Sobresaliente en compromiso

Rocío Marinas, capitana del Unami femenino de fútbol sala./Antonio de Torre
Rocío Marinas, capitana del Unami femenino de fútbol sala. / Antonio de Torre

Rocío Marinas, que compagina su trabajo de profesora con el fútbol sala, analiza la temporada del Unami en la Segunda División femenina

Fernando Arconada
FERNANDO ARCONADASegovia

No sabría decir con exactitud cuanto tiempo lleva en el Unami femenino de la Segunda División femenina de fútbol sala. Unos 15, en un cálculo rápido. Rocío Marinas, más conocida por sus compañeras como 'Ro', jugadora del conjunto segoviano, empezó a jugar al fútbol sala, de una manera más reglada, con 14, 15 años en la Regional de Castilla y León, en La Fuencisla. Unos años después, formó parte de lo que es el Unami. Este año ha sido la capitana, «pero no soy la única capitana, también está Cristina de Andrés y siempre hemos tenido capitanas que se mantienen del bloque, Laura Hernando, Marina en su día, Patri, Elena Gutiérrez... Con unas compañeras así somos todas capitanas; somos una familia, nos llevamos todas muy bien, nos conocemos mucho y al final cada uno tenemos un papel, una labor que desarrollamos con mucho gusto y lo disfrutamos mucho».

Rocío Marinas compagina su profesión de maestra en el Cooperativa Alcázar a 27 alumnos de quinto de primaria con el fútbol sala « otra familia, aunque en comparación con mis compañeras creo que soy de las más afortunadas y la que mejor situación tiene a día de hoy porque ejerzo en Segovia. Cuando estaba en Valladolid era una dificultad el ir y venir... Trabajamos de lunes viernes y los fines de semana los tenemos disponibles para los partidos y las horas de entrenamientos nunca son horas de trabajo, con lo cual soy de las que mejor situación tiene» en un equipo que cuenta con enfermeras, fisioterapeutas... y una diversidad de oficios con más inconvenientes a la hora de compaginar la vida laboral y la deportiva.

Reconoce que en su conjunto, no ha sido la temporada soñada. «La realidad es que hemos terminado celebrando la permanencia, pero ni mucho menos era lo que esperábamos como objetivo al principio de temporada. Sí que es verdad que no nos planteábamos otra cosa que no fuera el mantenernos, disfrutar de la temporada y competir. También es cierto que los equipos cada vez se refuerzan más, nosotras seguimos con un bloque de jugadoras muy cortito, muy justito y eso nos ha pesado, el ser pocas, y sobre todo lo que nos viene condenando las últimas campañas, la falta de gol. Puede que también defensivamente no hemos tenido la esencia de otros años, pero sí creo que la hemos conseguido recuperar a mitad de la primera vuelta. Creo que en líneas generales ha sido una Liga muy bonita, muy disputada por la parte de arriba, por la debajo. No es tan bonito disputarla por esa zona de abajo, pero la satisfacción de continuar en Segunda División con este equipo ahí está».

De todo se aprende y dentro de lo que ha vivido, prefiere quedarse con los aspectos positivos. «Me quedo con el inicio y el final de temporada porque la verdad es que empezamos todas con la misma ilusión y terminamos con la misma ilusión a pesar de que deportivamente no ha sido el año que esperábamos; la ilusión, el esfuerzo y compromiso de todas ha sido del cien por cien desde que empezamos hasta el final», destacó.

Eso y la inquebrantable unidad que ha mostrado el vestuario. «Este equipo siempre se ha caracterizado por ser una familia y nos cuesta cuando alguien se marcha. Nos cuesta mucho siempre despedir a una compañera. Hemos sido pocas, pero hemos ido todas a una, somos como una familia», añadió.

Con la temporada ya terminada toca pensar en el futuro. Salvo alguna jugadora que no podrá continuar por sus expectativas en el día a día, se mantendrá el resto del bloque y se trabaja en reforzar el equipo para la próxima temporada. «Mi caso en particular está en el aire por temas de lesiones en la rodilla. Espero seguir jugando porque es lo que más me gusta, pero tengo que ver traumatólogo, tengo que ver temas de fisioterapia y demás para ver si es posible», destacó.

Una temporada en la que, después de seis años, no estarán a las órdenes de Luis Martín. «La despedida que le hicimos el otro día fue muy emotiva porque para nosotras ha sido el padre de la familia, con el papel de conciliador, del que siempre está ahí y deportivamente nos ha aportado muchísimo. Puede que esta haya sido en cuanto a clasificación de las peores campañas que hayamos tenido pero no se nos puede olvidar que también hemos vivido muy buenos momentos, jugando fases de ascenso. Para Luis solo tenemos palabras de agradecimiento y nos encantaría que no se desvinculase del todo de nosotras, que siga viniendo a vernos, que siga viniendo a entrenamientos y seguramente sea así; estamos encantadas con él y nos da mucha pena tener que despedirle», resaltó la jugadora.

Espera también que el fútbol sala tenga una mayor repercusión, ahora que el deporte femenino, sobre todo el fútbol, adquiere un protagonismo mayor que el que ha tenido. «Creo que el fútbol sala es el gran olvidado tanto el masculino como el femenino y es verdad que se está moviendo todo mucho más, ahora con el mundial femenino de fútbol. Esperemos que eso también acabe repercutiendo en el fútbol sala masculino y femenino. Tenemos que conseguir que sea deporte olímpico, tenemos que conseguir que se practique más, aunque en Segovia lo tenemos muy presente, pero no es así en todas las ciudades».

La próxima temporada, si los acontecimientos siguen el desarrollo esperado, puede que el Unami sea el equipo más representativo de la ciudad en el fútbol sala. «Sería una pena que nuestros compañeros del equipo de Primera División no pudieran continuar, pero puede ser así. El haber asegurado la permanencia en Segunda División para nosotras ha sido muy importante porque sabemos que llevamos el nombre de Segovia por muchos sitios y lo hacemos siempre de una manera deportiva, de manera respetuosa y mostramos nuestro compromiso y esfuerzo. Sí que nos gustaría que los chicos también pudieran competir y pudieran tener mejores condiciones que las que han tenido. Es una pena, pero bueno, pero nosotras también podemos representar el fútbol sala segoviano, aún siendo un equipo femenino».