Notable esfuerzo para una misión imposible

Buitre y Gadeia pelean en el suelo por un balón suelto./Antonio Tanarro
Buitre y Gadeia pelean en el suelo por un balón suelto. / Antonio Tanarro

El Naturpellet Segovia planta cara al Movistar Inter pero pierde con claridad en el Pedro Delgado ante un equipo que demostró su mayor calidad

QUIQUE YUSTESegovia

Navidad. Época de milagros, como el que intentó protagonizar, sin éxito, el Naturpellet Segovia frente al Movistar Inter. Segovianos y madrileños compiten en la misma categoría, pero son de distinta liga y con una amplia distancia entre ellas. Y si además los pequeños detalles caen del equipo con más calidad, como ocurrió ayer en el Pedro Delgado, pensar en un triunfo del conjunto de Diego Gacimartín frente a uno de los mejores clubes del mundo es poco menos que misión imposible.

Los segovianos ofrecieron una más que digna primera parte que comenzó con un disparo de Chus al poste y otro de Borja al larguero en los primeros treinta segundos de juego. Un inicio de partido eléctrico en el que los locales aceptaron el alto ritmo de juego que propusieron los visitantes con su intensa presión, y que fue esquivada en los primeros minutos con rápidas asociaciones que nunca excedían los cuatro o cinco pases. Pero cuando el equipo madrileño logró ahogar la salida de balón de los locales, Soares tuvo que intervenir para detener las acometidas de Gadeia, Ricardinho y Humberto.

1 Naturpellet Segovia

Thiago, Chus, Álvaro López, Álex Fuentes y Buitre -cinco inicial-. También jugaron: Edu, Antonio Diz, Alvarito, Iago Rodríguez y Julio

5 Movistar Inter

Álex, Pola, Gadeia, Ricardinho y Borja -cinco inicial-. También jugaron: Humberto, Bebe, Daniel, Solano y Ortiz.

goles.
0-1 Borja (min 9), 0-2 Pola (min 18), 1-2 Chus (min 23), 1-3 Gadeia (min 26), 1-4 Ortiz (min 30) y 1-5 Daniel (min 31).

Pasaban los minutos y aunque era el equipo de Jesús Velasco el que manejaba el ritmo del encuentro, el Naturpellet Segovia todavía tenía frescura en las piernas y en la cabeza para presionar arriba y amenazar con alguna contra. Alvarito, especialmente acertado con el balón en los pies, fue la principal arma ofensiva de los locales, que también lo intentaron sin acierto en varias acciones de estrategia.

Las ocasiones más claras eran de los visitantes, pero el equipo de Diego Gacimartín resistía al límite con un tremendo esfuerzo físico que el banquillo local sabía que era imposible mantener. Por ello, decidió retrasar varios metros su presión en busca de un oxígeno que desde el banquillo llegó en la figura de Julio. El canterano segoviano, con dos ocasiones para hacer el 1-0, adelantó en la rotación a compañeros como Antonio Diz o Iago Rodríguez y no desentonó frente a todo un campeón de Europa.

El equipo de Jesús Velasco buscaba sin brillantez pero con constancia un primer gol con el que asestar un duro golpe a la confianza de los locales. Llegó en el ecuador de la primera parte, cuando tras un saque de esquina (que no era) los colegiados señalaron el punto de penalti por una mano de Antonio Diz dentro del área (que sí era). Borja, el exjugador de Caja Segovia, fue el encargado de hacer el 0-1 desde los seis metros al encontrar el fondo de la portería entre las piernas de Thiago.

A raíz del tanto el Naturpellet Segovia perdió parte de la chispa demostrada en los primeros ocho minutos de partido. Inter estaba mucho más cómodo sobre la cancha, aunque Gadeia (en dos ocasiones), Humberto y Borja se mostraron erráticos en la finalización. Sin fluidez en el juego, Gacimartín pidió tiempo muerto para dar frescura física y mental a sus jugadores. Pero en la jugada inmediatamente posterior, Thiago se durmió ante la presión de Pola, que de rebote hizo el 0-2 con el que se llegó al final de los primeros veinte minutos.

Reacción

Tras unos primeros compases del segundo periodo algo fríos por parte del Naturpellet, una ocasión de Iago para hacer el 1-2 inició la reacción de los locales, que vino respaldada por los 1.600 espectadores que se dieron cita en el Pedro Delgado. Los árbitros, con predilección por Inter en cada jugada dudosa, terminaron por meter en el partido a la afición, que creyó en que la misión era posible cuando Chus recortó distancias en el marcador al culminar en el segundo palo una gran jugada colectiva de los segovianos.

Pero con 1-2 en el electrónico Inter no se puso nervioso y siguió a lo suyo, es decir, presionar con intensidad la salida de balón de los locales y esperar su oportunidad para sentenciar el encuentro. Tras un par de minutos con alternativas en el juego y ocasiones en los pies de Ricardinho y Buitre, de nuevo los pequeños detalles condenaron a los de casa. Un balón dividido en media cancha, en el que Borja (puede que con la mano) estuvo más hábil que los defensores blanquirrojos, terminó con un disparo raso y ajustado de Gadeia que se convirtió en el 1-3.

Al tercer tanto de los madrileños no tuvo reacción el Naturpellet Segovia. Las piernas ya no eran las de la primera parte, ya no se llegaba 'in extremis' a cada balón dividido y eran los jugadores de Inter los que salían vencedores de cada duelo que se libraba en la cancha. Además, la lesión muscular de Iago Rodríguez supuso una losa extra en la mochila del equipo de Gacimartín, que pasó a ser un juguete en las manos del conjunto de Jesús Velasco.

Con espacios para demostrar su calidad, Inter propinó dos nuevos golpes que remataron a los locales. El primero, de Ortíz al culminar una contra para hacer el 1-4; el segundo, una potente volea de Daniel a la salida de un saque de esquina que se convirtió en 1-5. Sin esperanza alguna durante los minutos finales, el Naturpellet Segovia se limitó a contener el resultado para que la goleada no fuese más dañina de lo que el partido merecía.

Con la derrota, los segovianos despiden el año en puestos de descenso, aunque empatados a puntos con el Valdepeñas. Con la misma diferencia de goles, los manchegos están por encima al haber marcado más tantos.