde ya lleva un lustro en el banquillo. «Es totalmente diferente. Se pueden hacer las mismas cosas pero a un ritmo más pausado con las chicas, que también prestan más atención y les importa menos repetir las cosas», explica Luis Martín. También es más complicada la gestión del vestuario, como ha podido comprobar de forma más intensa esta temporada debido a los malos resultados del inicio liguero. «Los cuatro años anteriores las cosas iban bien y no había problemas. Este año sí que ha habido alguno. Ha sido un año duro para mi y para las chicas», confiesa el técnico segoviano, que matiza que las desavenencias han sido siempre en el apartado deportivo y nunca en el personal.

Los motivos de la mala temporada están claros: el principio de Liga. Sin embargo, las causas por las que el equipo no rindió como se esperaba durante las primeras jornadas ligueras todavía no han sido encontradas por el entrenador del Unami. «Todavía no me explico a qué se debió el mal inicio de Liga. Jugamos francamente mal los cinco primeros partidos. No hicimos lo que debíamos y lo hemos pagado caro», subraya Luis Martín, que reconoce que tras mejorar los resultados en la parte intermedia de la temporada el tramo final de la Liga se ha hecho largo al estar en tierra de nadie en la clasificación.

Un verano complicado

A pesar de la mala temporada, el técnico segoviano continuará la próxima temporada al frente de las azules. Afirma que su estancia al frente del equipo «tiene fecha de caducidad» pero no está fijada para este verano, sobre todo tras la marcha del coordinador de la sección, José Luis Villoria. Precisamente, destaca que su trabajo «ha sido buenísimo e impresionante», pero confiesa que en algunos aspectos echa en falta un grado de implicación mayor por parte del club con la sección de fútbol sala.

«La salud del fútbol sala femenino es buena»

Su experiencia en el Unami le convierte en una de las voces autorizadas para hablar de la salud del fútbol sala femenino en la provincia, que asegura es buena a pesar de que el Segosala haya decidido competir en Madrid y de que el Naturpellet Segovia renunciase el pasado verano a competir en Segunda. «Segovia no da para tres equipos en la élite. Da para uno y otros equipos en categorías inferiores», expresa Luis Martín, que afirma que la relación con el Segosala es buena, aunque «es cierto que hay dos núcleos de jugadoras que es muy difícil de separar».

En este sentido, no considera que falte una mayor colaboración en el fútbol sala femenino segoviano, aunque si reconoce que una unión del Segosala –que aspira a tener una estructura sólida de cantera– y del Unami, con un equipo en la élite, sería lo idóneo «aunque es algo complicado de juntar». De hecho, se mantiene la colaboración con el San Cristóbal, pero el acuerdo de filialidad del Unami con la Segoviana impide que puedan firmar otro con el equipo del alfoz.

Con su continuidad asegurada y con la marcha de Villoria, la incertidumbre está en qué ocurrirá con las jugadoras. «Algunas se están pensando el si van a seguir o no. A ver si las demás las pueden convencer para que continúen porque no tenemos repuestos. Hay que hacer todo lo posible para que sigan», reclama Luis Martín, quien considera que este verano no es viable acometer una renovación de la plantilla. «A día de hoy no veo sustitutas para estas jugadoras», afirma. Ya hay alguna baja confirmada como la de Vero, que ha fichado por el Móstoles de Primera División, por lo que el técnico no quiere ni pensar en la posible marcha de tres o cuatro jugadoras más. «Si eso ocurre habría que empezar a pensar otras cosas. El equipo saldría seguro, pero no con la mentalidad de quedar entre las cuatro primeras», objetivo que según Martín es asumible con la continuidad del grueso de la plantilla.

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