Constancia hacia Primera División

Julio posa con las camisetas del Segosala y del Segovia Futsal./Óscar Costa
Julio posa con las camisetas del Segosala y del Segovia Futsal. / Óscar Costa

Julio ha alternado desde principios de temporada los entrenamientos con el Segosala y el Segovia Futsal, pero ya es un fijo en la rotación de Diego Gacimartín

QUIQUE YUSTESegovia

Julio Miguel Delgado (27/07/1997) es el primer gran beneficiado del convenio que el pasado verano firmaron el Segovia Futsal y el Segosala. En apenas unas semanas, ha pasado de jugar contra jugadores de Tercera División de los que ni siquiera sabe el nombre a tener que defender a Ricardinho, el mejor jugador del mundo. De jugar ante apenas una veintena de espectadores a defender la camiseta del principal equipo de la ciudad con más de 1.500 personas animando en el Pedro Delgado. Pero el salto de Tercera a Primera, pronunciado durante las últimas semanas, lleva detrás el trabajo y la constancia de muchos años.

Empezó con cinco años en las filas del Quintanar. Probó con el fútbol sala, el fútbol 7 y el fútbol 11 antes de convencerse en categoría infantil de que lo suyo era el 40x20. Llegó a la cantera del Caja Segovia y compartió generación con jugadores como Víctor Fernández, Víctor Santos, Sergio María o Guillermo Postigo (todos con minutos en Segunda División). Pero tras conquistar la División de Honor Juvenil tocaba dar el salto al primer equipo, ese que tantas veces se ha dicho que es demasiado grande para un chaval de 18 años.

Con la experiencia de haber debutado en Segunda División durante su etapa como juvenil, Julio supo que su asalto del primer equipo requeriría de mucha paciencia. «Llegar a Primera no es fácil. A mi me ha costado mucho tiempo», reconoce el joven jugador de El Sotillo. Una temporada cedido en el Cuéllar de Segunda B y otra en el Segosala de Tercera le sirvieron para foguearse e ir creciendo como jugador, con maestros como Daniel Ibañes. «Tenerle de entrenador es un gran aprendizaje. Me preguntaba por cosas que hacía sin pensar y me daba consejos que al principio no entendía, pero luego haces lo que dice y lo comprendes. Se nota que ha sido jugador», explica Julio, estudiante de tercero de Magisterio.

Habitual de las pretemporadas de Diego Gacimartín desde su etapa juvenil, el pasado verano vio su gran oportunidad con el convenio entre el Segovia Futsal y el Segosala. «Me vino de lujo. Sin esta opción es muy difícil que un equipo de Primera pueda apostar por ti», declara Julio, que ya estuvo a punto de incorporarse al primer equipo en enero de 2018 tras la salida de Alvarito.

Comenzó la temporada con ficha en el Segosala de Ángel Zamora, aunque la camiseta que más vestía en los entrenamientos era la del Segovia Futsal. Tan solo bajaba los jueves con sus compañeros del Tercera, circunstancia que ni siquiera se cumplía las semanas que Diego Gacimartín contaba con bajas en el primer equipo. Una situación un tanto complicada que Julio ha sabido compaginar hasta hace un mes, cuando se ha convertido en jugador fijo del Segovia Futsal (aunque mantiene su ficha del Segosala). «Es un poco complicado estar en los dos lados. En un equipo no te terminas de sentir importante y en el otro no conoces bien las jugadas. Al final con el equipo que entrenas es con el que prefieres jugar», reconoce Julio, que en la actualidad confiesa sentirse más jugador del Naturpellet Segovia que del Segosala.

Gran diferencia

Aunque señala que los estilos de entrenar y de juego de Diego Gacimartín y de Ángel Zamora son parecidos, encuentra notables diferencias de nivel entre los dos equipos. «En Primera hay que ser más fuerte, más rápido, más dinámico... es totalmente distinto a Tercera», declara Julio sobre los entrenamientos. No obstante, la diferencia también es evidente en los partidos, donde tiene roles distintos según la categoría. «En Tercera sales más tranquilo, sabes más o menos lo que vas a jugar. En Primera no sabes los minutos que vas a tener».

A pesar de contar con menos tiempo sobre la cancha, el 'doce' del Naturpellet Segovia prefiere la competencia de un equipo de Primera a sabiendas de que son muchos los fines de semana que pueden acabar sin minutos. «Cuantos más entrenamientos tengas con un Primera, mejor. Es un poco duro el viajar y no jugar, el cambiarte y no jugar, pero si quieres llegar sabes que es lo que hay. Todos los jugadores han pasado por eso», subraya.

Cartagena

La alternancia entre el Segosala y el Segovia Futsal acabó en noviembre. Entró en la convocatoria del primer equipo frente al Cartagena, y con un 3-1 en contra de los segovianos en el marcador Julio fue llamado por Gacimartín. «Me preguntó si estaba listo y le dije que me sacará, que quería jugar». Disputó sus primeros minutos en Primera, aunque unos problemas físicos le obligaron a esperar para tener su 'debut' en el Pedro Delgado. Fue frente al Movistar Inter y en Copa del Rey. «Fue diferente. A uno le gusta jugar rodeado de la gente de Segovia, de sus amigos, de su familia... aunque cuando tocas la pelota por primera vez te olvidas de todo y te centras en lo que tienes que hacer», reconoce.

Por último, afirma estar pendiente de todo los problemas que arrastra el club. «Es tu equipo y quieres estar al tanto de lo que pasa. Es una pena tener estos problemas y ojalá se apueste más por el fútbol sala en Segovia», declara Julio, que confiesa estar preocupado por el futuro del equipo. «Sería un gran fallo que todo esto se eche a perder».

 

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